Como todo el mundo sabe, los blogs de carácter satánico, como
el presente, están regulados por la normativa 0-66/D148L0, que recoge los
fundamentos de su existencia y enumera las obligaciones de estos blogs para con
sus lectores.
Su artículo 16/9 estipula que el 60 % de las entradas han de
ser perniciosas, tendentes a la incitación de malos hábitos y escaparate de
prácticas inmundas, algo que desde el principio me esmeré en cumplir a
rajatabla (testigos sois de que así ha sido)
Lo que yo ignoraba es que existía un subartículo en una
disposición adicional que obliga a estos blogs a que al menos una entrada al
año sea (y copio literalmente) “de una perversidad e inmoralidad tan palpable
que haga abochornar a las conciencias más tolerantes y consiga soponcios y
lipotimias a granel”
Hoy soy consciente de este despiste porque ayer mismo una circular interna me
notificaba que en lo que llevamos de año aún no tienen contabilizada una entrada
de estas características por mi parte, y como no quiero ser la oveja negra de
esta empresa, me dispongo a publicarla ahora mismo.
Pero digo todo esto porque, aunque soy malvado, no soy
traidor, y prefiero avisar (solo por esta vez, por ser la primera) que no
será esta una entrada apta para todos
los públicos (a ti, mamá, que sé que me sigues, hoy tienes el día libre) y
por tanto, deben abstenerse a seguir leyendo todos aquellos de subconsciente
débil, los escrupulosos, los recatados, los de conducta impecable y todos los
que nunca ven la programación de Tele 5 y no están curados de espanto.
Hoy pretendo exponer cómo será el mundo cuando las Tinieblas
terminen de invadir hasta el último rincón de la Tierra. Quizás en otra ocasión
lo haga desde una visión más generalizada, pero hoy solo me detengo en un punto
en concreto: aquellos dibujos animados o ilustraciones bien conocidas. ¿Cómo
serán? ¿En qué cambiarán? ¿Qué aportarán a un mundo sumido ya en lo más oscuro?
MALAFALDA
Mafalda pasará a ser Malafalda, y con algunos más de esos 50
años que acaba de cumplir, la oiremos
gritar cosas como ¡¡ESTOY DE LA PUTA SOPA HASTA EL ORRRTOOO!!
Se frotará las manos al escuchar lo podrido que sigue el
mundo con sus miles de conflictos, ayudará a su amigo Manolito a estafar a los
clientes y evadir al fisco, y además de aliarse con Susanita para criticar a
los pobres “esos que se empeñan en vestir mal”, la convencerá de las muchas
ventajas del amor libre y el aborto.
LA PANTERA ROJA
Con una mirada más sibilina, la flexible pantera rosa se
apuntará al color de moda e irá tiñendo su pelambre con la sangre de sus
víctimas. Despedirá a Mancini para que su banda sonora la compongan los Lordi.
En sus ratos libres leerá postulados de Marx y Pablo Iglesias, y destruirá las cintas originales de la
Metro-Goldwyn-Mayer.
Como nota anecdótica, los pastelitos que llevan su nombre
tendrán un 120% más de grasas saturadas.
HEIVY
Prepárense a ver a la famosa niña de las montañas alcanzar
las más altas cumbres del Mal. Ya no más risas correteando entre cabritas o salvando pajaritos, pues el futuro de Heivy está en acudir a diario a los
establos, donde la sombra de un enorme macho cabrío alzado se proyectará sobre
los montones de heno, y a ella se le encenderán las mejillas.
Su pobre abuelo,
ante la imposibilidad de que sus cabellos encanezcan aún más con los disgustos,
huirá de semejantes espectáculos erótico-festivos, llevándose una fortuna
oculta en un banco de Zúrich a algún pueblo de Almería (¡Pobre!)
LA ABEJA MALA
Ni maya, ni azteca, la abeja del país multicolor, se
reconvertirá en la abeja Mala, y será famosa en el lugar por su picadura tan mortal.
Harta de polinizar y trabajar para un bien común, la pequeña y dulce
abeja Mala se pondrá las botas jalándose el mejor polen ella sola, y después de
esnifarse el de las amapolas, la
veremos, con mirada sicodélica, saltar de flor en flor por el campo, y de
capullo en capullo por la ciudad,
gritando ¡Viva por siempre Rumasa!
A su amigo Willy, por ser tan zángano, se lo fumigará una tarde “sin querer”.
HELL OF KITTY
Esta gatita antropomorfa (que a mí me da mucho miedo)
evolucionará hasta límites insospechados. Un giro de cabecita, una sonrisa
inocente... y un “Mecagoentusmuertos” con olor a piña. Las jovencitas se volverán locas (literalmente)
con la nueva Hell of Kitty y se venderán millones de camisetas, monederos, carpetas y mochilas con
su nueva imagen cornuda y malhablada. Todos esos productos, ni que decir tiene,
serán altamente cancerígenos. (Sí, es cruel hablar con tanta frivolidad, pero
hoy toca sufrir. Es lo que hay. Ya lo advertí)
LOS MILTUFOS
Nada más sencillo que reconvertir la diversión en perversión
cuando quede el mundo despojado de ataduras éticas y morales. Hasta en Los
Pitufos lo notaremos, pues dejarán de hacer uso del agua y jabón para pasar a ser Los Miltufos. Unos olerán a neumático
quemado, otros a vómito de rata enferma y otros a sumidero de Las Cortes. Y aún
más sucios serán sus pensamientos, porque la Pitufina (que para todos los que leímos
su biografía no autorizada, siempre fue la Putafina) hará caja haciéndoles
picar y pecar sin descanso.
No todos los Miltufos lograrán cambiar su piel de azul a
roja, algunos quedarán tintados en un combinado azulgrana. Y estos, permítanme
la maldad, serán los peores.