—¿Te vas?
—Sí, tengo que preparar la subasta de esta tarde. Si me quieres acompañar...
—¡Claro! ¿Es la que me comentaste de José Ramón?
—De Juan Ramón.
—¡Eso! De Juan Ramón el demonio
—¡El diablo! No has dado ni una, ¿eh? Firma como "JuanRa Diablo".
—Pues es que no me suena de nada el tipo ese. Será un artista muy reciente, ¿no?
—¿Reciente? Para empezar tiene más años que tú y yo juntos.
—¿Y qué estilo tiene?
—Pues mira, te voy mostrando y tú mismo descubrirás a qué corriente pertenece. Lo primero que sale a subasta es esto.
Se titula La mona japonesa de Chile interior.—¿Mona o monja?
—Mona, mona.
—¿En serio? ¿Y qué representa?
-Según el autor es una alegoría distópica de las enfermedades pandémicas, de ahí esa espiral en el estómago y esos vómitos.
—¡Es raro de cojones!
—Sí, porque está visto desde una mirada oriental, mucho más sesgada.
—Ah, claro.
—Mira este otro.
—Diablo de clorofila, del año 2019. ¿Sabes cómo está hecho?
—Ni idea.
—Pues, como el título indica, utilizó hojas verdes, frotándolas contra el papel para que la clorofila sirviera de tinte. Recién hecho era mucho más luminoso, pero se oxidó a los pocos días.
—Curioso.
—¿Te gusta?
—...
—Este otro es una especie de collage en pequeño formato.
—Se llama Calamity Jane Austen Powers.—No está firmado.
—No, y eso es un problema gordo. Tendré que esmerarme en venderlo. Ah, mira, este otro es muy valioso.
—El Dorado oculto. Ceras y acuarelas.
—¡Mola! ¡Color a tutiplén!
—Sí, pero ¿ves la particularidad?
—¿Cómo?
—¿Qué tiene de especial el dibujo?
—¿Que ese joyero está pegado?
—No, fíjate bien.
—¿Que el pico del loro es de oro, por eso brilla tanto?
—Es un tucanete de México, pero no es eso. ¿No te has percatado de que lleva una boina?
—Ah, yo creía que eran plumas.
—No, es una boina carlista, con lo cual está haciendo un evidente guiño a la historia de España del siglo XIX. ¿Lo ves claro ahora?
—Hombre, ahora que me lo has dicho... lo veo clarísimo. ¡Por supuesto!
—¿Qué me dices de éste? El engranaje de la censura.
—¡Es un gato!
—Más bien un alegato.
—Parece que está cosido, ¿no? Como si fuera un robot. ¡Ah, claro, es un gato mecánico!
—En absoluto. Es... bueno, hay cosas que no se pueden contar aquí. Otro día te lo explico.
—¡Otro diablo!
—Sí, Diablo baturro. Rotuladores y papel de periódico. Hay un coleccionista polaco que está muy interesado en adquirirlo.
—¿Eso es un brazo o es la cola?
—¿Eh? Ah, no... Mira qué entrañable este otro.
Está dedicado a su gato. Se titula Grizzy ha pillado un pez y la madre se ha enterado. Acuarelas y retoques digitales.
—¡Ay, pobre! ¡Más le vale soltarlo!
—Y este es el último, el más especial.
—¡La madre del cordero! ¡Qué caótico! ¡Pero qué chulo! ¿Se titula Pilates?
—Esto era la carpeta de una compañera de trabajo, monitora de pilates. Ella se limitó a escribir "PILATES" y dentro guardaba las listas de asistencia.
JuanRa fue decorando la carpeta poco a poco y cada día Ana encontraba un detalle nuevo añadido. El resultado final fue tan de su agrado que JuanRa se la regaló dedicada.
—Pero entonces, si es de Ana, ¿cómo es que las va a subastar?
—Bueno, ¡basta ya de pantomima! ¡Ya hemos acabado la entrada!
—¿¿Qué??
-Que ya puedes desaparecer. Venga, ¡lárgate!
—¿A dónde?
—No te hagas el sorprendido ahora. Los dos sabemos que JuanRa necesitaba publicar entrada nueva y nos ha utilizado para hacerlo. ¡Y ya está hecho!
—¿¡Cómo!? ¡No entiendo lo que estás diciendo!
—¡Venga ya! Sabes perfectamente que no existimos, que sólo somos producto de su mente.
—¿¡Cómo que no existimos!? ¡Ay, me estás asustando!
—Joder, JuanRa, la próxima vez ponme un compañero con más luces. ¡Este es un dramas! No, si ya desde el principio he notado que era medio tontaina.






