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29 de octubre de 2021

EL REGRESO DE ABBA

 


El próximo 5 de noviembre se lanza a nivel mundial el nuevo disco de ABBA. (Me entran ganas de copiar y pegar esto un millón de veces)

Sé que para muchos esta noticia será simplemente una más, pero, ¡ay, amigos! para mí es un cañonazo de ilusión.

Principalmente porque los fans del grupo no esperábamos que sucediera algo así. 

En 1982, ¡¡hace ya casi cuarenta años!!, dejaron de grabar canciones y, aunque nunca hubo una despedida oficial, su silencio con el paso de los años dejaba claro que ABBA se había acabado.

Recuerdo que, en alguna ocasión a lo largo de estas décadas, llegué a pensar en la posibilidad de que, por una extraña alineación de los planetas, se reunieran los cuatro y nos sorprendieran con una nueva grabación.

“¡Venga! —les decía yo mentalmente— ¿Qué más os da? ¡Sólo un nuevo disco! Si no hace falta que hagáis más conciertos, ni siquiera promocionarlo en la tele; ¡yo sólo quiero nuevas canciones!”

Pero no decían nada.

En 1992, cuando se cumplían diez años del “adiós”, salió un recopilatorio de sus éxitos llamado ABBA GOLD. Y ocurrió que el disco se vendió como churros. Fue algo brutal y sin precedentes. De hecho, a fecha de hoy, es el segundo disco más vendido de la historia, tan sólo superado por el Greatest Hits de Queen.

Además, hace poco ABBA GOLD batió el récord de permanecer mil semanas seguidas en la lista de ventas del Reino Unido.

¿No era esto suficiente razón para que nos obsequiaran con algo nuevo? ¡Pues nada, los suecos se hacían los suecos!

Unos años después, en 1999, surgió “Mamma Mia!”, el musical basado en las canciones del grupo, y, una vez más el éxito fue arrollador . Sólo en Londres lleva recaudados ¡más de 4000 millones de dólares! Y desde su estreno el musical se ha representado ¡en más de 50 países de los 5 continentes! (No, a Yecla no ha llegado todavía)

¿Por qué semejante éxito después de tantos años? Pues sencillamente porque la música de ABBA es imperecedera, porque sus melodías gustan a todo tipo de gente de todas las edades, porque son unos clásicos como un piano y eso los hace inmortales. ¡Y no hay discusión posible! ¡Ea!

Después del musical vino la película y aquí si hubo una pequeña gran sorpresa.

Para la premiere en Estocolmo, en 2008, los cuatro integrantes del grupo ¡se dejaron ver juntos por primera vez! ¡Después de 26 años!

A los abbosos se nos desencajó la mandíbula al ver a Frida y Agnetha abrazando a Meryl Streep y dando saltos como tres colegialas. Reconozco que yo, y seguramente muchos otros fans, nos atrevimos a soñar en volver a verlos actuar algún día.

Pero… seguían sin decir ni mu.

Transcurren 8 años más, estamos en 2016, ya han nacido mis dos hijos, me empiezan a salir canas y ABBA sigue sin querer darme una alegría.

Pero algo ocurre aquel verano: los cuatro suecos se reúnen en un hotel de Estocolmo para celebrar sus 50 años de amistad. Se suben a una especie de escenario para dejarse grabar y fotografiar y la gente allí reunida no deja de aplaudir y vitorearles.

Y entonces, ¡oh, milagro!, cantan juntos su canción The way old friends do. Han pasado más de tres décadas desde la última vez que cantaron juntos, y la noticia da la vuelta al mundo haciendo temblar de emoción todos los titulares.

Yo creo que fue a partir de ese punto cuando algún iluminado les dijo lo que yo llevaba años queriendo decirles y que debido a la distancia entre nosotros no conseguía comunicarles.

La cosa debió ser tal que así:

—A ver, Bjorn y Benny, ¡vengan p’acá p’aquí! ¿Pero no se dan ustedes cuenta de que la gente necesita a ABBA? ¡¡Es vital!! ¿Cuándo van a mover ficha de una vez?

—Pero es que estamos ya muy viejos, es que bla bla bla...

—¡Tonterías! Nadie les está pidiendo que se suban a un escenario a tocar y a bailar. ¡Tan solo les pedimos más canciones! De hecho estamos pensando en crear unos avatares digitales de ustedes mismos en su juventud, para que la gente pueda asistir a nuevos conciertos, como en el siglo pasado, pero de manera virtual. Ustedes no tienen ni que moverse del sofá.

—¡Tate! ¡Qué idea más chula! (lo de "Tate" lo dirían en sueco, claro)

—Pero claro, ¡qué menos que añadir alguna canción nueva a las que ya todos conocemos!, ¿no?

Y por fin nos situamos en el presente, en este 2021 tan raro que nos ha tocado vivir.

El 2 de septiembre fue un día grandioso para los fans del grupo.

Anunciaron una conexión mundial a través de Internet para presentar dos nuevas canciones. ¡¡Dos nuevas canciones!! ¡¡Por fin!!

Mucho antes de la hora prevista, ya estaba yo como un clavo ante mi ordenador (junto a miles de fans del mundo entero, tan expectantes como yo) para ver cómo, desde Estocolmo, y haciendo conexiones aleatorias con Sidney, Rio de Janeiro, Berlín, Tokio… cientos de fans se ponían ante las cámaras para expresar su alegría, sus nervios, su enorme emoción ante lo que de antemano dábamos por hecho que íbamos a disfrutar.

Mientras esperaba el momento retrocedí en el tiempo para verme a mí mismo siendo un adolescente, cuando los fines de semana colocaba en orden mis cintas de ABBA sobre una pequeña mesa del salón, que era un tablero de ajedrez con pie,  y en un viejo radiocasete escuchaba sus canciones una y otra vez, y las ordenaba en una lista por preferencias, e intentaba escribir sus letras, (porque no las tenía, ¡qué distinta aquella vida sin internet!) y mi madre, (que hoy es también una enamorada de ABBA) me pedía que bajara el volumen cuando sonaba Gimme, gimme, gimme o Does your mother know? 

“¡Siempre con el pum pum pum!”, protestaba ella.

¡Qué felices recuerdos aquellos!

Todo ha evolucionado muy deprisa. Si en aquellos tiempos, que tanto disfruté de su música de forma aislada, me hubieran hablado de las redes sociales que estaban por llegar, y de los contactos que llegaría a hacer con tantos fans del grupo de todo el mundo… australianos, argentinos, noruegos, belgas... comentando y compartiendo una y mil cosas sobre nuestro grupo favorito...

El momento cumbre llegó, la presentadora dio paso a un video y empezó a sonar I still have faith in you, con la voz de Frida sobre imágenes del grupo en sus años de gloria. Algunos de los allí presentes lloraban de emoción.

Después sonó la alegre y a la vez melancólica Don’t shut me down, con Agnetha como solista.

¿Qué queréis que os diga? Fue un sueño hecho realidad. Allí estaban de nuevo sus voces, los coros, los acordes, la misma esencia, la misma magia indescriptible que por unos minutos me hizo olvidar que había pasado tantísimo tiempo.

Por si todo esto fuera poco, conectaron con Londres a donde Bjorn y Benny habían acudido para anunciar que se habían estado reuniendo en secreto y habían grabado un nuevo álbum con diez canciones que se llamará Voyage. Y el mundo se volvió loco.

Como podréis imaginar, cuento los minutos que faltan para terminar de descubrir las nuevas canciones de mis adorados ABBA, que estos días han conseguido quitarme tantos años de encima que me siento como aquel chaval que tenía la habitación llena de posters y que esperaba a que el locutor de la emisora dejara de hablar para poder grabar las nuevas canciones que anunciaban en la radio.




6 de abril de 2014

NOTAS SOBRE ABBA Y EUROVISIÓN 1974


• El 6 de abril de 1974, el grupo ABBA participó en el XIX Festival de la Canción de Eurovisión, que se celebró en Brighton, Inglaterra. 
• De aquella victoria que les lanzó a la fama y el reconocimiento mundial se cumplen hoy exactamente 40 AÑOS.
• La canción ganadora, Waterloo,  hoy mundialmente conocida, empieza diciendo aquello de  My, my, at Waterloo Napoleon did surrender... (Vaya, vaya, en Waterloo Napoleón se rindió...)
• Fue poco antes del festival cuando los cuatro suecos decidieron ponerse el nombre de ABBA, las iniciales de sus nombres. Anteriormente se hacían llamar Björn&Benny, Agnetha&Anni-Frid. Nombres muy complejos para triunfar, me parece a mí.
• Yo tenía solo 7 años cuando ABBA despegaba en aquel escenario de Brighton, así que obviamente no fui testigo de aquello. Fue en 1979 cuando se metieron por mis oídos y me provocaron un abbanatismo incurable.
• Pese a no ver en su día aquel festival, sí he podido hacerlo posteriormente gracias a Internet, y puedo contar algo de él.
•  Representando a Inglaterra acudió Olivia Newton-John, con la canción Long live love (Larga vida al amor), que quedó en el cuarto puesto.
• Faltaban 5 años para que Olivia diera el gran campanazo con la película musical Grease. Me pregunto cómo habría resultado verla en 1974 con ajustado cuero negro y tacones. ¿Habría arrebatado la victoria a ABBA?
• Esto es algo que me he preguntado alguna vez. ¿Qué habría ocurrido si ABBA no hubiera ganado aquel festival? ¿Habrían conseguido la fama de igual modo y al nivel en que lo hicieron? Probablemente no.
• Cuatro días antes del evento musical, fallecía Georges Pompidou, presidente de Francia, por lo que este país decidió retirarse del concurso. La canción elegida estaba considerada la favorita, incluso por encima de la de ABBA. Parecen cosas del destino.
• Waterloo, I was defeated, you won the war (Waterloo, fui derrotado, tú ganaste la guerra)

 • En España se eligió a Peret, que luchó su particular batalla con una rumba que aconsejaba aquello de Canta y sé feliz.
• Guitarra en mano y con alegría, decía el gitano catalán: 

"Si al sol no puedes tumbarte, 
y en paz tomar una copa,
decir que estás en Europa no sirve de ná.
 

Si le paras a una rubia, cuando vas por la autopista, 
y luego es un estopista, no sirve de ná"

• Tengo un amigo que cada año me pregunta si Peret vuelve a cantar. Cuando le digo que no, me contesta que entonces Eurovisión  no sirvé de na.
• La canción I see a star (Veo una estrella) que Holanda presentó al festival cantando en inglés, era la que Björn y Benny pensaban que ganaría el concurso. No fue así, claro está. Aún no veían que la buena estrella estaba de su parte.
• Holanda acabó en tercera posición con 15 puntos, frente a los 24 de Suecia.
• El sistema de votación fue muy distinto al actual. Cada país tenía un jurado compuesto por diez miembros, cada uno de los cuales otorgaba un punto a su canción favorita.
• Del jurado español, solo un miembro dio un punto a ABBA.
 • I feel like I win when I lose...  (Siento que gano cuando pierdo...)
• En segundo lugar quedó Italia con la balada Si, que a mi particularmente me parece una maravilla.
• La cantante era Gigliola Cinquetti. 
• Diez años antes, esta intérprete había logrado la victoria para su país con la conocida canción Non ho l'età (No tengo edad)
• Suecia nunca había ganado el festival. Hasta ese año.
• Actuaron en octava posición, justo después de la entonces compacta Yugoslavia.
• Primero apareció el director de orquesta disfrazado de Napoleón. Nada mejor para dar ambiente a la canción. Se me ocurre que en vez de batuta hubiera estado bien una espada
• Ellos, Björn y Benny, aguardaban en el escenario con sus instrumentos. Ellas, Agnetha y Frida, descendieron a la carrera por una pequeña rampa en cuanto empezaron a sonar las primeras notas.
• Qué poco imaginaban ellos entonces el impacto que tendrían no solo en su país sino en el resto de Europa y poco después en todo el mundo. Quién les iba a decir que se convertirían en una de las bandas más queridas del planeta.
• La gran particularidad de ABBA es que ha gustado siempre en todas las culturas, en todos los estatus sociales y en todas las edades.
• Australia está declarado como el país más abboso. Dos de cada tres familias tienen algún disco del grupo. La gira del cuarteto en aquel país en 1977 fue portentosa.
• Cuando ABBA se separaron en 1982, The New York Times  estimó que habían vendido más de 100 millones de discos, sin contar sus sencillos.
• El recopilatorio ABBA Gold es uno de los discos más vendidos de la historia, y son incontables los discos de oro y platino que recibieron a lo largo de su trayectoria.
• ABBA fue la segunda empresa más rentable en el mercado de valores sueco, solo detrás de Volvo.
• Artistas como Madonna, Lady Gaga, Kylie Minogue, Paul McCartney, U2, Belinda Carlisle, Alanis Morrisette, Sex Pistols, Erasure, The Corrs y Westlife han declarado en más de una ocasión su profunda admiración por ABBA.

• Y todo comenzó con aquella victoria en un pequeño escenario del sur de Inglaterra, hace hoy... ¡mamma mía,  40 años! 
    
• Waterloo, promise to love you forever more

• ABBA grabó versiones de Waterloo en sueco, francés y alemán. No hubo versión española de este tema, aunque sí de varios éxitos posteriores.
• El festival de Eurovisión de 1974 se pude ver AQUÍ. (Claro que, si decidís verlo, hacedlo en secreto. Podrían tacharos de frikis, horteras, trasnochados e incluso cosas peores)
 • Un saludo afectuoso a mi amigo RNT, al único a quien permito que se declare más fan de ABBA que yo. 

10 de diciembre de 2013

UNA SUECA LLAMADA CARITA NORDIN

En 1982, el año del sonriente y rechoncho Naranjito de los Mundiales made in Spain, empecé a escribirme en inglés con una sueca. 

Al decir esto me he imaginado al actor José Luis López Vázquez exclamando con ojos desorbitados "¡Una sueca, una sueca au-tén-ti-ca!", pero, seré sincero, mi elección no se debió al legendario cliché del español bebiendo los vientos por una nórdica (o al menos no del todo),  mis motivos fueron más pragmáticos. 

Como ya he contado, por aquel entonces, todo lo que tuviera que ver  con el grupo sueco ABBA me volvía loco, y pensé que nadie como una compatriota del cuarteto  para conseguir toda la información del mundo al respecto.

Se llamaba Carita Nordin y era de Sörberge, una población costera del municipio de Timrå. Nuestra correspondencia duró tres años y aún conservo la veintena de cartas y  postales que de ella recibí.

La primera carta está fechada el 25 de mayo de 1982, cuando yo iba a cumplir los 16 años y ella acababa de estrenar los 15. 
En aquella carta  me contaba que estaba encantada de escribirse con un español, pues  en breve tenía previsto estudiar nuestro idioma. Era muy aficionada a los deportes en general y en sus gustos personales  escribió "pop music, reading, dancing and travelling", pero sobre todo "jazzballett", que nunca supe qué era  aquello exactamente.
Lo que más me llamó la atención es que tenía una caligrafía exquisita, perfecta, que alabé en múltiples ocasiones.

En la segunda carta mi atención se desvió a la foto que enviaba. Tengo que admitir que se me cayó la baba al verla: Carita era una chica de melena rubia, ojos verdes y una sonrisa Profident que dejaba ver una dentadura blanquísima. Me faltó tiempo para presumir de pen friend ante los amigos.

De ABBA sabía más bien poco, lo que demuestra una vez más que nadie es profeta en su tierra. Ella prefería a Duran Duran, Culture Club o Kim Wilde, pero con el tiempo, sin duda influenciada por mí, llegó a interesarse mucho por el grupo y me consiguió cosas muy interesantes.

Con cada carta nos íbamos superando, y las sorpresas fueron siempre en aumento: postales de nuestras ciudades, recortes de periódicos, fotos de nuestros cantantes favoritos, billetes (yo le envíe uno de cien pesetas y ella uno de diez coronas), dibujos, chistes... Ella se esmeraba mucho en decorar los sobres, rotulando y coloreando las letras, e incluso diseñándolos de forma muy original.


Antes de despedirse, añadía siempre palabras  en sueco y su traducción al inglés, y yo hacía lo mismo con frases en español; de esa forma aprendíamos expresiones que después utilizábamos al escribirnos. 

Así, pronto empezó con "Hola, Juan, ¿cómo estás?" y yo le decía "Hej, Carita, hur mår du?"

Empezó a estudiar español en el instituto y aproveché para enviarle un par de singles de canciones muy de moda: No controles, de Olé Olé y La noche no es para mí, del grupo Video, añadiéndole las letras en español e inglés. 
La verdad es que me gustaría comprobar cómo lo hice, porque no recuerdo nada, pero aquello de No controles  mi forma de vestir porque es total, hoy me parece eso: totally total! 
Ella me lo agradeció enviando  un single de ABBA no editado en España que, claro está,  me hizo flipar en colores.


Ha sido muy curioso (y nostálgico)  revisar todas sus cartas para rememorar aquel tiempo y escribir hoy acerca de aquella amistad por correspondencia. 

He vuelto a ver las fotos de su perro Ray y su gato Gullet, sus notas en el instituto, el recorte de un periódico cuando fue seleccionada para Miss de su ciudad, y he sonreído al leer que en 1984 viajaba a España y me avisaba que estaría en Marbella unos días, por si podía ir a verla. Demasiado joven entonces como para aventurarme a algo así por mi cuenta, lo descarté enseguida, excusándome de la mejor manera posible, aunque recuerdo que durante mucho tiempo soñé despierto con aquella posibilidad que no se realizó.

En 1985 se trasladó a vivir a Norrköping, desde donde me escribiría dos cartas más. La última está fechada el 16 de junio de 1985.

La última carta que le escribí me fue devuelta; Carita Nordin ya no vivía en esa dirección.  Lo intenté otra vez remitiendo nueva carta a su antigua dirección, pero nada, ya no volví a saber de ella nunca más. 

Me he preguntado muchas veces qué sería de Carita y por qué ya no volvió a dar señales de vida.

Y el motivo por el que he querido escribir sobre ella hoy, es, además de guardar en este blog otro recuerdo más de mi vida, que quede ahora la posibilidad de que alguien (o ella misma, tal vez) encuentre su nombre, sus fotos, su letra, flotando por la red y que exista la oportunidad de ponerse en contacto conmigo. 
Han pasado 30 años, pero sería  maravilloso volver a reencontrarnos después de tanto tiempo.

Quién sabe, la vida da tantas vueltas...

Min vän Carita, vär ar du?








3 de diciembre de 2013

Y EL INGLÉS BY MY SIDE

Recuerdo como si hubiese ocurrido ayer mismo —y sin embargo han pasado más de 35 años— cómo fue mi primera clase de inglés.

En realidad tengo grabada la imagen de los primeros minutos de clase, cuando la señorita Lola, en el colegio Lloret,  se dirigió al encerado y en la parte alta escribió en mayúsculas: VOCABULARY. 
Acto seguido trazó una línea vertical y comenzó a escribir  palabras en inglés a la izquierda y su equivalente en español a la derecha:

Boy - Chico, muchacho
Girl - Chica, muchacha
School - Colegio
House - Casa

Es esa imagen, y mi inmediata ilusión  por lo que empezaba a conocer, lo que permanece fresco en la memoria.

Y es que desde el principio tomé el inglés como un juego. 
¿Que la cosa consistía en aprender palabras nuevas y saber qué significaban? ¡Divertido! 
¿Que ese juego tenía sus reglas y, como nos explicó la señorita Lola, la palabras no se pronunciaban tal y como estaban escritas? ¡Más divertido!  
¿Que school se decía /skuul/ y house era /jaus/? ¡Fascinante!

No me pareció nunca algo especialmente difícil, muy al contrario,  se convirtió pronto en mi asignatura favorita, y a diferencia de las matemáticas, tan desagradables, que me aburrían mortalmente y que nunca terminé de entender bien, el inglés fue siempre el mayor aliciente en cada largo curso escolar.

También recuerdo el día en que me compraron mi primer diccionario de inglés, la ilusión que me hizo y el pensamiento de si sería capaz de aprender todas las palabras que hacía correr ante mis ojos al revisarlo una y otra vez. Con esa nueva herramienta a mi alcance, nació una nueva afición: traducir canciones.

Siempre he dicho que el grupo ABBA, además de proporcionarme muchos momentos de felicidad, me enseñó a aprender inglés. Es más, ABBA hizo que mi predilección por el idioma creciera muchísimo más, por todo aquello que  fui descubriendo por mí mismo y que sobrepasaba con creces el nivel que en el colegio llevaba. Eso me hacía sentir importante.

Aunque traducir las canciones no fue cosa fácil en un principio, pues yo solo tenía  casetes, un formato que no solía incluir las letras de los temas.

Esto me hace recordar a José Ignacio, un compañero de la clase de mi hermano. Sus padres tenían discos de ABBA, así que le pedí el gran favor de que me dejara esas letras, que yo las copiaría inmediatamente y se las devolvería. Pero José Ignacio tenía alma  de negociador y quiso un beneficio a cambio, y me fue a pedir  algo que  me costó muchísimo conseguir: hojas de morera para sus gusanos de seda.

Yo vivía en el campo, pero a pesar de haber muchos árboles allí, no teníamos ninguna morera. Eso me forzaba a buscarlas por la ciudad las veces en que tenía ocasión, que eran pocas. Y el muy cabrito, como nunca le parecían suficientes y quería aprovecharse de mi necesidad,  me iba pasando canciones a cuentagotas.

Y ahora que me paro a pensarlo, de haber existido entonces internet, donde uno puede encontrar todas las letras de todas las canciones e incluso sus traducciones, ¿habría sido para mí un aliciente aprender inglés? Probablemente no, así que me alegro mucho de no haber tenido entonces tanta información.

Puedo verme perfectamente en aquellos dichosos fines de semana, con la letra de alguna canción delante de mí.

I've seen you twice
in a short time...

"A ver, I've es la contracción de I have, y seen es el participio del verbo ver, así que... Te he visto... twice. ¿Qué es esto de twice?”
 Y allí estaba el diccionario para echarme una mano.
“Dos veces” ¡Anda, ¿twice es dos veces”? Yo hubiera dicho two times. Te he visto dos veces en un corto tiempo... En poco tiempo, más bien”

Y así, estos pequeños y grandes  descubrimientos, tan directamente ligados a  la fascinación por aquella música, me solían quedar perfectamente grabados en la memoria.

Al llegar al instituto las cosas continuaron igual en este aspecto. Las clases de  matemáticas, o las de dibujo técnico, eran un martirio que duraba una eternidad, mientras que las de inglés pasaban como suspiros. Los profesores de matemáticas, y los de ciencias en general,  siempre fueron feos y antipáticos, sin embargo  el  inglés lo impartieron siempre mujeres guapas y sumamente agradables (o al menos a mí me lo parecían)

Recuerdo especialmente a Joelle, y su aire jovial, siempre sonriente. Los viernes traía un radiocasette y nos pasaba fotocopias con la letra de alguna canción para escuchar  y traducir. 
Gold, de Spandau Ballet, The wall, de Pink Floyd, I just called to say I love you, de Stevie Wonder...

Joelle me parecía tan especial, que siempre esperaba con ganas el momento en que volviera a  aparecer por la puerta.
Una vez no pude resistirme y, tras asegurarme bien de que nadie me veía, le dejé una nota anónima en el parabrisas de su coche. No recuerdo lo que le decía exactamente pero lo hice en inglés y con toda la pasión de un adolescente enamorado.

Al día siguiente yo estaba muy nervioso, e incluso arrepentido de mi osadía.  ¿Sería capaz de hacer alusión a la nota en clase? Ya me ponía colorado con tan solo imaginarlo ¿Y si ella descubría que había sido yo? ¿Cómo actuar para que no sospechara de mí?
En el momento en que Joelle entró en clase  casi  podía oírme el corazón retumbando en el pecho. Me sudaban las palmas de las manos y apenas me atrevía a mirarla a los ojos.

Pero Joelle comenzó la clase con total normalidad, muy sonriente, como era habitual en ella.

—He pensado —dijo— que sería muy provechoso para vosotros que tengáis correspondencia en inglés con gente de otros países, así que os voy a asignar a un penfriend a cada uno. Traigo direcciones de chicos y chicas de vuestra edad de varios países de Europa".

Me pareció una idea extraordinaria, y cada uno de mis compañeros eligió un papel con el nombre y las señas de gente de Francia, de Inglaterra, de Alemania, de Holanda...
Yo tenía una predilección en concreto. Miré entre las direcciones por si encontraba lo que quería, y tuve suerte.


Así es como comenzó mi correspondencia con una chica sueca de la que me gustaría hablar más adelante.

26 de agosto de 2013

UNA CARTA QUE SONABA A ABBA

   Escuchaba hace unos días en televisión que se iba a realizar en Suecia la mayor subasta de artículos relacionados con ABBA. 

Pertenecen a un fan llamado Thomas Nordin, que desde que tenía nueve años fue coleccionando todo lo que del mítico grupo sueco  llegaba a sus manos, hasta alcanzar la friolera de 25.000 artículos.

Sé que muchos pensarán que hay que estar muy loco para llegar a estos extremos, pero lo cierto es que comprendí perfectamente al tipo. Creo que yo hubiera sido capaz de algo semejante (tanto coleccionar entonces como subastar hoy)  porque hubo un tiempo en que ABBA formaban parte de mi universo, y yo era un satélite girando en torno a ellos.
Y qué tiempo aquel...

De hecho todavía siento hoy cómo me invade una dulce nostalgia al recordar aquella fascinación. 
Era feliz encontrando cualquier artículo de ABBA en las revistas, o escuchando el primer single en la radio cuando sacaban nuevo disco, o conteniéndome a duras penas para no adquirir  un nuevo poster que colocar en mi habitación, o recibiendo los boletines del club de fans desde La Coruña... 
Y cuando me enteraba de que iban a aparecer en TV, preparaba a toda velocidad una cinta de VHS para grabarlos. Aún tengo entrevistas de Uribarri del programa Aplauso de hace... ¿cuántos años? Por el Pleistoceno, creo.

Pues bien, haciendo memoria de mi colección particular sobre aquellos ídolos de entonces, recordé que tengo algo muy especial  Y apostaría lo que sea a que el tal Thomas Nordin, por muy fan de ABBA  que sea, no tiene algo así. 

Allá por la década de los 90 se me ocurrió escribir un texto en el que pudiera incluir el mayor número de títulos de canciones de ABBA posible, y que el resultado final tuviera sentido. Y lo hice, por medio de una carta.  
Así que motivado hoy por  la noticia de la subasta,  y el hecho de que recientemente se haya inaugurado en Estocolmo un museo del grupo,  quise exponer en el blog  aquella carta. Pero, claro, había que conocer bien la discografía de aquella banda sueca para percatarse de que se encontraban camufladas en ella nada menos que 87 canciones.

A continuación,  la prueba que lo confirma, la carta de Fernando (tema del año 1975) a Cassandra (una de las últimas canciones que grabó el grupo en 1982)
                                                                                                     

                                                                                              Brighton, 9 de agosto de 1974  
                                                                                            (Ciudad y año en el que ganaron el festival  de Eurovisión)


 Querida Cassandra:

Te escribo Sitting in the palmtree  del jardín de este hotel en esta Summer night city de Brighton.
Me siento algo solo a pesar de que hay mucha gente por aquí: One man, one woman, unos cuantos Soldiers sentados junto a la piscina, y los miembros de una Rock'N'Roll band que se hacen llamar “Me and Bobby and Bobby's brother”

Toda la mañana I've been waiting for you junto al teléfono, pensando “Ring, ring”, pero no lo has hecho.
I wonder si sigues triste. Por favor, Take a chance on me y verás cómo soy capaz de llenar ese Hole in your soul y borrar cualquier Disillusion. Comprende que tengo muchas obligaciones por ahora.

Yo también me encuentro abatido estos días: Another town, another train, siempre haciendo camino Al andar.
A veces me siento como un Tiger, capaz de comerme este Crazy world, otras I'm a marionette que solo se mueve por Money, money, money... Sin embargo anoche I saw it in the mirror: mi triste reflejo parecía decirme: “Watch out, no olvides que People need love”, y fue cuando más te recordé.

Estuve acordándome de cuando nos conocimos: tú parecías la Dancing queen de la pista, y yo, The way old friends do, sólo te sonreía.
Me sentía volar alto como un Eagle, pero mi presa era demasiado bella y tenía unos Angeleyes que me hechizaron de tal forma que nunca mi voluntad fue tan Chiquitita. Quedé petrificado ante The girl with golden girl y el sombrero blanco,  y mi corazón sólo mandaba un S.O.S.: “¡Te estás enamorando!”

Pero The winner takes it all  y te marchaste con un chico que no parecía tan cobarde como yo ante tu presencia. Yo, que tan triunfador me creía,  estando Under attack, y aquello fue mi Waterloo.

Love isn't easy y aquella noche me sentí como The king has lost his crown.
Otra vez tu Arrival volvió a inundar mi alma, y ya en todos mis sueños eras Like an angel passing through my room  “Put on your white sombrero” - te decía yo. Ahh, If it wasn't for the nights...

Poco a poco,  Knowing me , knowing you, llegué a averiguar que aquel chico... ahora me río porque … He is your brother.  ¡Cómo te burlabas de mí!  Y eso que nunca te dije lo celoso que llegué a estar de él. ¿Recuerdas mi cara cuando tu hermana Elaine me dijo que toda la familia se había reído ante mi confusión? Y yo, todo azorado “¿En serio? Does your mother know? You owe me one!”

Una vez te confesé que no sabía cómo había sabido vivir hasta The day before you came a mi vida. “Tonto – replicaste – I am just a girl”, pero tu sonrisa iluminó toda la noche.
¿Recuerdas aquella época tan feliz? ¿Qué fue de aquella discoteca? ¿Se llamaba Voulez-Vous? Y aquellas terrazas... ¡Y los pubs!  What about Livingstone? ¿Sabes que cerraron el Super Trouper?

Voy a hacer el Intermezzo Nº 1 y continuaré escribiéndote mañana porque la banda se ha puesto a ensayar King Kong song, y el de la batería está Ond and on and on. ¡No lo resisto! I let the music speak, pero ésta me está chillando.


Hasta mañana



 Santa Rosa, 10 de agosto de 1974


Honey, honey, buenos días.


Te escribo en el tren. Hoy me siento As good as new, hoy soy feliz. ¿Y sabes por qué? He decidido volver.
De nuevo la imagen triste del espejo me ha hablado esta mañana y he visto claramente que eres My love, my life. El reflejo me ha preguntado y  le he dicho “She's my kind of girl, el amor que Se me está escapando”.  Ahora sé que no podría vivir sin esos Kisses of fire que tus labios me dan, y que ya no importa ni The name of the game absurdo que es la vida si no es viviéndola a tu lado. En mis propios ojos he visto asomar la pregunta de si quería volver a ti y han gritado: I do, I do, I do!

He abandonado el hotel a toda prisa, dejando mi habitación Head over heels, despidiéndome con alegría de todos The visitors que encontraba a mi paso, y hasta he dado las Thank you for the music a los de la banda de rock, y  bailado más tarde ante The Piper que tocaba en una esquina. Si me hubieras visto...  ya sabes que That's me, tan loco a veces.

Miro por la ventanilla del tren y siento mi corazón Andante andante hacia ti. Should I laugh or cry? Creo que No hay a quien culpar pero si One of us ha sido un insensato, ese he sido Me and I.
He sido un Man in the middle de la nada que ahora se pregunta Why did it have to be me el que restara días felices a nuestras vidas, cuando de sobra sabemos que los Lovers live a little longer.

Sabes que I have a dream por realizar: marcharnos juntos a una bella Tropical loveland y vivir como en Our last summer, radiantes de Felicidad en un Dream world.

¡Mamma mía, el tren llega a la estación! ¡Me muero por verte! Lay all your love on me  y Gimme, gimme, gimme todos esos besos que tanto he anhelado (mejor Two for the price of one)
A partir de hoy Gonna sing you my lovesong.
Dance, while the music still goes on manando de mi corazón.


So long

Fernando



22 de agosto de 2013

UNA CARTA POR DESCIFRAR

La carta decía...
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Brighton, 9 de agosto de 1974


Querida Cassandra:

Te escribo sentado bajo la palmera del jardín del hotel en esta noche de verano en la ciudad de Brighton.

Me siento algo solo, a pesar de que hay mucha gente por aquí: un hombre, una mujer, unos cuantos soldados sentados junto a la piscina, y los miembros de una banda de rock and roll que se hacen llamar “Yo y Bobby y el hermano de Bobby”

Toda la mañana te he estado esperando junto al teléfono, pensando “llama, llama”, pero no lo has hecho.
Me pregunto si sigues triste. Por favor, dame una oportunidad y verás cómo soy capaz de llenar ese hueco en tu alma y borrar cualquier desilusión. Comprende que tengo muchas obligaciones por ahora.

Yo también me encuentro abatido estos días: otra ciudad, otro tren, siempre haciendo camino al andar.
A veces me siento como un tigre, capaz de comerme este loco mundo, otras soy una marioneta que solo se mueve por dinero, dinero, dinero... Sin embargo anoche lo vi en el espejo: mi triste reflejo parecía decirme: “cuidado, no olvides que la gente necesita amor”, y fue cuando más te recordé.

Estuve acordándome de cuando nos conocimos: tú parecías la reina danzante de la pista, y yo, a la manera en que lo hacen los viejos amigos, sólo te sonreía.
Me sentía volar alto como un águila, pero mi presa era demasiado bella y tenía unos ojos de ángel que me hechizaron de tal forma que nunca mi voluntad fue tan chiquitita. Quedé petrificado ante esa chica del pelo dorado con sombrero blanco y mi corazón sólo mandaba un S.O.S.: “¡Te estás enamorando!”

Pero el ganador se lo lleva todo y te marchaste con un chico que no parecía tan cobarde como yo ante tu presencia. Yo, que tan triunfador me creía,  estando bajo ataque, y aquello fue mi Waterloo.

El amor no es fácil y aquella noche me sentí como el rey que ha perdido su corona.
Otra vez tu llegada volvió a inundar mi alma, y ya en todos mis sueños eras como un ángel atravesando mi habitación. “Ponte el sombrero blanco” —te decía yo. 
Ahh, si no fuera por las noches...

Poco a poco, tú conociéndome, conociéndote yo, llegué a averiguar que aquel chico... ahora me río porque … él es tu hermano. ¡Cómo te burlabas de mí! Y eso que nunca te dije lo celoso que llegué a estar de él
¿Recuerdas mi cara cuando tu hermana Elaine me dijo que toda la familia se había reído ante mi confusión? Y yo, todo azorado “¿En serio? ¿Lo sabe tu madre? ¡Me debes una!

Una vez te confesé que no sabía cómo había sabido vivir hasta el día antes de que llegaras a mi vida. “Tonto —replicaste–, soy tan solo una chica”, pero tu sonrisa iluminó toda la noche.

¿Recuerdas aquella época tan feliz? ¿Qué fue de aquella discoteca? ¿Se llamaba Voulez-Vous? Y aquellas terrazas... ¡Y los pubs! ¿Qué fue de Livingstone? ¿Sabes que cerraron el Super Trouper?

Voy a hacer el intermedio nº 1 y continuaré escribiéndote mañana porque la banda se ha puesto a ensayar la canción de King Kong, y el de la batería está dale y dale y dale. ¡No lo resisto! Yo dejo que la música hable, pero ésta me esta chillando.

Hasta mañana


Santa Rosa, 10 de agosto de 1974



Cariño, cariño, buenos días.


Te escribo en el tren. Hoy me siento como nuevo, hoy soy feliz. ¿Y sabes por qué? He decidido volver.

De nuevo la imagen triste del espejo me ha hablado esta mañana y he visto claramente que eres mi amor, mi vida. El reflejo me ha preguntado y le he dicho “Ella es  mi tipo de chica, el amor que se me está escapando”
Ahora sé que  no podría vivir sin esos besos de fuego que tus labios me dan, y que ya no importa ni el nombre del juego absurdo que es la vida si no es viviéndola a tu lado. En mis propios ojos he visto asomar la pregunta de si quería volver a ti y han gritado: ¡Sí quiero, sí quiero, sí quiero!

He abandonado el hotel a toda prisa, dejando mi habitación patas arriba, despidiéndome con alegría de todos los visitantes que encontraba a mi paso, y hasta he dado las gracias por la música a los de la banda de rock y  bailado más tarde ante el gaitero que tocaba en una esquina. Si me hubieras visto...  ya sabes que así soy yo, tan loco a veces.

Miro por la ventanilla del tren y siento mi corazón andante andante hacia ti. ¿Debería reír o llorar? Creo que no hay a quien culpar pero si uno de nosotros ha sido un insensato, ese he sido yo y yo.
He sido un hombre en el medio de la nada, que ahora se pregunta por qué tuve que ser yo el que restara días felices a nuestras vidas, cuando de sobra sabemos que los amantes viven un poco más.

Sabes que tengo un sueño por realizar: marcharnos juntos a una bella tierra de amor tropical y vivir como en nuestro último verano, radiantes de felicidad en un mundo de ensueño.

¡Mamma mía, el tren llega a la estación! ¡Me muero por verte! Pon todo tu amor en mi y dame, dame, dame todos esos besos que tanto he anhelado (mejor dos por el precio de uno)

A partir de hoy voy a cantarte mi canción de amor.
Bailemos mientras suene la música que mana del corazón.


Hasta luego

Fernando


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Y mi intención era en un principio explicar cuándo y por qué la escribí , pero se me ha ocurrido que quizás me encuentre, sin decir yo nada todavía, con lectores tan avispados que se hayan percatado de qué va la cosa.

¿Alguien ha descubierto qué hay camuflado en esta carta? 
Y voy más allá, ¿qué razón ha podido moverme a dar a conocer esto hoy?

En breve, la respuesta.