Se abre el telón y nos encontramos en el interior de un restaurante chino.
En una de las mesas están sentados JuanRa, Apamen, Fran, y Juan Luis, que comen y beben en animada charla.
Pero… ¡un momento! ¡Que caiga el telón de nuevo! ¿Qué le pasa a JuanRa? ¿Por qué tiene las orejas como dos pimientos morrones y no para de reír tan escandalosamente?
Ah, claro, es necesaria una aclaración antes de proseguir: verán, sus tiempos de beber alcohol pasaron a la historia.
¿Qué será lo que cambia en uno con los años hasta el punto de no volver a contemplar ni de lejos aquello de “salir de copas”?¿Y por qué tomando sólo una hoy se pone tan folklórico?
Cuesta creer que ese JuanRa sea el mismo que hace un tiempo podía tomarse un whisky con hielo y seguir diciendo cosas coherentes. Y aun tomándose dos ¡sabía volver a casa!
En algún momento de su vida debió mutar a una especie diferente en la que una simple cerveza le pone como una moto, y con dos te canta sin rubor el Fandanguillo de Yecla subido en una mesa. (Hace tiempo que no se ha podido experimentar qué haría con más de dos)
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Muchos lo tacharéis de exagerado cuando dice que con tan sólo el primer trago ya nota cómo las neuronas empiezan a perder su gravidez en la azotea, pero cuando os crucéis con alguno de sus hermanos o amigos preguntadles si es cierto o no, preguntad a ellos que han sido testigos de las felices melopeas del susodicho.
Las células de JuanRa deben actuar ante el alcohol como esas bayetas ultra absorbentes que anuncian en la tele que se chupan cualquier líquido con una facilidad pasmosa. Esas bayetas que si las tiráramos al Lago Ness dejarían al monstruo con el culo al aire.
Y, claro, luego pasa lo que pasa, que está en una cena y cuando lleva media cerveza empieza a hacer complicados intentos de guardar la compostura porque no es serio andar diciendo que ya está borracho en el aperitivo.
Pero no por ello va a privarse del placer de un buen vino tinto por ejemplo, ni el de un Lambrusco rosado bien fresquito, aunque ello le conduzca a ponerse gilipollas graciosillo y se ría hasta de su sombra. Y es que, la verdad sea dicha, a él ya le da igual porque ya lo conocen de sobra y la fama la tiene ganada a pulso.
Hecha esta aclaración, que vuelva a subir el telón y acerquémonos a ver qué dicen en esta escena real que transcribo hoy con el permiso de todos ellos.
.FRAN: ¿Os habéis parado a pensar que la palabra “regular” la empleamos mal?
JUANRA: (Absorbiendo un tallarín) ¿Cómoo?
FRAN: Sí, regular, con regularidad, sin cambios. Cuando a uno le preguntan qué tal está y contesta “Regular”, en seguida decimos ¿Y eso? ¿Qué te pasa? Pero regular implica que está normal, ni bien ni mal. Para decir que la cosa no va bien deberíamos decir “Irregular” “¿Qué tal estás?” “ Irregular”
JUAN LUIS: Anda ya, ¿pero eso los maestros lo saben? Porque a mí cuando en el cole me ponían un REGULAR era como si me pusieran un MAL como un piano. Y en mi casa me echaban el sermón. Podías habérmelo dicho antes.
JUANRA: JUAJAJAJAJAJAJA. Oye, este vino está muy riquismo, ¿no? Tendré en cuenta lo de “regular”. Si es que hay muchas cosas que se dicen mal. JiJi ¿A quién se le ocurrió, por ejemplo, que lo INFLAMABLE es lo que puede arder? A ver, INTOCABLE, que no se puede tocar, INVENCIBLE, que no se puede vencer, INFLAMABLE que sí se puede quemar…. ¿Cómo se come eso?
JUAN LUIS: Claro, luego viene un inglés y enciende una cerilla al lado de un bidón de gasolina y le pega el zambombazo y a ver cómo le explicas lo del cartelito.
JUANRA: JUAAAJAJAJAJA. Pobre inglés, ¿cómo se le ocurre? Desgraciaico, que nadie le explicó ese IN…
APAMEN: O cuando hace mucho mucho calor, ¿por qué dicen “Hace un sol de justicia”?
JUAN LUIS: Eso digo yo, ¿de justicia? ¿tan mala es la justicia? Si hace mucho calor ¡¡ hará un sol de injusticia!!! ¡Qué coño!
JUANRA: (riendo sin parar) ¿Queréis callaros? Me duele la mandíbula.
FRAN: ¿Ya?
JUANRA: Ya, qué
FRAN: ¿Ya estás borracho?
JUANRA: Buuuuuu, jojojojo, hace muuucho tiempo, ¿vosotros no?
ELLOS: ¡No!
JUANRA: ¿Noo? ¿En serio? De verdad que no entiendo cómo lo hacéis.
JUAN LUIS: Pero si te has bebido sólo medio vaso ¿cómo es posible?
JUANRA: Y yo que sé. Pero tengo una castaña más guapaa…
APAMEN: Yo creo que está bien, que se lo inventa.
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A los cinco minutos JuanRa canta el Sildavia de La Unión pero en plan cateto:
JUANRA: No tengas miedo de perdeeerte nooooo
JUAN LUIS: (Mirando de reojo al resto de comensales) No, no se lo inventa. Él es así.
JUANRA: Er tiempo pasa tan despaciooen Sirdaviaaaaa, no haaay desiertoooo…
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Llega una camarera a servir el arroz tres delicias y lo pilla en pleno “desiertooo”. JuanRa piensa que va a quedar peor si corta la canción de golpe, así que sigue cantando.
JUANRA: …no haaaay falsa pasioooon
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La china sonríe e inclina la cabeza varias veces. Parece que le guste esa familiaridad pero lo más probable es que piense “ Uy, qué pedal tiene éste”
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APAMEN: ¿Por qué cierras los ojos?
JUANRA: ¿Yooo? No los cierro, se me cierran solos.
JUAN LUIS: Otra cosa mal dicha es lo de “malherido”.
FRAN: ¿Por qué?
JUAN LUIS: A ver, si a uno lo hieren mal no se morirá por eso. Lo han herido mal y se salvará. No es grave. Será grave si lo hieren a base de bien, ¿no? Yo lo veo así: “Han disparado a Harry, pero tranquilos, está muy mal herido. Son tan malos disparando que no le han sabido ni herir bien. En cambio, qué bien han herido a Bill. Se le ven todas las tripas. La va a palmar seguro”
JUANRA: (que estaba tragando arroz) COF COF… JUAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
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La conversación deriva al tema del paso del tiempo.
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APAMEN: La década que va del 2000 al 2010… ¿cómo se llama? Pasaron los ochenta, los noventa, pero ¿y esa? ¿Qué década fue?
JUAN LUIS: Ah, ¿pero es que ya pasó?
FRAN: Tú dirás…
JUAN LUIS: Pues no sé qué me pillaría haciendo, pero de esa década es que no me he enterado.
FRAN: Señal de que os estáis haciendo viejos.
JUANRA: Vete un poquico a cagar, anda
FRAN: ¿Os habéis parado a pensar que no debe faltar mucho para que haya un presidente del gobierno que sea más joven que vosotros? Cuando eso ocurra ya tendréis que admitir que os habéis hecho mayores.
JUANRA: Mecaguenn… Anda , Juan Luis, dile algo, que Fran quiere hundirnos en la miseria.
JUAN LUIS: Bueno, es bien fácil. No nos fijemos jamás en la edad de los presidentes. Hay que fijarse en la de los Papas, que siempre son más viejos que Matusalén. A su lado siempre seremos jóvenes.
JUANRA: (Alzando la copa) ¡Por los Papas de Roma!
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Y hala, otro trago más.
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Cuando caiga el telón, JuanRa no sabrá ni levantarse de la silla. ¡Qué castañas más bien amortizadas las suyas!