
Pero lo tomo.
Su aroma es demasiado tentador como para ignorarlo cada mañana a la hora del desayuno.
Desde el interior de la cafetera lo oigo susurrar: “Tómame, tómame”, y el cuerpo no es que me lo pida, es que me lo exige: “Tómalo, tómalo”. Y lo hago, cómo no. Y me despeja, me anima, me pone las pilas...
Así que sólo me pongo un chorrito en la leche por las mañanas. Eso no me hace mal.
Pero el otro día desayuné en un bar. La verdad es que dude bastante si debía o no, pero cuando el camarero se acercó para saber qué quería lo solté sin miramientos:
- Un café con leche. (Eso sí, algo dejé bien claro ) Pero muy muy flojo de café.
Craso error. Ya se sabe que en los bares el café es destilado directamente de la nitroglicerina, y la nitroglicerina, esto también lo sabemos, por mucho que la diluyamos o la rebajemos, explota igual.
Salí del bar con euforia, con ganas de hacer muchas cosas, de comerme el mundo. Si en esos momentos se me acerca alguien y me dice “¿Te vienes a subir el Everest?”, seguro que le digo “¡Venga!”
Pero cuando a las siete de la tarde todavía me apetecía subir al Everest es cuando empecé a preocuparme. “Malo, ya veremos esta noche…”
Y llegó la noche, la hora de los buhos, y yo no me subí a una rama con ellos porque no quise pero tenía los ojos como platos, nulas ganas de dormir y ese bulle bulle en el cuerpo que me exigía escalar lo que fuera.
Así que, a las dos de la madrugada, cansado de una vigilia forzosa, me puse a pensar en mi blog.
“A ver, cuándo publiqué… Fue el miércoles, creo. Debería actualizar este fin de semana. Mejor el lunes ya, que es día 1... Podría escribir sobre el misterio de las avispas o lo de intrusos en el cine… ¿Con cuál me quedo? ¿O debería contar cosas de hoy en día y dejar los recuerdos pasados para más adelante? No sé…”
De repente me puse a pensar en los comentarios de la última entrada, la de Los cromos voladores y me regocijaba en la cama de satisfacción.
“Qué gente tan amable y agradecida. Yo esperaba recibir comentarios de familiares y amigos, lo cual es maravilloso pero cuando veo que además dejan unas palabras aquellos que no conozco de nada… ya es genial. De verdad, qué gustazo pensar que se toman su tiempo en leerte y compartir recuerdos”
Miré el reloj despertador: las tres menos cuarto.
“Maldito café… No, idiota tú por tomarlo. Pero por qué no lo pediré descafeinado… Nunca más, Juanito, nunca más….
Bueno, el lunes ya es diciembre. Tengo que poner otra encuesta en el blog, y otra foto del mes, y otra canción. Cómo mola estrenar mes y remozarle la cara… “
Otra vuelta en la cama. Mi mujer se percata de que tengo insomnio y me dice algo pero no la entiendo. Dichosa ella que se ha vuelto a dormir. A ella no le afecta el café. Su cuerpo tolera la nitroglicerina. ¡Como debe ser!
Sigo pensando en el mundo de los blogs. Y me pongo a recordar en los que he leído últimamente. Hay blogs y fotoblogs por ahí que realmente merecen la pena y son dignos de elogio. Deberían ser premiados.
De repente, mis neuronas se ponen a hacer el corro Manolo y me surge una idea.
“Oye, ¿por qué no los premias tu?” - me dice la neurona más deportista
- ¿Yo? Pero, ¿de qué forma? ¿Qué premio?
“Nada, una cosa simbólica, un reconocimiento simpático”
- Siii, me gusta. Si, dadme ideas. A ver, ¿cómo lo hago?
“Pues como tú lees muchísimos blogs puedes ir dando a conocer tus favoritos a todos tus lectores. Esos podían ser los nominados al premio”
- Los nominados… Claro, como en los Oscar
“Eso es. Pero en vez de Oscar, el premio se puede llamar Premio Diablog”
- Benditas neuronas. Sois maravillosas.
“Ya, es que nosotras con café damos mucho de sí”
- A ver, qué más, qué más…
“Pues mira, cada mes das a conocer a tus lectores dos blogs. Empiezas este mes de diciembre. Cuando llegue el mes de diciembre del año que viene habrás presentado 24 blogs. Entonces de alguna manera podrás hacer una encuesta general para que la gente vote a los tres que más les hayan gustado. Esos tienen que recibir un trofeo”

- Mirad, no sé como saldrá esto pero aun tomándolo como un juego me resulta divertido y emocionante. Sí, lo voy a hacer!!
“Remitirás a tus lectores a una entrada en concreto que a tí te haya gustado de cada blog. Con esa bastará, pues conocer un blog a fondo es demasiado, sobre todo si tiene mucho tiempo de vida. Pero siempre podrán echar una ojeada y comprobar que son blogs de calidad o con algo particular que los hace muy especiales”
Qué bien huele el jodío.
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No puedo dejar de sonreír al recordar esas mañanas entre semana en las que me visitaba mi amigo Juan Luís. 















