Mostrando entradas con la etiqueta Cine y TV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine y TV. Mostrar todas las entradas

15 de junio de 2026

CÓCTEL DE ESTRELLAS CON RIMA, LIMA Y GROSELLAS

Supongamos que suponemos un suponer.

Retrocedamos a aquellos años en que Penélope Cruz y Tom Cruise fueron pareja.

¡Míralos ellos!

Luego se separaron, pero el suponiendo es que no, que hubieran seguido juntos y llegaran a tener un hijo.

¿Cómo lo habrían llamado?

Haciendo un pequeño esfuerzo de concentración puedo ver que su nombre sería… Chris.

Chris sería perfecto para estar presente cuando el profesor pasara lista en clase:

—Chris Cruise Cruz.

Sonoridad cristalina y crujiente. Aunque al principio toda la clase pensaría que el maestro se había atascado leyendo.

Y tiempo después, en algún domingo de elecciones, el presidente de la mesa electoral leería en el DNI:

—Cruise… Cruz… Chris.

Maravilloso. Es el sonido de un ratoncillo de cuento rosigando una galleta.

***

Otra supología, que tiene mucho de supografía, la veo claramente en una pareja muy cinéfila y muy culta que acaban de cenar.

Uno de ellos le muestra al otro dos carátulas de DVD con los títulos: La reina del espacio exterior, con Zsa Zsa Gabor y Sissí, la joven emperatriz, de Romy Schneider.

La pregunta es obvia:

—¿Qué ponemos esta noche, una de Zsa Zsa o una de Sissi? De Sissí, ¿no?

—No, no, de Sissí no, la de Zsa Zsa.

—¿La de Zsa Zsa?

—La de Zsa Zsa, sí.

—¿No te apetece la de Sissi? Esos palacios, esos carruajes, esos vestidos… ¡Que Sissi fue emperatriz de Austria! ¡Y reina de Hungría!

—Anda, majo, y la Zsa Zsa fue la mayor belleza de Miss Hungría en 1936 (este es un dato que he encontrado en Wikipedia que desconocía, pero ya he dicho que esta pareja sabía mucho de cine y de estrellas y de todo).

—¿Entonces la de Zsa Zsa?

—Bueno, si tanto te apetece la de Sissí…

—¡Sí, sí, la de Sissí!


Todas estas extraordinarias tonterías se me ocurrieron un día en que me entretuve buscando actores y actrices con la intención de construir un poema a base de rimas con sus nombres.

La idea inicial era emparejar hombres y mujeres y encontré algunas que encajaban perfectamente, como Michael Caine y Shirley MacLaine, o Sharon Stone y Sylvester Stallone.

Pero pronto descubrí que no era tan sencillo como parecía y que tendría que ser menos estricto y alternar parejas mixtas con parejas de hombres o de mujeres, porque lo verdaderamente importante era conservar la rima.

Así fueron apareciendo combinaciones tan dispares como Maureen O’Hara y Sofía Vergara, o James Dean y Charlie Sheen.

Como la lista final quedó bastante maja y no puedo parar quieto, se me ocurrió convertirla en canción. 

Le añadí una intro, le puse un par de puentes… y lo rematé todo con un video que queda pintiparado para la nueva entrada.

Os lo presento a continuación, esperando que os guste.


PD.- Si algún día hiciera otra canción, tengo claro que el estribillo diría algo como:

 Es Chris Cruise Cruz

Es Cruise Cruz, Chris

¿Zsa Zsa Gabor?

¡Mejor Sissí!

¿Mejor Sissí? No seas chota.

Sí, Cruise Cruz, Chris.

Perfecto ¡VOTA! 

30 de junio de 2025

PÁRATE A OLER LAS ROSAS, HOMBRE


El otro día redescubrí en YouTube una canción que me encantaba cuando tenía quince años: Stop and take the time to smell the roses, de Ringo Starr.

Es posible que aún la tenga grabada en alguna cinta VHS. Me refiero a aquellas cajas negras prehistóricas, con una pegatina blanca en la que solía escribir con rotulador: «VARIOS. NO BORRAR».

No he vuelto a revisar aquellas cintas, que duermen mudas y polvorientas en algún altillo, pero las repasé tantas veces que, si me concentro, podría enumerar buena parte de lo que en ellas grabé:

Especiales de Martes y 13, gags cómicos de Rosa María Sardà, actuaciones de Mecano, de Ana Belén, de Matia Bazar, de los Bee Gees… Y, por supuesto, todo, todo, todo lo que saliera sobre ABBA.

Recuerdo incluso un documental sobre ratas —bastante desagradable— que desentonaba entre tanta música, pero que nunca quise borrar.

Compruebo hoy que el videoclip de Ringo es de 1981. En la tele convivían entonces La Clave, Mazinger Z, Verano azul, El show de Benny Hill… 

En la radio sonaban Bette Davis eyes, Video killed the radio star, De niña a mujer —que Julio Iglesias dedicó a su hija— o De Do Do Do, De Da Da Da, de The Police, que fue el primer grupo del que me compré un LP. (Madre mía, hoy no me queda más remedio que sonar a viejuno).

Para reproducir todo lo grabado teníamos el legendario Nordmende, que mi padre compró aquel año —o quizá el anterior—. Un armatoste que parecía diseñado por ingenieros soviéticos, con teclas enormes —PLAY, STOP, REW, FF, REC— que había que apretar con decisión, como si fueras a lanzar un misil desde un submarino.

Recuerdo que aquel aparato tardaba unos segundos en empezar a grabar, tras escucharse un par de CLACS mecánicos que venían a decir: «Oye, no me metas prisa, que necesito mi tiempo».

Con la práctica aprendí que, si quería que la canción quedara entera, tenía que pulsar PLAY y REC antes de que empezara a sonar, porque don Nordmende, prisa, lo que se dice prisa, no tenía.

Lo mejor era el mando a distancia… con cable. Sí, cable. Un cordón gris y largo que salía de un lado como el cordón umbilical de un alien. El mando era plateado, con el frontal azul, y tenía un aire espacial, como de un Star Trek de andar por casa. Aquel artefacto te daba libertad… para moverte dos metros, si tenías cuidado de no tropezar.

Tan grande fue la emoción de estrenar aquella maravilla, que el mismo día que la trajeron ya grabamos la película que daban en la tele: La reina virgen.

Creo que la emitieron un sábado por la tarde. Era una película de época protagonizada por Jean Simmons. Al día siguiente volvimos a verla, y ahora estoy seguro de que fue por el puro asombro de haberla capturado. De comprobar que lo que había salido por la tele se podía volver a ver.

Pura magia.

Y hablando de magia… al volver a ver a Ringo, tantas décadas después, ahora en la pantalla plana del ordenador —sin peso, sin botones, sin CLACS—, me asaltaron de golpe todos los recuerdos de aquella época. De los ochenta. De mi yo de quince años. De cuando los videoclips eran hipnóticos, porque la música no solo se escuchaba: también se veía.

Y cuántas veces no vería yo aquel videoclip, que lo recordaba fotograma a fotograma, como si lo hubiera visto ayer mismo.

Ahí estaba de nuevo Ringo Starr, con su esmoquin blanco, chistera y bastón:

—Detente y tómate tu tiempo para oler las rosas.

Y su entonces esposa, Barbara Bach —que estuvo a punto de formar parte de Los ángeles de Charlie, otra serie que me pirraba— le daba un botellazo en la cabeza.

Y al instante, el ex Beatle desfilaba por una autopista, vestido como un agente de tráfico, con un par de rosas al cinto y una banda de música detrás.

Me dije a mí mismo: ¿por qué toda esta prisa, todo este ajetreo? Detente mientras caminas por la vida, y mira las bonitas rosas y párate a olerlas un momento.

Y al final, el muy sinvergüenza también decía que paráramos y nos tomáramos nuestro tiempo para comprar su álbum, (que, todo hay que decirlo, fue un álbum genial) y así él podría plantar rosas y olerlas todo el tiempo. ¡Este Ringo fue siempre un guasón!

Pero creo que su mensaje me llega con claridad muchos años después.

Me ha bastado un viejo videoclip para detenerlo todo: el reloj, el ruido, el mundo… y disfrutar de aquellos recuerdos.

Y en ese viaje temporal, por un instante, he vuelto a oler las rosas de cuando todo era nuevo y se veía por primera vez, de cuando el tiempo no sabía aún correr tan deprisa.

Y he apretado mentalmente el PLAY y el REC para dejarlo grabado para siempre.



28 de diciembre de 2024

LOS ANUNCIOS DE SIEMPRE

Publicar algo el 28 de diciembre tiene sus ventajas. Si resulta un éxito, ¡estupendo! Y si no gusta nada, siempre puedo decir:

"¡Ja! Qué inocentes sois... ¡Era una broma!"

Pero esta vez no es ninguna broma. O tal vez sí, porque el poema que quiero compartir con vosotros es un viaje delirante por la memoria colectiva de los anuncios de toda la vida. Se me ocurrió hacer un repaso a algunos anuncios de TV de mi infancia y juventud, escribiendo aquellos eslóganes inolvidables y reordenándolos con el propósito de que hubiera una rima más o menos homogénea.

Este fue el resultado:

LOS ANUNCIOS DE SIEMPRE

Busque, compare, y si encuentra algo mejor: ¡Cómprelo!

Un poco de pasta, basta, Gior.

Meriendas un Bony, Pantera rosa o Tigretón

y en la tele el negrito canta alegre su canción.

 

Yo soy aquel negrito del África tropical,

que cultivando cantaba la canción de Cola Cao.

Leche, cacao, avellanas y azúcar: ¡Nocilla!

Tenemos chica nueva en la oficina,

que se llama Farala y es divina.

 

¡¡Anda, los Donuts!!

¡¡Anda, la cartera!!

¿Cómo que no hay Casera?

Si no hay Casera, nos vamos.

 

Cada día, Phoskitos, regalos y pastelitos.

¡Tronco va! (¡¡y Tronkito viene!!)

Ehh? ¡¡Que viene Tronkito!!

Queremos turrón, turrón, turrón,

pero vea que sea Antiu Xixona.

Seguimos queriendo turrón, turrón, turrón

 ¡¡Antiu Xixonaa!!

Turrones El Almendro,

vuelven a casa por Navidad.


Somos los Conguitos, y estamos requetebién,

vestidos de chocolate, con cuerpo de cacahué.

El Lobo, ¡¡qué gran turrón!! (qué gran turrón)

El Lobo, qué gran turrón.

 

Detergente Colón.

Busque, compare,

y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo!

1880, el turrón más caro del mundo

(y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo!)

 

Chup, chup… Avecrem,

Chup, chup… Avecrem.

Langostinos Pescanova,

¡lleváme a casa!

 

Mi padre es agente

de Catalana Occidente,

y cuando a la gente le pasa algo,

se lo arregla todo, todo y todo.


Anda siempre por tu casa,

Norit mima con cariño

lana y prendas delicadas,

Norit mima lo que lava.

Tenn con bioalcohol,

¡el algodón no engaña!

(¡el algodón no engaña!)

¡Anuncios en España!

 

Mistol. Limpieza de confianza.

Mi mujer también lo usa.

Heno de Pravia es el aroma de mi hogar.

Las muñecas de Famosa se dirigen al portal,

para hacer llegar al niño su cariño y su amistad.

 

Vamos a la cama,

que hay que descansar,

para que mañana

podamos madrugar.

 

¿A qué huelen las nubes?

Chup, chup… Avecrem,

Chup, chup… Avecrem.

***


Una vez transformada en canción, también me entretuve haciendo un video con las imágenes originales de aquellos entrañables spots publicitarios. Y aquí lo publicito yo, en esta última entrada del año.

Y hablando de entradas, nos queda un suspiro para entrar en el 2025. Es mi deseo que sea para todos un año estupendo lleno de grandes oportunidades. (Aunque ahora que lo pienso, ¿queda bien desear cosas buenas en el Día de los Santos Inocentes? Bah, yo creo que sí, y en cualquier caso os lo desea el Diablo con todo su ardor).


24 de abril de 2018

AND THE WINNER IS...

La semana pasada os proponía un juego a propósito de los 90 años de los Oscar de Hollywood. 

Escribí un texto en el que había incluido 29 títulos  galardonados con el Oscar a la mejor película. Vamos a ver dónde estaban camuflados esos titulos:

Sucedió una noche, en el apartamento de Rebeca.
Chicago tras los cristales y los destellos de aquel puente.
Marilyn quiso el arroyo que inundara su alma seca
Abandono, soledad... aceras de gente corriente.

Leía los titulares, su cara en primera plana.
"THE ARTIST",  "THE AMERICAN BEAUTY",
"MILLION DOLLAR BABY" "CRASH"
Más todo lo cambiaría por no ser ya Eva al desnudo,
la que mordió otra manzana y dejó su dicha atrás.

De pronto el golpe en la puerta, como habían acordado.
"Sin novedad en el frente, querida — dijo Marty—, ¡al Grand Hotel!"
"¿No hay peligro? ¿No habrá afuera periodistas infiltrados?"
"Ve siguiendo mi camino, te llevo a donde está él"

Corrió tras su  gladiator, y en el calor de la noche
deseaba tener alas y volar  lejos de allí,
mas como el Titanic se hundía sin poder hacer reproches.
El político la ha malherido,  dejándola  en tierra hostil

Sin perdón continuará, bailando con lobos hambrientos
Carros de fuego la llevan a encallar en lo prohibido
Dias sin huella, sonrisas... y lágrimas y lamentos
aferrándose a la esperanza de la fuerza del cariño.

******************************

Ángeles acertó 26 títulos, faltándole tan solo "Marty", "Alas" y "El político"
*entangled* también descubrió 26, a falta de "El golpe", "Infiltrados" y "El político" (este político ha sabido pasar desapercibido por dos veces. ¡Se ve que era honrado!)
Montse se pegó el palizón de intentar escribir todos los títulos del video (¡no pedía yo tanto, amiga Montse!) Aún así escribió 12 de los títulos incluidos en el poema.

Así que por un empate de aciertos, el Oscar al Lector más Sagaz es para...¡¡ Ángeles y *entangled*!!
 
Por cierto, esto de entregar un premio ex aequo también ha ocurrido en la entrega de los Oscar en alguna ocasión. La más recordada es la de 1968, cuando Katherine Hepburn y Barbra Streisand empataron a votos por sus interpretaciones en El león en invierno y Funny girl respectivamente.

También me preguntaba yo si alguien sería capaz de descubrir qué película sin Oscar se me había colado por error en el videomontaje. Reconozco que era muy difícil, así que lo desvelaré tras la publicidad.


Bienvenidos de nuevo. 
En el minuto 3:27 aparecen bailando Cyd Charisse y Fred Astaire. Son unos segundos de la película de 1953 Melodías de Broadway (The band wagon) 

Sin embargo yo pretendía haber incluido algún fotograma de una película mucho más antigua: La melodía de Broadway (The Broadway melody) de 1929. 
El parecido de sus títulos en español me hizo dar el patinazo (aunque siendo musicales las dos, esto de "patinar" no viene tan mal, digo yo)

Este es un fotograma de la película que debería estar en el video:

 Pero, atención, que el patinazo no acaba ahí... ¡¡faltaba la pirueta final!!
Hoy me he dado cuenta de que en el video hay 89 películas ... ¡Qué descuido! ¿Dónde se me quedó la 90? ¿¿Y cuál es??
Como no me quedan más Oscar en la trastienda, entregaré un Globo de Oro (o de Magma si no encuentro oro) para aquel que descubra qué película ganadora del Oscar olvidé incluir.

Me despido de todos ustedes colgando de nuevo el video (todavía bonito pese a sus dos errores, ¿no?) adjuntando  la lista de las películas que van apareciendo en él.

¡Muchas gracias por su visita!

 
ACTUALIZACIÓN 8/05/2018:

La película que olvidé incluir en el video era Grand Hotel, Oscar a la mejor película del año 1933, de la que muestro un fotograma a continuación:


Y ahora sí puedo mostrar el rótulo de THE END

¡Muchas gracias a todos!

16 de abril de 2018

90 AÑOS DE LOS OSCAR (y un juego)


El otro día estuve mirando el listado de los filmes que han ganado un Oscar a la mejor película. 

Noventa, nada menos, ya que el primer premiado data del año 1928. 

Aquella primera entrega de los reconocidos premios de cine se celebró tras una cena privada y tan solo duró 15 minutos. Nada que ver con el espectáculo televisivo de varias horas de duración en que se ha convertido hoy. 

No tengo ningún inconveniente en reconocer que cada año disfruto horrores con esta gala que siguen los cinéfilos de medio mundo, y que lo vengo haciendo ininterrumpidamente desde 1986, cuando ganó la película Platoon, siendo La misión mi favorita de aquella edición.

Unos años me ha gustado más, otros menos, casi siempre paso algo de sueño, pero para mí es un acontecimiento muy especial, y esa noche sin dormir se ha convertido en una de mis tradiciones ineludibles favoritas (y en la de mi amigo Juan Luis, que siempre me acompaña con cafés y divertidos comentarios)

Pero volviendo a lo que contaba al principio, leyendo los títulos de todas las películas premiadas, se me ocurrió que se podría elaborar un texto con todos ellos, y después de pasar un par de horas enfrascado en la tarea y pasando del verso a la prosa y de la prosa al verso, me salió este ripio peliculero (un poco "rollo", pero de eso se trata, ¿no? :D)

*******************************

Sucedió una noche, en el apartamento de Rebeca.
Chicago tras los cristales y los destellos de aquel puente.
Marilyn quiso el arroyo que inundara su alma seca
Abandono, soledad... aceras de gente corriente.

Leía los titulares, su cara en primera plana.
"THE ARTIST",  "THE AMERICAN BEAUTY",
"MILLION DOLLAR BABY" "CRASH"
Más todo lo cambiaría por no ser ya Eva al desnudo,
la que mordió otra manzana y dejó su dicha atrás.

De pronto el golpe en la puerta, como habían acordado.
"Sin novedad en el frente, querida —dijo Marty—, ¡al Grand Hotel!"
"¿No hay peligro? ¿No habrá afuera periodistas infiltrados?"
"Ve siguiendo mi camino, te llevo a donde está él"

Corrió tras su  gladiator, y en el calor de la noche
deseaba tener alas y volar  lejos de allí,
mas como el Titanic se hundía sin poder hacer reproches.
El político la ha malherido,  dejándola  en tierra hostil

Sin perdón continuará, bailando con lobos hambrientos
Carros de fuego la llevan a encallar en lo prohibido
Días sin huella, sonrisas... y lágrimas y lamentos
aferrándose a la esperanza de la fuerza del cariño.

*******************************

Y ahora es cuando, como maestro de ceremonias, espero entregar un Oscar al Lector más Sagaz que sea capaz de extraer los 29 títulos de películas que ganaron el Oscar que he camuflado en el texto. ¿Quién se atreve? 
¡Vamos, cazapelículas, que todas saltan a la vista!

Antes de despedirme os dejo con un video que edité este fin de semana. Son fotos y videos de las 90 películas ganadoras del Oscar. En un principio las coloqué en orden cronológico, pero después fui moviendo las imágenes para adecuarlas a la música. Supongo que, a pesar de no haber incluido sus títulos, reconoceréis muchas de ellas. 

¿No os entran muchas ganas de verlas todas? ¿Alguna favorita? ¿Y alguna que no os gustara?


Por cierto, dejo también en el aire una pregunta para MUY CINÉFILOS. Por error he incluido una película que no ganó el Oscar, pero tiene el mismo título de la ganadora, de ahí mi equivocación. ¿Habrá alguien que la encuentre?

22 de noviembre de 2017

YECLA ESTÁ EN CASABLANCA (You must remember this)

Casablanca, una de las grandes películas de la historia del cine, ha cumplido 75 años.

Y yo diría que ni cumpliendo 200 se convertirá en una película vieja o pasada de moda.

Recuerdo que la primera vez que la vi, siendo un jovenzuelo, me aburrió. Me parece que no llegué a entenderla siquiera.
Pero con los años….  ah, cómo han cambiado las cosas...

No sé si será por lo mucho que me atrae su iconografía, con esos míticos posters  en los que aparecen los protagonistas muy juntos, mejilla con mejilla, o por el brillo en la mirada de Ingrid Bergman y la luz que irradia cada vez que sonríe, o por la cantidad de frases memorables de su guion, o por la mundialmente conocida As time goes by, que canta Sam al piano en el Rick’s Café…
Son tantos los detalles a tener en cuenta que me parece una película perfecta para entregarse a ella de vez en cuando y disfrutar del indiscutible encanto del cine de la Edad de Oro de Hollywood.

De Casablanca me gustan, además, la gran cantidad de anécdotas que de ella se conocen. Muchas de ellas me hacen pensar que el éxito es siempre algo impredecible y que la línea que le separa del fracaso puede llegar a ser muy fina.

Por poner algunos ejemplos,  el guion se extrajo de una obra de teatro llamada Everybody comes to Rick’s, que nunca se llegó a estrenar. Hubo muchas reservas por parte del productor a la hora de admitirlo para una adaptación al cine. Finalmente se decidió, cambiándole el título por Casablanca.

La película se empezó a rodar sin tener el guion concluido; ni siquiera se había decidido su final. Tanto es así, que la propia Ingrid Bergman, que rodaba sin saber lo que iba a suceder,  estaba preocupada.

—¿A quién se supone que amo más? —preguntaba confusa (refiriéndose a su marido en la historia o a Rick, el hombre del que se enamoraba)
—Yo qué sé —le contestó el guionista—. ¡A ambos por igual!

Dicen que esa inseguridad por parte de la actriz a la hora de interpretar un papel que no estaba bien definido pudo servir  para que su rostro reflejara la desazón que convenía para su personaje.

El tema As time goes by, que por siempre se asociará a Casablanca, no se creó para la película. La canción se había compuesto diez años antes para una comedia musical. El propio compositor pidió que la eliminaran por parecerle una melodía demasiado simple, inadecuada para el film. Menos mal que finalmente accedió porque se convertiría en el tema principal y en una de las canciones más recordadas de la historia del cine.

Y curioso que eligieran a Bogart para el papel principal por ser en aquel entonces un actor con un contrato tan bien pagado que consideraron que había que amortizarlo dándole mucho trabajo. 

Bogart , que medía 1,60 m. tuvo que llevar en algunas escenas unos zapatos con plataformas para que no hubiera tanta diferencia de altura  con Ingrid Bergman. La actriz sueca medía 1,80.

La película se rodó exclusivamente en Hollywood, pero tras el éxito del film, Marruecos se llenó de turistas que querían tomarse algo en el bar de Rick, que, lógicamente, no existía. Pero como el negocio es el negocio, no tardaron en construir allí el bar de Rick para que los turistas se fueran satisfechos.

Pero si hablo hoy de todo esto es porque quiero aportar la que yo considero la anécdota de las anécdotas. Una que no se encuentra en los libros de cine.

Hace unos meses mi amigo Juan Luis me enviaba una foto a través del Whatsapp. Vi que se trataba de un mapa en blanco y negro con apariencia de ser muy antiguo.

—¿Por qué me envías esto? - le escribí.
—¿Te has fijado bien? —me dijo.
Aunque la imagen no era muy nítida pude leer los nombres de varias ciudades señaladas.
—¡Anda! ¡Aparece Yecla!
—Así es. ¿Y sabes de dónde he sacado la imagen?
—Pues no
— De la película Casablanca.
¿¿Quééééé??

Entonces me explicó lo que no tardé en comprobar. 
Nada más empezar la película, después del minuto de títulos de crédito que la preceden, suena una voz en off que dice...

Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, muchos ojos en la Europa ocupada miraban con esperanza o desesperación hacia la libertad de las Américas...

Y aparece un mapa de Europa en el que se va trazando un recorrido por carretera desde Paris a Marsella, después por el Mediterráneo hasta Orán y finalmente hasta Casablanca.
Cuando la cámara enfoca el Mediterráneo, en el mapa se ve  perfectamente España y los nombres de algunas de sus más importantes ciudades: Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia, Sevilla.... ¡¡y Yecla!!



Tuve que repasar muchas veces esos fotogramas para asegurarme de que era verdad lo que veía. ¡Yecla aparece en un mapa de España en la película Casablanca!
Todavia no alcanzo a comprender por qué en un mapa sencillo en el que supuestamente han de mostrarse las capitales más populosas se encuentre también Yecla.

La película es del año 1942, el mapa debe de ser de esa época o puede que anterior. Yecla era entonces un pueblo pequeño, tan pequeño que me sigo preguntando por qué lo incluirían. 
(Si alguien puede darme una explicación, se lo agradeceré. Acepto igualmente las suposiciones más rocambolescas, por supuesto)

En cualquier caso, tengo muy claro que en adelante, si me preguntan de donde soy y al pronunciar el nombre de Yecla me contestan que no conocen esa ciudad exclamaré:

¿¿Que no conoces Yecla??  ¡¡Pero si aparece en Casablanca!!
 


3 de octubre de 2017

EL GLOBO ROJO DE "IT"

Este pasado sábado Samuel decidió ir al cine con unos amigos para ver la película It.
Antes de que se marchara le dije que hace muchos años leí esa novela, que su autor, Stephen King, está considerado el gran maestro del terror y que recordaba que durante su lectura  pasé auténtico miedo con algunas escenas.  Así que también le expresé mi deseo de que a la vuelta me contara qué le había parecido.

Y volvió con muchas ganas de contarme la experiencia.

—Es… es… —decía poniéndose la palma de la mano en la frente— Uff, da mucho miedo. ¡Y te pegas cada susto…! Y el payaso… ¡madre mía! ¡Daba un cague…! Cada vez que aparecía un globo rojo sabias que algo malo iba a pasar. Y la gente gritaba un montón. Escucha, escucha lo que he grabado.

Y me ponía el móvil cerca de la oreja para hacer sonar un audio en el que de repente toda la gente en el cine chillaba a la vez, con una fuerza sorprendente, que me recordó a los gritos que se oyen en las caídas en picado de una montaña rusa.

—Y así casi toda la película.
—Vaya —le dije—, pues me han entrado muchas ganas de ir a verla.
—Tienes que verla, papá, te va a gustar. Pasas mucho miedo pero es muy chula.

Así que  ni corto ni perezoso, decidí ir yo solo al día siguiente a la última sesión, intentando evitar un público adolescente tan escandaloso.

Y sí, el público que encontré era en general adulto, pero hubo gritos igualmente. De manera aislada, pero los hubo. No me molestan los gritos en una película de terror; son tan apropiados como las carcajadas en una película cómica. Lo que sí me molesta es el desagradable crujido de las bolsas de snacks cada vez que meten las manos para sacarlos. ¿Cuándo aprenderá la gente a rasgar bien las bolsas para no hacer tanto ruido?

Pero bueno, disfruté.
La película tiene escenas muy potentes, con atmósferas tan conseguidas que te llegas a sumergir en ellas.  Me gustó la fuerza que tiene la música, los inquietantes silencios y lo bien expresados que están los terrores de los jóvenes protagonistas. 
No diré que es la película más terrorífica que he visto,  pero sí me dejó un buen sabor de boca.

Salí del cine cerca de las 12 de la noche.

Había dejado el coche a unos doscientos metros, en una solitaria zona en penumbra. 
Tengo que reconocer que mientras me acercaba al coche, escuchando el sonido de mis propios pasos, sentí una cierta inquietud. No es que tuviera miedo, es que notaba que me estaba sugestionando con la posibilidad de asustarme mucho por la más leve tontería. 

Como que de repente apareciera un gato, o que se escuchara algún ruido a mis espaldas, o que al llegar al coche el payaso estuviera  en el asiento de atrás, esperándome.

Una vez sentado al volante cerré de inmediato los seguros de las puertas. 
“Por si las moscas”, me dije.

Sin ser demasiado tarde, las calles estaban completamente vacías, como en esas pelis de catástrofes apocalípticas donde las ciudades aparecen abandonadas y el simple vuelo de una bolsa de plástico resulta perturbador.
No se veía un alma por ningún lado y de nuevo se me pasó por la cabeza la inquietante imagen de encontrar a un payaso esperando a cruzar un paso de cebra.

"Joder, con el payasito", pensé, "¡pues sí que me ha llegado a impresionar!"

Llegué a mi calle, bajé del coche y me dirigí al portal a buen paso.
Cerrar la puerta del edificio me pareció un alivio que dio paso a una nueva inquietud que no era capaz de definir.
Encendí las luces de la escalera y el cla-cla-cla del temporizador parecía sonar con más fuerza de lo habitual.

El botón del ascensor mostraba una lucecita roja, señal de que alguien lo estaba utilizando. Sin embargo no se oía nada. 
El ascensor no subía ni bajaba ni escuchaba voces de ningún vecino.
Pero la lucecita roja no se apagaba nunca.

"Maldita sea,  murmulllé, ¿tiene que estropearse el ascensor precisamente hoy?"

No me seducía nada la idea de subir los cuatro pisos andando, más que nada porque mi mente estaba dando muestras de ofuscación y me parecía que a cada vuelta el payaso de marras estaría sentado en algún escalón, aguardando mi llegada con una amplia sonrisa.

Ascendí ligero y pulsando el interruptor de la luz de cada rellano.

El tercer piso me recibió con la sorpresa de que la bombilla estaba fundida y aquella penumbra fue un suma y sigue a mi canguelo.
Pero ay, cuando ascendía al cuarto, a mi casa, un resplandor verdoso inundaba aquella vuelta.
Era la luz del ascensor.
Todo apuntaba a que se había ido a estropear en mi planta, quedando la puerta abierta, y esa tonta casualidad agudizó más mi desasosiego. Otra vez la mente me jugaba la mala pasada de imaginar al payaso asesino dentro del ascensor, y que en cuanto subiera los últimos escalones vería su horrorosa cara maquillada.

Así que imaginad lo que sentí cuando al llegar a encararme con esa puerta abierta vi que en el techo del ascensor... ¡¡FLOTABA UN GLOBO ROJO!!

La impresión duró solo un segundo, pues de inmediato supe que era una broma que había preparado Samuel, pero es indescriptible el subidón de adrenalina, como un rampazo en la columna vertebral,  que me produjo ver un globo rojo igual al que tanto impactaba en la película.

—¡¡Pero cómo se te ocurre!! —le dije al entrar.
—¿A que impresiona?  —decía él entre risas.
—Calla, que te has librado de una buena —me dijo Apamen—. Nuestra idea era coger la copia de las llaves del coche, ir andando al cine y ponerte el globo dentro, en el asiento de atrás. Lo que pasa es que no las hemos  encontrado, que si no...
—¿¡Qué!? Si llegáis a hacer eso... ¡me muero allí mismo!

Y Samuel no paraba de reír. Es lo que tiene ser hijo del diablo.


Yo lo tengo claro. Jamás me atreveré a subir a una montaña rusa, ni a hacer puenting, ni a probar esas cosas de locos, pero en esto del cine de terror... no sé, lo paso estupendamente mal. 

Sobre todo si lo vivo en la realidad y a solas, con ascensor y globo rojo.

14 de abril de 2017

DE CHIQUITO A BETTE DAVIS (Soluciones al juego de cine)

Vaya, pensaba yo que alguien se atrevería con el juego de cine que propuse la semana pasada y no ha sido así.

A decir verdad, me consta que más de uno lo ha intentado, pero creo que esto de enlazar actores les pareció una labor tan endiablada que prefirieron que fuera yo el que se calentara los cascos. (Esto me pasa por adiestraros en la maldad, jodíos)

En fin, para todos los que lo  intentaron y que finalmente tiraron la toalla (y hasta el champú) aquí os muestro las soluciones. 

RETO 1. DE EDWARD NORTON A PACO MARTÍNEZ SORIA.

En el año 2002, nuestro "actor de partida", Edward Norton estrenó  Frida, película  sobre la famosa pintora mexicana Frida Khalo, que interpretó Salma Hayek.
Nueve años después, Salma Hayek trabajaba junto a Juanjo Puigcorbé en La chispa de la vida, una comedia negra de Álex de la Iglesia. 
Bien, ya estamos en el cine español. Ahora solo hay que encontrar algún compañero de rodaje que trabajara con el "actor de llegada" 
Puigcorbé no hizo películas con Martínez Soria pero sí con María Luisa Ponte en La vaquilla (1985) y esta actriz sí hizo varias películas con el cómico aragonés. El turismo es un gran invento, por ejemplo.

(Edward - Salma - Juanjo - María Luisa - Paco: 4 pasos)

RETO 2. DE BEN AFFLECK A ANABEL ALONSO

Ben Affleck y Gwyneth Paltrow tuvieron una historia de amor en el año 2000 en Algo que contar  (También la tuvieron en la vida real, pero esto no viene al caso)
Gwyneth, que tiene un nombre muy raro para hablar español tan bien, había grabado cinco años antes Moonlight & Valentino junto a Peter Coyote (que jamás persiguió al Correcaminos)
Y atención a la jugada porque Peter Coyote, pese a haber nacido en Nueva York, hizo una película española en 1993: Kika, de Pedro Almodóvar. Adivinad junto a quién.
Exacto, con Anabel Alonso.
(Ben- Gwyneth- Coyote- Anabel: 3 pasos)

 RETO 3. DE SUSAN SARANDON A ALFREDO LANDA

Susan Sarandon rodó en 1995 Pena de muerte, a las órdenes de Tim Robbins (que entonces era su marido, pero esto no viene al caso........ ¿O sí? Empiezo a dudarlo)
Bien, como hay que traerse a Robbins al cine español nos vamos a La vida secreta de las palabras (2005) en la que compartió reparto con Javier Cámara.
Javier Cámara hizo el papel de un conserje en la película Alegre ma non tropo (1995), con el genial Luis Ciges. 
Y llegamos a la meta porque Luis Ciges había rodado en 1988 la película Sinatra al lado de Alfredo Landa.
(Susan - Tim - Javier- Luis - Alfredo: 4 pasos)

¿Verdad que visto sobre el papel sobre la pantalla no es tan difícil?

Antes de despedirme me complace presentar los dos retos que me dejaron en los comentarios de la entrada anterior.

EL RETO DE CONXITA: DE EDUARDO GÓMEZ A MERYL STREEP

Me quisiste pillar, ¿eh, Conxita? Pero te sorprenderá saber lo pronto que pueden enlazarse.
 
Eduardo Gómez  tuvo un papel en Torrente 3, de Santiago Segura, y éste, para la quinta entrega: Torrente 5: Operación Eurovegas (2014) pidió a Alec Baldwin que participara. 
Y con un actor norteamericano de renombre solo faltaba un paso para llegar a Meryl Streep: su película de 2009 No es tan fácil  
(¿A que no es tan difícil?)


(Eduardo, Santiago, Alec, Meryl: tres pasos)


EL RETO DE ÁNGELES: DE CHIQUITO DE LA CALZADA A BETTE DAVIS

"Espero de corazón que no encuentres ninguna conexión entre ambos", me dice Ángeles

Pues veamos...

Chiquito Jandemoor grabó en 2004 una película (o algo así) llamada Franky Banderas. 
El protagonista, Juan Luis Galiardo, (que hacía el papel de Avelino Lechuga, con esto te harás una idea de la seriedad del asunto) trabajó junto a José Ferrer en El clan de los inmorales (1974) 
Con José Ferrer damos el necesario salto a las Américas, y este actor portorriqueño nos viene de perlas porque trabajó con grandes estrellas. 
Con Mia Farrow, por ejemplo, en La comedia sexual de una noche de verano (1982)
Aunque para estrellas las que compartían reparto con Mia Farrow  en una película de 1978: Muerte en el Nilo, adaptación de la novela de Agatha Christie. En aquella película estaban Peter Ustinov, David Niven, Angela Lansbury... y aquella gran actriz de los ojos saltones... ¿cómo se llamaba? ¡Ah, eso es, Bette Davis!
(Chiquito - Juan Luís - José - Mia - Bette: 4 pasos)


Más enredos cinéfilos de este tipo en: 

https://www.facebook.com/JuanRaDiablo/posts/1880001258956034?pnref=story