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20 de enero de 2023

SALEN A SUBASTA

 —¿Te vas?

—Sí, tengo que preparar la subasta de esta tarde. Si me quieres acompañar...

—¡Claro! ¿Es la que me comentaste de José Ramón?

—De Juan Ramón.

—¡Eso! De Juan Ramón el demonio

—¡El diablo! No has dado ni una, ¿eh? Firma como "JuanRa Diablo".

—Pues es que no me suena de nada el tipo ese. Será un artista muy reciente, ¿no?

—¿Reciente? Para empezar tiene más años que tú y yo juntos.

—¿Y qué estilo tiene?

—Pues mira, te voy mostrando y tú mismo descubrirás a qué corriente pertenece. Lo primero que sale a subasta es esto.

Se titula La mona japonesa de Chile interior.

—¿Mona o monja?

—Mona, mona.

—¿En serio? ¿Y qué representa?

-Según el autor es una alegoría distópica de las enfermedades pandémicas, de ahí esa espiral en el estómago y esos vómitos.

—¡Es raro de cojones!

—Sí, porque está visto desde una mirada oriental, mucho más sesgada. 

—Ah, claro.

—Mira este otro.


Diablo de clorofila, del año 2019. ¿Sabes cómo está hecho?

—Ni idea.

—Pues, como el título indica, utilizó hojas verdes, frotándolas contra el papel para que la clorofila sirviera de tinte. Recién hecho era mucho más luminoso, pero se oxidó a los pocos días. 

—Curioso.

—¿Te gusta?

—...

—Este otro es una especie de collage en pequeño formato.

—Se llama Calamity Jane Austen Powers.

No está firmado.

—No, y eso es un problema gordo. Tendré que esmerarme en venderlo. Ah, mira, este otro es muy valioso.


El Dorado oculto. Ceras y acuarelas.

—¡Mola! ¡Color a tutiplén!

—Sí, pero ¿ves la particularidad?

—¿Cómo?

—¿Qué tiene de especial el dibujo?

—¿Que ese joyero está pegado?

—No, fíjate bien.

—¿Que el pico del loro es de oro, por eso brilla tanto?

—Es un tucanete de México, pero no es eso. ¿No te has percatado de que lleva una boina?

—Ah, yo creía que eran plumas.

—No, es una boina carlista, con lo cual está haciendo un evidente guiño a la historia de España del siglo XIX. ¿Lo ves claro ahora?

—Hombre, ahora que me lo has dicho... lo veo clarísimo. ¡Por supuesto!

—¿Qué me dices de éste? El engranaje de la censura.


¡Es un gato!

—Más bien un alegato.

—Parece que está cosido, ¿no? Como si fuera un robot. ¡Ah, claro, es un gato mecánico!

—En absoluto. Es... bueno, hay cosas que no se pueden contar aquí. Otro día te lo explico.


—¡Otro diablo!

—Sí, Diablo baturro. Rotuladores y papel de periódico. Hay un coleccionista polaco que está muy interesado en adquirirlo.

—¿Eso es un brazo o es la cola?

—¿Eh? Ah, no... Mira qué entrañable este otro. 


Está dedicado a su gato. Se titula Grizzy ha pillado un pez y la madre se ha enterado. Acuarelas y retoques digitales.

—¡Ay, pobre! ¡Más le vale soltarlo!

—Y este es el último, el más especial. 


—¡La madre del cordero! ¡Qué caótico! ¡Pero qué chulo! ¿Se titula Pilates?

—Esto era la carpeta de una compañera de trabajo, monitora de pilates. Ella se limitó a escribir "PILATES" y dentro guardaba las listas de asistencia. 

JuanRa  fue decorando la carpeta poco a poco y cada día Ana encontraba un detalle nuevo añadido. El resultado final fue tan de su agrado que JuanRa se la regaló dedicada.

—Pero entonces, si es de Ana, ¿cómo es que las va a subastar?

—Bueno, ¡basta ya de pantomima! ¡Ya hemos acabado la entrada!

—¿¿Qué??

-Que ya puedes desaparecer. Venga, ¡lárgate!

—¿A dónde?

—No te hagas  el sorprendido ahora. Los dos sabemos que JuanRa necesitaba publicar entrada nueva y nos ha utilizado para hacerlo. ¡Y ya está hecho!

—¿¡Cómo!? ¡No entiendo lo que estás diciendo!

—¡Venga ya!  Sabes perfectamente que no existimos, que sólo somos producto de su mente.

—¿¡Cómo que no existimos!? ¡Ay, me estás asustando!

—Joder, JuanRa, la próxima vez ponme un compañero con más luces. ¡Este es un dramas! No, si ya desde el principio he notado que era medio tontaina.


12 de mayo de 2017

SOLICITUD PARA AUXILIAR DE DIABLO

He tardado un poco en volver porque estamos en época de lo que llamamos "el Lavatorio de los Infiernos". 

Ocurre una vez cada 800 años y aunque ya lo tengo muy visto reconozco que es un espectáculo digno de contemplar.

Primero se apagan los fuegos durante unas horas, destapando las fumarolas para que entre el aire del exterior y a el humo se escapa como caterva de fantasmas aullando al viento.
Después se apelmazan las cenizas para taponar con ellas las grietas más anchas de cada caverna y  al mismo tiempo se rascan las calderas con grandes estropajos para desincrustar la grasa y vísceras que llevan siglos agarradas como lapas.

Después, tras librarles del hollín, se vuelven a pintar los carteles de cada sala:

"CONDENADOS 1", "CONDENADOS 2", "CONDENADOS 3"... y así hasta "CONDENADOS 26.400"

"SALA DE TORTURAS" "FLAGELACIONES"  "HUMILLACIONES" "RESISTENTES" 

"ABISMO INFINITO" 

"ARCHIVOS"
"MIEMBROS PERDIDOS" 
"COCINA"

"SALA VIP"

"DIRECCIÓN" 

El siguiente paso es reinyectar  parásitos en el relleno de todos los sofás, y luego pintar de negro el cuero en los lugares donde se ha desgastado. 
Por último se cambian las bombillas fundidas y se perfuman todos los pasillos con vapor de azufre.

Es un trabajo bastante fastidioso, pero el resultado —y esto lo admiten hasta los condenados—, es puro gozo.

Y vengo a contar todo esto porque he descubierto algo que os podría interesar

Resulta que me detuve a poner al día el tablón de anuncios de la entrada y al soplar las cenizas que cubrían los papeles descubrí que había una CONVOCATORIA PARA UNA PLAZA DE AUXILIAR DE DIABLO. 
Se me olvidó anunciarla en su día, pero veo que todavía está abierto el plazo para presentar la solicitud. 

Os la muestro a continuación y os animo a que la rellenéis porque conseguir una plaza de estas características es una oportunidad única que no está al alcance de cualquiera. 
(Click para agrandar)

¡Espero vuestras respuestas!

9 de febrero de 2015

EL BIEN, EL MAL Y TODO LO CONTRARIO

No sé si a estas alturas os habréis percatado de que ya no nombro a mi Jefe.

Esto tiene una fácil explicación: me despidió.

Sí, después de varias trifulcas y desencuentros con él, se le inflamaron los cuernos y me señaló la salida diciendo: “Vete y no vuelvas más”

Yo me largué sin dudarlo, aunque ahora no me queda otra que meterme a diablo autónomo y cavarme mi propio infierno.

¿Que por qué me despidió? Pues porque le molestó mucho no ser mi único amo y señor. 
Llegó a sus oídos que yo me debía también a Madame Parrús, el espíritu ruso que tiene alquilados todos los recovecos de mi ser, y eso no le hizo ninguna gracia.

Cuando yo, con todo el descaro que puedo llegar a tener, le recalqué que la rusa era mujer y por lo tanto mandaba más, se puso rojo (más rojo, quiero decir) y ahí acabó nuestra relación.

Me queda el gran consuelo de que todos los pecadores que por allí bajábais os habéis venido conmigo, cosa que me congratula (y a él, como suele decirse, se le habrán llevado todos los demonios)

De todas formas no puedo negar que me acuerdo algunas veces de mi Jefe.
Esta mañana mismo, mientras ordenaba los archivos de mi nueva oficina, recordé sus palabras:

“Cuidado, JuanRa, que algo me huele a chamusquina. Creo que entre nuestros seguidores hay infiltrados que buscan boicotearnos.”
Y creo que tenía razón.

Repasando las fichas, veo que hay adeptos que ya han caído irremisiblemente en el Mal.
Hitlodeo y Txema, por ejemplo, se regodean en el pecado de la gula. Sese no se acercará jamás a la luz blanca de la verdad. Loque me sigue en esa soberbia tan bella de querer dominar el mundo, y a Ripley lo he metido de cabeza en la lujuria…
Montse, Ana, Raquel, Ther, Lillu… bueno, algunos se me resisten más; aún me llaman Diablillo en vez de Don Diablo (aunque, bien pensado, no sé qué prefiero. Hay que ver cuánto me perjudicó la canción de Bosé)

Y luego está Ángeles.

La primera vez que apareció por el blog, hace ya unos años, mi Jefe me dijo  
“¿Y ésta? ¿Cómo se atreve a bajar provocando?”
 
La verdad es que resultaba de lo más incongruente esa unión de ángeles y diablo. Era una contradicción, un oxímoron, un imposible. La luz no puede ser oscura, ni el fuego helado, ni la risa en serio. ¿O sí?
Le dije a mi Jefe que era tan solo un nombre, pero viendo su recelo en admitirla le pedí que me la dejara como un reto personal, que yo conseguiría desplumarla.

Han pasado los años y no lo he conseguido todavía.

Ángeles es todo dulzura y bondad, y, para colmo, cuando irremediablemente nos hicimos amigos y empecé a saber más de ella, supe que se apellida de los Santos. ¡¡Casi caigo fulminado al saberlo!!
Ángeles y de los Santos. Esto ya era desequilibrar la balanza con un dos contra uno, o tal vez peor porque ¿Cuántos ángeles? ¿Cuántos santos? ¡¡Yo solo soy un diablo!!

No puedo dejar de mirarla con escepticismo. Me parece encantadora, pero también era encantadora la serpiente del Paraíso. ¿No querrá pagarme con mi misma moneda y hacerme caer en el Bien?

Por el otro lado tenemos a Carlos

Carlos llegó un buen día a mi blog por pura casualidad. Tuve la gran suerte de que la entrada que leyó le gustó y que decidiera adentrarse en otras más. Después supe que por un accidente laboral estaba guardando cama y gracias a eso leyó y comentó todos los días tantas entradas que en poco más de un mes había leído el blog de cuernos a rabo.
Y aquí sigue, como un fiel servidor del diablo. Muy grande este mañico, muy grande.

Como ha ocurrido con otros lectores con los que he tratado en este infierno, Carlos se convirtió en un querido amigo, y, como suele ocurrir en consecuencia, también supe algo más de él.
Como por ejemplo, y agárrense que viene un susto muy gordo, que se apellida Sanmiguel.

¡¡San Miguel!! ¿Hace falta que recuerde quién es san Miguel?

San Miguel, o el arcángel Miguel, es el Jefe de los Ejércitos de Dios. La Iglesia Católica lo considera su patrono y protector, y es el encargado... ¡¡de frustrar todos los actos de Lucifer, es decir, de Satanás, o lo que es lo mismo, de JuanRa Diablo!!

¡¡¡Pero esto qué es!!! ¡¡Ángeles, Santos, el Arcángel Miguel...!! ¡¡todos campando a sus anchas en el infierno!!

¿Qué buscáis? ¿Qué pretendéis? ¿Con qué intenciones habéis bajado? No me estaréis poniendo buena cara para caer sobre mí en cuanto me confíe, ¿no? ¿Va a ser cierto lo que decía mi Jefe de que no me fiara ni de mi sombra?

¡Vamos, decidme, y ya de paso, sed valientes y confesad el resto! ¿Puedo fiarme de vosotros? ¿Guardáis algún secreto?
Mirad que si me sulfuro... ¡¡Ay, si me sulfuro!!

15 de octubre de 2014

EL LADO "DEVIL" DE LOS DIBUS

Como todo el mundo sabe, los blogs de carácter satánico, como el presente, están regulados por la normativa 0-66/D148L0, que recoge los fundamentos de su existencia y enumera las obligaciones de estos blogs para con sus lectores.

Su artículo 16/9 estipula que el 60 % de las entradas han de ser perniciosas, tendentes a la incitación de malos hábitos y escaparate de prácticas inmundas, algo que desde el principio me esmeré en cumplir a rajatabla (testigos sois de que así ha sido)

Lo que yo ignoraba es que existía un subartículo en una disposición adicional que obliga a estos blogs a que al menos una entrada al año sea (y copio literalmente) “de una perversidad e inmoralidad tan palpable que haga abochornar a las conciencias más tolerantes y consiga soponcios y lipotimias a granel”

Hoy soy consciente de este despiste  porque ayer mismo una circular interna me notificaba que en lo que llevamos de año aún no tienen contabilizada una entrada de estas características por mi parte, y como no quiero ser la oveja negra de esta empresa, me dispongo a publicarla ahora mismo.

Pero digo todo esto porque, aunque soy malvado, no soy traidor, y prefiero avisar (solo por esta vez, por ser la primera) que no será  esta una entrada apta para todos los públicos (a ti, mamá, que sé que me sigues, hoy tienes el día libre) y por tanto, deben abstenerse a seguir leyendo todos aquellos de subconsciente débil, los escrupulosos, los recatados, los de conducta impecable y todos los que nunca ven la programación de Tele 5 y no están curados de espanto.

Hoy pretendo exponer cómo será el mundo cuando las Tinieblas terminen de invadir hasta el último rincón de la Tierra. Quizás en otra ocasión lo haga desde una visión más generalizada, pero hoy solo me detengo en un punto en concreto: aquellos dibujos animados o ilustraciones bien conocidas. ¿Cómo serán? ¿En qué cambiarán? ¿Qué aportarán a un mundo sumido ya en lo más oscuro?

MALAFALDA


Mafalda pasará a ser Malafalda, y con algunos más de esos 50 años que acaba de cumplir,  la oiremos gritar cosas como ¡¡ESTOY DE LA PUTA SOPA HASTA EL ORRRTOOO!!
Se frotará las manos al escuchar lo podrido que sigue el mundo con sus miles de conflictos, ayudará a su amigo Manolito a estafar a los clientes y evadir al fisco, y además de aliarse con Susanita para criticar a los pobres “esos que se empeñan en vestir mal”, la convencerá de las muchas ventajas del amor libre y el aborto.

LA PANTERA ROJA


Con una mirada más sibilina, la flexible pantera rosa se apuntará al color de moda e irá tiñendo su pelambre con la sangre de sus víctimas. Despedirá a Mancini para que su banda sonora la compongan los Lordi. En sus ratos libres leerá postulados de Marx y Pablo Iglesias, y destruirá las cintas originales de la Metro-Goldwyn-Mayer. 
Como nota anecdótica, los pastelitos que llevan su nombre tendrán un 120% más de grasas saturadas.

HEIVY


Prepárense a ver a la famosa niña de las montañas alcanzar las más altas cumbres del Mal. Ya no más risas correteando entre cabritas o salvando pajaritos, pues el futuro de Heivy está en acudir a diario a los establos, donde la sombra de un enorme macho cabrío alzado se proyectará sobre los montones de heno, y a ella se le encenderán las mejillas. 
Su pobre abuelo, ante la imposibilidad de que sus cabellos encanezcan aún más con los disgustos, huirá de semejantes espectáculos erótico-festivos, llevándose una fortuna oculta en un banco de Zúrich a algún pueblo de Almería (¡Pobre!)

LA ABEJA MALA


Ni maya, ni azteca, la abeja del país multicolor, se reconvertirá en la abeja Mala, y será famosa en el lugar por su picadura tan mortal. 
Harta de polinizar y  trabajar para un bien común, la pequeña y dulce abeja Mala se pondrá las botas jalándose el mejor polen ella sola, y después de esnifarse el de las amapolas,  la veremos, con mirada sicodélica, saltar de flor en flor por el campo, y de capullo en capullo por la ciudad,  gritando ¡Viva por siempre Rumasa!
A su amigo Willy, por ser tan zángano, se lo fumigará  una tarde “sin querer”.

HELL OF KITTY


Esta gatita antropomorfa (que a mí me da mucho miedo) evolucionará hasta límites insospechados. Un giro de cabecita, una sonrisa inocente... y un “Mecagoentusmuertos” con olor a piña.  Las jovencitas se volverán locas (literalmente) con la nueva Hell of Kitty y se venderán millones de  camisetas, monederos, carpetas y mochilas con su nueva imagen cornuda y malhablada. Todos esos productos, ni que decir tiene, serán altamente cancerígenos. (Sí, es cruel hablar con tanta frivolidad, pero hoy toca sufrir. Es lo que hay. Ya lo advertí)

LOS MILTUFOS


Nada más sencillo que reconvertir la diversión en perversión cuando quede el mundo despojado de ataduras éticas y morales. Hasta en Los Pitufos lo notaremos, pues dejarán de hacer uso del agua y  jabón para pasar  a ser Los Miltufos. Unos olerán a neumático quemado, otros a vómito de rata enferma y otros a sumidero de Las Cortes. Y aún más sucios serán sus pensamientos, porque la Pitufina (que para todos los que leímos su biografía no autorizada, siempre fue la Putafina) hará caja haciéndoles picar y pecar sin descanso.

No todos los Miltufos lograrán cambiar su piel de azul a roja, algunos quedarán tintados en un combinado azulgrana. Y estos, permítanme la maldad, serán los peores.

4 de septiembre de 2014

SEPTIEMBRE ES UNA CALLE NUEVA

Septiembre trae consigo dos cosas: una mala y otra buena.

La mala es que por mucho que uno tenga prevista su llegada, siempre nos pilla tan contagiados de agosto, que es muy costoso quitarse las legañas de la pereza y variar ese ritmo lento al que nos habíamos acostumbrado.  

Es tremendamente cruel que  en septiembre siga haciendo calor y sea obligatorio volver a acelerar la sangre y tensar los músculos, muy duro el desintoxicarse de tanto relax y no encontrar las fuerzas que te ayuden a aterrizar desde las nubes en la pista de la rutina. 

Pero también es verdad que cuando Septiembre te mira a los ojos...

Para, para, para...
—¿Eh?
¡Corta el rollo, JuanRa!  ¿Te parece esa una buena forma de empezar la temporada?
—¿No queda bien?
¡Pues no! Me has sonado ridículo y enmarañao, como un poetucho  de tres al cuarto.
Bueno, es que me pilla desentrenado... pero luego lo retoco y...
¡Ve al grano, hombre!  ¿Tú qué quieres contar?
—No sé, empezar hablando un poco de septiembre...
¿Y eso tiene interés? ¿Hablar de un mes?
—¡Es que este no es un mes cualquiera! ¡Tiene mucha enjundia! Iba a hablar ahora de lo que tiene de bueno.
Qué tiene de bueno, a ver...
—Que termina insuflándonos sus deseos de renovación.
¿¿Insuflando sus deseos de renovación?? ¿¡Pero qué forma de hablar es esa!? A ti te ha dado fuerte el sol este verano, ¿eh?
—Quiero decir que en este mes, tarde o temprano, le entran a uno muchas ganas de hacer cosas, de cambiar los muebles de sitio, de renovar el vestuario, de empezar de nuevo con ímpetu... de reformarse por dentro y por fuera.... ¡Que es el mes de la renovación, vamos!
Ya, aquello de volver a comer sano y apuntarse al gimnasio, ¿no?  ¿Sabes lo que te digo? 
—Qué.
Pues que luego llega octubre y manda a tomar por saco a septiembre, y todas esas ganas de revolución se quedan en agua de borrajas. 
—Bueno... tampoco es tan...
 —¡¡Que sí, hombre!! ¡Y esto lo sabe todo el mundo! ¡Y no es de interés para el blog! ¡¡Para este blog!!
—¡Pero si solo era una introducción! Luego iba a seguir anunciando novedades. Es que tengo un montón de ideas, ¿sabe?
Pues  lamento decirte que llegas tarde para ideítas nuevas, porque vengo con la intención de cerrar de una vez este blog.
—¿¿Cómo?? ¿Ha dicho cerrarlo?
Sí, cerrarlo para siempre, finiquitarlo, dejarlo fuera de circulación, ¡caput! ¡c'est fini!
—Pero, pero... 
Ni peros ni manzanos. ¡Y ya hace mucho que debía haberlo hecho!  ¿Pero tú te acuerdas para qué te dije que crearas el blog?
—Sí, claro.
¡A ver, para qué! 
—No debería decirlo en voz alta. Los lectores podrían estar escuchando...
¡Si es que ese es precisamente el problema, que tan solo son lectores! Yo te pedí que formaras una horda de pecadores, de caídos, de seguidores del diablo dispuestos a hacer el Mal por el mundo.
—¡Pero si sí que me siguen!
Bah, pero no te toman en serio. Te ven como un amiguete, no como un diablo, ¡como al Diablo al que habrían de vender sus almas! ¡No estás cumpliendo, JuanRa!
—¡Pero para mí ese es el plan! ¡Se están confiando! Y luego yo ya...
Luego tú ya, ¡¿qué!?
—Bueno, ¿me deja que le cuente lo que tenía previsto pedirle hoy a los lec... a nuestra preciada secta maligna?
Cuenta lo que quieras, pero la decisión está tomada.
—Un mes de septiembre de hace 6 años, escribía yo la entrada número 15 de este blog, que titulé CALLEJEANDO EN BUSCA DE UN CROMO. Disfruté tanto con aquella entrada que creo que es momento de repetir algo así. 
Me gustaría que todo el que pase por aquí, piense si en su ciudad hay alguna calle que tenga un nombre raro, o curioso, o divertido, o que en ese nombre haya una historia digna de contar. Cualquier cosa sirve para ir confeccionando un álbum de calles curiosas que iré presentando.
— ...
—¿No tiene nada que decir?
Voy a cerrar el blog.
—¡No, espere, ahora no puede!
¿Cómo que no? ¡Este blog es un fraude!
—Déjeme desenmascarar  al menos a un par de individuos que creo que están haciendo un complot contra el Diablo.
¿Cómo que un complot contra el Diablo? Tú lo que quieres ahora es desviar mi atención. Mira que  sé más por viejo que por ser quien soy
—¡Noo, hablo en serio! Lo que ocurre es que usted cree que todos mis lectores son almas cándidas y se equivoca. ¡Aquí se cuece una confabulación desde hace mucho tiempo! 
—¿¡Pero de qué hablas!?
—Lo que he dicho.
¡Explícate! 
—Espere que me desperece un poco y se lo cuento... Es que no he terminado de desagostarme, ¿sabe?

16 de abril de 2014

HOY LA LONGANIZA LA PONES TÚ

Hay un chiste que dice que  entra un hombre en un establecimiento, se dirige al tipo que hay en el mostrador y le empieza a soltar:

—Pues que mi mujer me hace la vida imposible, mi hijo se ha puesto de su parte, mi suegra no me puede ni ver, claro que yo a ella tampoco, y luego cada vez que entro a casa el perro me muerde, y en el trabajo mi jefe es un cabrón que nos tiene explotados, y...
—¡Pero a mí qué me cuenta! —protesta el dependiente— ¡Esto es una tienda de fotos!
—Ah, yo...  como en la entrada dice "Entre y revele su rollo"...

..................................................

Puede que alguno haya pensado:
"¿Y a santo de qué nos cuenta JuanRa este chiste tan malo?"

No, un momento, mi Jefe me tiene prohibido que utilice la expresión "a santo de qué", así que mejor rectifico:
"¿Y por qué narices nos cuenta JuanRa un chiste tan malo?"
Mmmm... no, venga, por una vez voy a alegrarle el día:

"¿Y por qué coño nos cuenta JuanRa un chiste tan malo?"

Pues sencillamente porque hoy he querido concederos un respiro publicando una entrada corta, algo breve y facilito de digerir. Hoy un chistecillo y santas pascuas y a freír monos.

Pero, eso sí, yo no me privo de longanizas así porque sí. Si me reprimo en extenderme, quiero a cambio que entres y me reveles tu rollo. 

Y cuando digo rollo quiero decir cualquier cosa, lo primero que te venga a la cabeza: lo que vas a comer hoy, cuánto te  cabreas conduciendo, si has ido ya a la playa, si te duermes viendo la tele, por qué no te habla tu loro o cuál es tu predicción para la Champions.

O me cuentas un chiste (a ser posible mejor que el mío)


O un cuento de terror con suegras y zombis.

O yo que sé, si cualquier cosa me sirve, en serio, y yo no voy a protestar.
 
Porque esto no es una tienda de fotos...

...¡Esto es el infierno y aquí vale todo!

¡Que entre el primero!

16 de diciembre de 2013

A LAS PRUEBAS ME REMITO

¡Otra vez la misma historia! Es llegar diciembre y mi Jefe se descompone.

Me da rabia que se sorprenda a estas alturas de que a estas bajuras se note el ambiente navideño. 
Qué le vamos a hacer si  el espíritu de bondad y armonía  traspasa hasta la corteza terrestre. Y qué culpa tengo yo de que lleguen a oírse  aquí abajo  cascabeles y panderetas del mundo exterior. ¿Por qué la paga conmigo con insultos, desaires y mal aliento?

Por si fuera poco,  los becarios con aspiraciones a diablo tenemos que presentarle cuentas para hacer el balance del año, precisamente en este mes, que está de un mal café que echa patrás. 

Hace poco nos citó a todos los que tenemos un blog satánico a su servicio, y nos presentamos en su despacho con nuestros diplomas, medallas, cartas de recomendación... en fin, con todos los méritos que engrosan nuestro currículo. Los miró por encima con poco interés y mucho desprecio, para gritar finalmente: "¡¡Morralla, morralla y más morralla!!" y tirar todos nuestros papeles al fuego (por suerte eran fotocopias, ¡que se joa!)

—A primeros de año —prosiguió echando humo por la cabeza— ¡¡quiero que uno de vosotros ascienda a diablo en funciones!! ¿Entendido? ¡Ya estoy harto de tanto estudiante inepto a mi costa! ¡¡Aquí se viene a hacer el Mal, no a pasar el rato calentitos!! Fuisteis elegidos por vuestras características malignas, pero no estoy en absoluto orgulloso de ninguno. Sois mantequilla barata, panolis de gomaespuma, mamarrachos que dan risa... ¡hasta la sombra de mi silla da más miedo que vosotros! ¡Inútiles!

Ricky Vélez, del blog Aquí huele a cuerno quemado, estuvo a punto de contestarle, pero se contuvo, pero Lola Campuzano, la del blog Malísima de la Muerte, estaba tan indignada que, para fastidiar,  se puso a silbar Campana sobre campana, pero le rogamos que se callara porque se nos empezaron a derretir las suelas de los zapatos.

Las instrucciones que nos ha dado son muy claras: dentro de una semana hemos de presentarle pruebas gráficas que demuestren que somos verdaderos demonios; imágenes que no dejen lugar a dudas a la hora de conseguir el título de Diablo (con mayúscula) 

Así que llevo unos días tan ajetreado como inquieto, pues deseo a toda costa ser YO el elegido y, la verdad,  tengo mis dudas.

He seleccionado seis fotos que espero le satisfagan, aunque me falta dominar mis nervios y preparar un discurso de explicaciones convincentes.

PRUEBA 1:


El otro día estaba comprando en la frutería  de mi barrio, y en el montón de las patatas me encontré esta con forma de corazón, que puse aparte para sacarle foto. La voy a titular  EL AMOR ES UNA PATATA. A mi Jefe le divierten los juegos de palabras: si le digo que es evidente que el amor es una patata y que los que creen en él son unos papafritas... igual se ríe, y punto a mi favor. Pero, no sé... ¿debo presentarla como prueba de maldad? Para eso debo decir que el amor es una patata con mucha rotundidad, ¿no? ¿Una cochina patata, mejor? ¿Queda agresiva la cosa? ¿Debería esperar a que se arrugue y asome un gusano?

PRUEBA 2:


UNA GATA ENDEMONIADA. Le voy a decir a mi Jefe, que la gata de mi curro, negra y misteriosa como  noche sin luna, me ama. Siempre que me ve, arquea el lomo y me sigue como  sombra poseída. Pero lo mejor de todo es que HABLA. El otro día le rascaba entre las orejas y le pregunté qué quería. Juro que me dijo MIEEL (pronunció la L mejor que cualquiera de nosotros) Cuando le dije que no tenía miel, perdió todo su interés por mí y se alejó. 
¿No impresiona tener como amiga a una bestia negra que habla? Creo que esta es una gran prueba a mi favor, pero imagino a mi jefe protestando: ¡Quiero un diablo, no una bruja! 
Me fastidia reconocerlo, pero los gatos negros se asocian más a ellas que a nosotros. 
¿Pero tendré suerte? ¿Lo pasará por alto?

PRUEBA 3


LA GARRA DE SATÁN. Se me ocurrió fotografiar mi mano izquierda aferrando un montón de guijarros. (No me preguntéis por qué; ¿no os levantáis algunas mañanas con la vena artística?) 
Cuando los que me rodeaban echaron un vistazo a esa foto, alguien exclamó: "¡Ahí va, se te forma un tridente en la mano!" Y es cierto, tendón y venas dibujando esa señal que puede hacer callar muchas bocas. ¿Soy o no soy un diablo? Vamos, que hasta a mí me acojona tener una prueba tan contundente. A ver con qué ojos lo ve mi Jefe...

PRUEBA 4:


666, ESA CIFRA OTRA VEZ. Mi verdadera perdición ha sido que los  móviles hayan pasado a servir para algo más que para hacer y recibir llamadas. En serio, me han complicado la vida, pues he caído como un tonto en el vicio y estoy enganchado a un jueguecito de los demonios: el Apalabrados. Ya me gustaba el Scrabble de mesa, pero esto es mucho mejor, no se pierde el tiempo buscando en el diccionario. 
Y así, dale que te pego,  he alcanzado  la victoria 666. Igual como prueba es una castaña pilonga, cualquiera puede llegar a esa cifra, pero diré a mi Jefe que me hizo una ilusión bárbara verla en la pantalla, hasta el punto de fotografiarla con otro móvil para enseñársela a él... Esto no es algo que vaya haciendo todo el mundo. Yo sí.

PRUEBA 5:


LOS CUERNOS ME SIENTAN TAN BIEN... Y aquí se puede ver que no miento. Ahora los quisiera naturales, sin casco. A ser posible retráctiles y de rojo brillante. ¡Necesito ganármelos como sea! 

PRUEBA 6: 


INMORTALIDAD. Este verano fui devorado por un tiburón. Espero no escuchar risitas al otro lado de la pantalla, porque os diré algo: es muy desagradable. ¡Y duele!

Siempre pensé que esto de los tiburones asesinos era solo cosa de Spielberg, pero qué leches, ¡existen! Y mira que es raro que los haya por el Mediterráneo, pero está visto que los hay. Y aún me parece mentira que con lo abarrotadas que están las playas de Benidorm en agosto, me fuera a tocar la china precisamente a mí (se ve que les atraen los efluvios de azufre)

El caso es que si os estoy contando esto es porque sobreviví (a pesar de las 84 dentelladas, que las conté) y eso solo puede significar una cosa: que uno no vendió su alma al diablo para que cualquier bicho marino lo borre del mapa un mal día, que el pacto me aseguraba tener la sangre hirviendo por toda la eternidad. 
Si con esta prueba mi Jefe  no me asciende...  tiro la toalla.

En fin, que si pasáis por aquí y sois tan amables de ayudarme en algo os lo agradecería mucho; ya sabéis que es por una buena causa (o mala, que viene a ser lo bueno) Valoraré cualquier opinión, consejo, palmadita en el hombro...

Mientras tanto, voy a ver si me saco una foto matando moscas con el rabo.

12 de octubre de 2013

¿Y SI MI BLOG FUERA...?

Recuerdo que estando en la mili coincidí con un chaval que, como yo, había tenido la puntería de nacer el 6 del 6 del 66.

Me acuerdo de su cara, pero he olvidado cómo se llamaba (desde luego no era  JuanRa). 
Lo traté muy poco, y sin embargo a  veces me he preguntado qué sería de él. ¿Dónde estará ahora? ¿Le encomendarían, como a mi, la espinosa labor de escribir un blog para expandir el Mal en el mundo?

Qué duda cabe que los dos nacimos bajo la influencia del diablo, pero él tenía mucha más cara de borde que yo, por lo que probablemente le irá mejor que a mí.

Digo esto porque esta semana mi Jefe me mandó llamar. Tocaba hacer el balance del tercer trimestre del año,  y nada más entrar en su despacho me fulminó con la mirada.

—¿Tú estás seguro de que estás cumpliendo con lo que se esperaba de ti? —me dijo mientras me entregaba un papel con un gráfico— ¿Haces todo lo posible para que la humanidad caiga en el abismo?

Tuve ganas de responderle que el mundo ya anda  muy mal sin necesidad de que yo mueva un dedo, pero no abrí la boca. En momentos así no me arriesgo a subirle los humos.

—¡Siéntate! —gruñó.

Se paseó por la covacha en donde tiene sus archivos y,  tras buscar en un cajón, trajo a su mesa una carpeta con una palabra en rojo: "SURESTES"
Observé cómo extendía ordenadamente sobre la mesa unas hojas con muchos datos garabateados.

—Los números no cuadran —comentó con voz resignada—. Nada está saliendo como debería, así que voy a cambiar de estrategia.
—¿Cómo?
—Te voy a reconvertir, JuanRa, y a trasladarte a otro punto.
—¿¿Cómo??
Yecla es un enclave flojo para mis propósitos. Es el sureste, sí, pero no se concentra allí toda la energía negativa que cabía esperar. Por eso no te cunde.
—Sigo sin entender nada.
—No me extraña, ¡tú nunca te enteras de cosa alguna! —y su piel pasó a enrojecerse con mayor intensidad.
—¿Pero qué significa eso de reconvertirme y trasladarme?
—Pues que tenemos que probar a recolocarte en otros surestes más influyentes,  y a recubrirte de otra personalidad. De esa forma podrían aumentar los lectores, y aprovecharías para hacerles caer en todos los vicios posibles, como te corresponde.
— ¿Pero qué surestes? ¿Dónde?

Hizo deslizar sobre la mesa uno de los folios hasta colocarlo frente a mí.

—Esta es la primera opción. Pasas a ser un diablo francés, de la localidad de Grenoble. Te llamas Jean Rousseau Diable y cojeas al andar.
—¿Que cojeo? ¿Y eso por qué?
—Te dedicas a pintar trampantojos, y una vez te caíste de un andamio. El hueso no soldó bien. En tu blog te apasionará hablar de carteles antiguos, y colocarás fotos de molinos rojos,  gatos negros, caracoles a la burguiñón  y...
—¡Un momento, un momento... no puedo asimilar tanta información! Todavía no entiendo bien  qué tengo...
—La transformación sería inmediata, ¡no tienes que memorizar nada!
—¡Pero yo no quiero irme a Grenoble! ¡Ni ser cojo!
— C'est la vie, mon ami.


—Claro que... hay más opciones, también puedo hacer que recomiences en Foggia.
—¿Dónde está eso?
—En el sureste de Italia, justo donde acabaría la cremallera de la bota.
—Uff, no sé... no me veo italiano...
—¿Por qué no? Te llamas Giovanni Diavolo y eres un poeta de lo más vulgar. Pero tienes gracia usando palabras malsonantes. Caes simpático.
— ¡Pero cómo me voy a marchar! ¿Y mi familia?
—Allí tendrás otra familia, ¡molto più grande!  Ahh, la famiglia... Eso no  tiene que preocuparte  en absoluto.



— ¡Dime otra opción!
—Alemania
—¡¡Ouufff!!
Núremberg. Te conocerán como Johann Teufel, profesor de arte aficionado a las películas de vampiros. Y, bueno... algunos problemillas con la justicia.
—¿Cómo que problemillas?
—Excesivamente  crítico con la política de tu país, rebotado con la policía, pero sobre todo... cierta tendencia a la cleptomanía.
—No me ayudas nada, ¡todos tienen un pero!
—Nadie es perfecto en la vida. Y además, ¿acaso quieres ser un cúmulo de virtudes? La gente virtuosa es tremendamente aburrida, JuanRa. Deberías saberlo.


 —Si lo prefieres te envío al sureste de Suecia, a Nyköping, un lugar privilegiado. Eso sí, allí serías una mujer.
— ¡¡Anda!! ¿¡Me convertirías en una sueca!?
—Sí, Johanna Djävulen, de intensos ojos azules. Sesenta y cuatro años muy bien llevados. Escribe cuentos eróticos muy buenos y es alérgica a la nata.
—¡Ay, la leche! ¡Quién da más! ¡Me niego a continuar girando esta ruleta de despropósitos!
— ¿No te gusta?


 —Bueno, pues no te queda mucho donde elegir. Quizás, Londres fuera un buen destino.
—No me lo digas, sería John Devil, ¿verdad?
—No, Jack Demon. Suena mejor. A mí me agradaría que decidieras acampar en el sureste inglés; los círculos sextercianos son muy poderosos allí.
—No tengo ni idea de lo que hablas, pero a ver, ¿qué sería de mí como Jack Demon...?
—Un gran tipo. Amante de la cerveza negra y los combates de boxeo. Divorciado seis veces... Pero por culpa de ellas, no te alarmes.
—No, si yo ya no me asusto por nada...
—¿Te animas entonces? C'mon, you can do it!!


—¿Queda algo más por ver? Creo que no me decidiré ni en mil años.
—Tengo una gran opción a la que no te podrás negar. En el sureste de África: Mozambique, y en el sureste de Mozambique: Inhambane.
—¡Ay, madre! Es que ni me suena...
—Serías Keita Ibilisi, y en tu blog escribirías tanto en portugués como en swahili
— ¿Keita es hombre o mujer?
—Es un hombre, claro
—¿Claro? ¿No será oscuro?
- No te hagas el gracioso. Es un experto en vudú. ¡Podrías hacer grandes cosas con la magia negra en la red!
—¿Pero tendría seguidores en Mozambique? ¿Hay internet en Mozambique?
—No seas estúpido, ¡pues claro!  Y no imaginas lo aficionada que es la gente a entrar en trance. ¡Podrías triunfar!
—Es que no me atrae nada. Además, ya me he encariñado con los seguidores de aquí.
—¡Bah, bobadas! Allí tendrás también tus lectores. Estarán Tsetse, Ang Hele, Lee-Loo, MonnTsé,  Lohkke, TséMa...


 Así que en estas ando, amigos. Forzado por mi Jefe a elegir destino y comenzar con un nuevo rumbo, lejos de Yecla.

Pero yo sigo sin decidirme.