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9 de noviembre de 2016

¡QUÉ ESCONDITE TAN ESPECIAL!

Hace unas semanas, mi amiga Ángeles hizo un viaje a Portugal que la dejó maravillada. Entre los muchos lugares que visitó, quedó especialmente prendada de la Quinta da Regaleira, en Sintra.

La Quinta, de principios del siglo XX y Patrimonio de la Humanidad, fue un encargo del noble y filántropo portugués Antonio Carvalho Monteiro al arquitecto Luigi Mangini, que viajó por toda Europa recopilando ideas e inspiración. Los elementos arquitectónicos son románticos, manuelinos, neogóticos y mitológicos.

 Además del maravilloso palacio, que fue residencia de Carvalho Monteiro, en la finca hay estanques, cascadas, fuentes, un invernadero, torreones, escaleras, caminos que suben y bajan, una capilla, estatuas, túneles y, por supuesto, el famoso pozo iniciático.

Todo ello acompañado de una vegetación exótica y exuberante, formando un jardín enorme de fantasía y misterio.

 El pozo iniciático tiene relación con la masonería. Los masones debían ascender por el pozo hasta la entrada superior, custodiada por los dragones de la fuente, en un rito iniciático que representaba el renacer, el ascenso desde el infierno.



 
Así que Ángeles me puso los dientes largos al contarme que había descendido a los infiernos "en una visita muy emocionante, muy divertida y, cómo no, también algo peligrosa"

Tuvo la genial idea de esconder allí un diablillo para nuestro juego de los Cazadiablos. Esto fue lo que me contó al volver:

"Primero estuve en el pozo iniciático, también conocido como La Torre invertida de Sintra, que representa el infierno de Dante.
Como ya sabrás (que para eso es tu reino) es un pozo de piedra en espiral, con nueve pisos que bajan a 27 metros de profundidad.
 Hubiera querido dejar ahí nuestro diablillo, pero no encontré ni una grieta ni un hueco... Pero al menos, para que quedara constancia del hecho, lo puse un momento sobre la piedra y le hice la foto de rigor.
 Y se le ve contento, ¿verdad?
Al salir del pozo por abajo se entra en una gruta, y por allí pasé yo con mucho miedo y precaución en busca de la luz del día.

 Menos mal que los tramos los tienes medianamente señalizados, porque allá abajo la oscuridad es absoluta.
Por uno de los túneles de esta gruta se llega a una cascada.

 Hay dos pasillos que dan a la cascada. En el de la izquierda (o sea, la siniestra) es donde dejé el diablillo, en uno de los huecos de la pared.


 
Por la parte superior del pozo se sale a la Fuente de los Dragones,
 en cuyos alrededores me encontré con uno de tus ayudantes

 que con muy mala cara me dio un saludo para ti"

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 Fascinado e hipnotizado quedo con el lugar elegido. Y me encanta que a la larga lista de lugares con diablo escondido sumemos desde ahora uno nuevo en un lugar tan especial.

¿No os apetece, así de repente como a mí, ir a cazar el Diablo de Sintra?

¡Un millón de gracias, Ángeles!
(Yo me bajo a merendar. Ya nos vemos otro día)

11 de septiembre de 2015

TRES PUNTOS ROJOS EN JAPÓN


Traigo calentita, recién sacada del horno, una de esas entradas a las que siempre coloco la etiqueta de "Cazadiablos".

Estas entradas, los lectores más asiduos ya lo saben, tienen su propia personalidad, porque vienen de la mano de amigos aventureros que se prestaron a continuar un juego que comenzó hace ya siete años, cuando mi hermano Fran escondió dibujos de diablos por Londres para que los encontraran los lectores de este blog. 

Quién me iba a decir a mí que el juego de los diablos  se propagaría con los años, escondiéndose dibujos en ciudades como Ámsterdam, Nueva York, Paris, San Francisco, Lisboa, Roma, Madrid... Excepto en Oceanía, ¡¡ya hay diablos en los otros cuatro continentes!! ¡Alucino!

He de decir que solo he tenido constancia de haber sido encontrados dos de aquellos 6 diablos que escondió Fran en 2008 y de un par de intentos infructuosos en otras ciudades (además de haber llegado a mi poder el diablo que escondió Hitlodeo en El Escorial, que, por cierto, me llenó de alegría)
 
Pero a pesar de que parece más fácil esconderlos que ir a "cazarlos", me sigue ilusionando el que haya gente dispuesta a colaborar, a seguir con la locura, porque siempre resulta ameno leer sus odiseas a la hora de esconderlos, e imaginar los lugares gracias a las fotos y correos que me envían.

Hoy comparto con todos vosotros el segundo viaje de Misaoshi a Japón ( ya hubo un primero) que, sin más dilación,  expongo en el escaparate de este blog, como ya hice con todos los viajes anteriores. 
Como siempre digo, un día me tocará la lotería e iré yo mismo a buscarlos TODOS! :D

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Buenas JuanRa.

 Tienes tres diablos más escondidos en Japón

1)      En Hiroshima, en el monumento de la Paz.

2)      En el punto 7 del Monte Fuji,  a la bajada.

3)      En el templo Zojoji, en la campana donde tocan las más de 100 campanadas de año nuevo, con vistas a la Torre de Tokio.

El primero lo dibujé  sobre un folio de nuestra guía, en el tren de camino a Hiroshima.

He de decir que no iba a poner ninguno allí, porque el verdadero “Diablo americano” ya se cebó con ellos en agosto de 1945 a base de bombas, y, qué decir,  Hiroshima es un lugar que encoge el corazón.

En un principio quería dejar el diablo en una de las cabinas del Peace Memorial Park, junto con los millones de grullas que hay dentro. Hubiera dejado el diablo en un papel con forma de grulla pero no tenía ni idea de hacer una, ni wifi para mirar cómo en un video xDD

La historia de las grullas de papel viene de una historia sobre una niña, Sadako, que enfermó de leucemia años después de la caída de la bomba. Era la “enfermedad de la bomba” y mucha gente moría de leucemia. Durante su estancia en el hospital, su mejor amiga le dijo que si conseguía realizar 1000 grullas de papel, su sueño de curarse se cumpliría. Sólo consiguió hacer 644 grullas antes de morir y sus compañeros de clase hicieron las restantes y las enterraron con ella. Años después recaudaron dinero para elevar una estatua en su nombre para que todo el mundo la recordara y supiera su historia.
El diablo acabó doblado, sin ser una grulla, entre todas ellas en el fondo de una de las casetas del otro monumento que se construyó en su memoria,  donde se ve la paloma de la paz.

 La metí muy rápido porque había mucha gente. No se ve en la foto, pero está donde el plástico transparente. Metí la mano y cayó justo a los pies del marco que sostenía el cuadro de la paloma de la paz.

 Los siguientes diablos venían forrados desde casa :D

 El segundo diablo fue el peor, el más duro y el reto más difícil con el que nos encontramos.

Me empeñé como una energúmena en cumplir mis 29 años en lo más alto de la más alta montaña de Japón: el volcán Fuji (3770m de altura) Iba decidida y sabía que lo conseguiríamos, lo que no pude prever es que lo pasaríamos tan mal (como ya explico en mi blog) debido a las inclemencias del tiempo. En la cima fue imposible esconderlo porque sólo pensábamos en sobrevivir. Tras 2 horas de subida a pleno sol, comenzó a asaltarnos una lluvia y viento huracanado, y no vimos ni el cráter con la niebla,  la lluvia y el viento golpeando nuestros maltrechos cuerpos después de 2 km de escalada!!! Nadie me dijo que había que escalar y con las rocas mojadas!!  Fue horrible, la verdad.

Pero el diablo se puso, una vez dejó de llover (aunque yo siga pareciendo un condón en la foto) y llegamos a una altura en la que el pánico se había esfumado, quedando sólo las ganas de llegar abajo. Está en la séptima estación de bajada.

Quedó muy seguro y mucho mejor que si lo hubiésemos puesto arriba, porque el cartel metálico hacía mucha presión con la madera, además el diablo, al estar forrado, aguantará bastante (o eso espero).
En invierno el tiempo es lo peor y está prohibido subir excepto para los expertos. Es un volcán que sólo está abierto al público julio y agosto. Aprovechen, señores. Además da un no se qué saber que es un volcán en activo y que podría estallar en cualquier momento xD. Eso da un plus de adrenalina.

El último quería haberlo colocado en lo alto de la Torre de Tokio. 

La anterior vez no subimos por la larga  cola y el alto precio (más que nada porque subiendo al edificio de Gobierno Metropolitano –Shinjuku- se ve todo igual y es gratis) 
Este año no había cola pero nos encontrábamos con poco presupuesto  y con el dinero justo para comidas y alguna cosilla más de recuerdo. Dejamos de lado el subir y lo puse en la campana que hay en el templo Zojoji, donde se tocan las 108 campanadas de fin de año/año nuevo, con vistas a la Torre, que está al lado.


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Muchas gracias, Misaoshi y Karate. Estos nuevos tres diablos en Japón son algo muy grande y aquí queda constancia ya de vuestra aventura. 


Solo faltaría que alguien fuera por aquellas tierras y los encontrara... ¡eso sí sería un puntazo! 

12 de noviembre de 2013

¡POR TODOS LOS DIABLOS! ¡¡HASTA EN JAPÓN!!

Un nick  tan japonés como el de  Misaoshi, nos serviría de  pista para imaginar que si  esta bloguera  tenía un viaje soñado, no podía ser otro que al País del Sol Naciente. 

Llevaba años deseándolo y por fin  lo ha realizado.

Y vengo a mostraros que ha cumplido su palabra, pues Misaoshi siempre me aseguró que el día que pisara Japón, escondería algún diablo por allí. Lo tenía bien apuntado en SU LISTA.

Imaginaos mi sorpresa (y la de mi Jefe),  cuando después de que otros colaboradores hayan sembrado diablos por Europa, África y América,  Misaoshi me comunicaba que habíamos conquistado también el continente asiático. ¡Estoy que no quepo en mí de gozo y se me sale la maldad por las orejas!

Os dejo con sus  palabras y sus fotos.

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Buenos días Diablo.

Me llevé 3 diablos a Japón, pero sólo pude poner dos. El último fue un fallo porque se me olvidó la libreta. Mi intención era ponerlo en Shibuya cerca de la estatua del famoso perro Hachiko, pero llovía un huevo y  allí hay gente hasta lloviendo.

De todas formas conseguí poner 2 en lugares bastante representativos.

He de decir que podría haber puesto en muchísimos lugares, pero todo está tan petado de gente y tienen un país tan limpio que el simple hecho de dejar un papel abandonado, aunque fuera escondido y que no lo vieran, me hacía sentir mal.

Fue un esplendoroso día en el que dimos un magnífico paseo por uno de los lugares más maravillosos que he tenido el placer de ver  y disfrutar: FUSHIMI INARI TAISHA.


Paseamos durante dos horas por sus senderos,  bajo miles  de Toriis donados por empresarios y familias. Un Torii es un arco tradicional japonés que suele encontrarse a la entrada de algunos santuarios, marcando la frontera entre el espacio profano y el sagrado.   Los comerciantes y artesanos ofrecían culto a  Inari a cambio de obtener riqueza en sus negocios. De este famoso templo se dice que posee más de 32.000 pequeños santuarios, llamados bunsha.

Nada más sales de la estación de tren, un torii te da la bienvenida de la manera más grandilocuente posible.

Empiezas a subir y te encuentras con templitos y monjes  haciendo sus oficios y mucha gente pidiendo deseos, tirando una monedita y tocando la campana.

En cada esquina hay un puesto donde te venden amuletos y merchandising de Hello Kitty y One Piece (la serie manga más famosa del momento)  En cada sitio al que ibas había exactamente lo mismo, pero el dibujo cambiaba según el lugar (One Piece en Kioto, One Piece en Nara, One Piece en Tokio...) y también galletas. Allí se compran galletas en cualquier lugar, con el dibujo del sitio donde estés. Es brutal, sacan dinero de todo. En Japón saben cómo incitar al consumismo y créeme, lo consiguen.


 Sigues subiendo y te encuentras con la entrada para continuar el paseo de 4 kms entre toriis de diferentes tamaños, madera con base de hierro y otras de piedra.

Tras pasar por el camino de toriis grandes, llegamos a una bifurcación y, es ahí, JuanRa, donde saqué el diablillo que tenía en el bolsillo...

 ...y que puse entre una de las toriis de vuestra izquierda:
Era donde menos gente pasaba, como se puede apreciar en la foto.

Desde esta foto se ve un farolillo dentro. Si sigues subiendo hay otro. Pues es justo donde está el segundo farolillo, tres columnas a la izquierda, donde está el Diablo.


En Memorias de una geisha se puede ver algo de Fushimi Inari, y para que te hagas una idea de ese recorrido de  4 kms, con escaleras, cuestas, para arriba, para abajo..., te pongo enlace.

 http://www.youtube.com/watch?v=v_BbOPjYq9Y

 El segundo diablo lo dejé en el Castillo de Nijo,  en Kioto.

 En Japón todos los lugares, aunque haya que pagar entrada, están petadísimos a todas horas (el horario tampoco es grande: de 10 a 16h, y hay que aprovechar). El único momento que estábamos relativamente solos y nos dio tiempo, fue en una de las puertas de los jardines,  en la puerta KITANAKASIKIRIMON.




 Hay que meter los deditos por el agujero, (para que no se viera mucho)

Y es una lástima que el tercero no pudiera estar en Tokio, esto obliga a la gente a ir a Kioto a por los diablos, pero con lo barato que fue (1400€ = 16 días), seguramente vuelva el año que viene.  Recomiendo a la gente que haga este viaje. ¡Es fantástico!


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Más fotos del viaje de Chihiro Misaoshi, en SU BLOG

Señoras, señores, ya no tenemos excusa para dejar de ir a Japón. ¡Diablos cerdúpedos nos esperan! 

Mientras tanto, si alguien va a dar un saltito a Australia o Nueva Zelanda..., ejem... ejem... ¡Es que ya solo falta Oceanía!

25 de septiembre de 2013

LOS DIABLOS DE TOSSA DE MAR

Hoy quiero escribir tres nombres: Juana Mari, Esther y Mar.

Tres nombres que merecen un reconocimiento en las páginas de este blog por una razón fundamental: fueron las primeras mujeres (y hasta la fecha únicas)  que lograron encontrar los diablos que otros escondieron. ¡¡Hurra por ellas!!

Juana Mari dio caza a  uno de los seis que mi hermano Fran colocó en Londres, el de la Abadía de Westminster.
Esther fue capaz de encontrar uno de los que escondieron mi hermana y cuñado en Toledo,   experiencia que con mucha ilusión me contó  por correo.
Y Mar es una de mis compañeras de trabajo, que junto a su familia viajó a El Escorial y logró dar con el diablo que en la Silla de Felipe II había escondido Hitlodeo.

Me consta también que Ángeles intentó encontrar los de Lisboa, incluso  otros de Londres, pero con resultado infructuoso.

Absolutamente todos, esconde-diablos y caza-diablos,  coinciden en una cosa que me alegra enormemente: que se divirtieron mucho formando parte de este juego de los diablos por el mundo, juego  que, parece mentira,  lleva ya cinco años en danza. 

Hoy pide paso Montse, desde Barcelona, que me cuenta que ha escondido tres diablos en Tossa de Mar, cuyas fotos y texto publico encantado  para todos vosotros.

Hola JuanRa
Espero que hayas pasado unas buenas vacaciones, yo he estado unos días en Tossa de Mar ¡en la playita! en un hotel a primera línea con vistas a las murallas y allí, en lo más famoso de esta población de la Costa Brava, te he escondido 3 diablos para tu juego.

¡Me hace tanta ilusión que los veas!


Primero los tres papelitos que escribí, el dibujo lo copié porque soy un desastre para eso. 

Los envolví  en plástico para protegerlos, doblados a tamaño pequeño para poderlos esconder,  y aún así uno de ellos lo tuve que doblar.

La siguiente fotografía es de esa fortaleza amurallada de Tossa de Mar, en donde existió un castillo en la época medieval y en donde figura la situación de cada uno de los tres diablillos.

El primero está en un primer cañón que hay en la segunda curva, que apunta a la playa. 
El primer diablo está escondido a la derecha, entre los herrajes que lo sustentan.


El segundo diablo está en el otro cañón, uno que hay un poco más arriba, antes de llegar a una arcada de piedra.

En esta ocasión lo puse a la derecha, entre el propio cañón y su soporte.
Por cierto, el que sale en la foto es mi marido, Josep Mª ¡el pobre haciendo guardia y disimulando mientras yo hacía la foto, jaja!

El tercero está, una vez cruzado el arco de piedra, a la derecha del camino, en lo que queda de la antigua capilla del castillo de Tossa.

En esta otra foto se ve en donde está, debajo mismo de esa columna, la que hay a la izquierda de la capilla y desde la que se ve la playa.

Bajo esa columna, en un hueco entre las piedras, es donde está el tercer diablo.


Bueno, espero que cuando alguien vaya por ahí los encuentre y quiero que sepas que tanto Josep Mª como yo lo hemos pasado fenomenal escondiendo los diablos. 

Ya se acaban las vacaciones, el lunes empiezo en la oficina, pero caray ¡y lo bien que lo he pasado!

Un beso enorme.

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Ahí queda expuesto, Montse. ¡Mil gracias por tu/vuestra colaboración! 

¡¡Y que empiecen a resurgir esos cazadiablos agazapados!!

14 de febrero de 2013

DIABLOS IN THE U.S.A.

Bichejo es una de las primeras blogueras a las que empecé a seguir.  


Hay volando por internet millones de mariposas virtuales, pero yo me distraje al ver pasar una abeja sonriente,  y cuando fui tras ella y la escuché contar lo que pasa en su cabeza, la atrapé y la guardé en Favoritos. 

Hablar de Bichejo es hablar también de Novio, compañero en temas laborales primero,  en negocios blogueriles después y  en asuntos matrimoniales finalmente. 

Lo que viene a ser compañerismo en acompañada compañía, vamos.

Si Bichejo es la  reina del bonitismo, Novio es el rey del frikismo
Tengo entendido que es tan friki, tan friki, que de su ADN se pueden extraer las instrucciones para construir la nave Enterprise de Star Trek sin que sobre  un tornillo. 
Sí, alucinante. Y alunizante.

Cinco años dan para mucho, y en todo este tiempo he vivido cosas divertidas con Bichejo, como cuando nos citó a sus seguidores para verlos en Nueva York, saludando a la cámara que graba en directo en Times Square. O cuando pasamos una noche comentando vía Messenger una ceremonia de los Oscar. O cuando en un cumpleaños le canté una canción al oído (no todo el mundo puede conseguir escuchar cantar al diablo) 

Y todo esto sin conocernos en vivo todavía. 
Es lo que tiene la magia blogger.

Si hablo hoy de Bichejo y Novio (B&N en adelante)  es porque me han vuelto a regalar algo para el blog, para este juego de los diablos escondidos que llevamos en danza tanto tiempo.

En su viaje de bichejos novios estuvieron recorriendo algunas ciudades de los Estados Unidos (qué mejor lugar para estar dos unidos, jeje) y escondieron tres diablos por allí.
(He de decir de antemano que me comprometo a hacer una grandiosa celebración si alguien encuentra alguno de los dibujos que B&N han dejado en los USA, porque no me parece nada fácil encontrarlos, pero nothing de nothing!)

Por cierto,  Amor y Helios, unos amigos de Petrel,  estuvieron buscando el diablo que B&N escondieron a los pies de la Estatua de la Libertad en 2010. Y,  lo que son las cosas, escuchad lo que me cuenta Amor:

"Por allí  no aparecía ningún diablo, pero sí encontramos una carta en alemán con membrete de un hotel de lujo. Iba dirigida a unos amigos que se supone iban a viajar más tarde que los que la escribieron. ¡Y les dejaron también un billete de un dólar, para que se tomaran un café a su salud!"

¡Toma ya! Y digo yo, ¿se llevaría esta gente el diablo de B&N a Alemania?

Bueno, al grano. Estas son las nuevas ubicaciones de diablos en los dominios del Tío Sam. 
Nos las cuenta  Bichejo,  que además  añade que todos los dibujos tienen dirección de blog y correo electrónico por si alguien los encuentra y quiere contestar.

DIABLO 1.-  Está en los Estudios Universal, en Los Angeles.  
Fue totalmente imposible hacer foto en donde lo dejamos. Está en un pabellón en el que te enseñan cromas y distintos efectos especiales un poco de andar por casa. 
En la bancada de la derecha, tercera fila. Metiendo la mano por el banco hay un hierro que separa las bancadas. Ahí está el primer diablo. 

(Lo dicho, banda de música y todos los honores a quien sea capaz de dar con él,  ya que ni siquiera hay foto. Dejo al menos algunas imágenes tomadas de internet, para animar un poco :p) 

DIABLO 2.-   Está en el Bosque de Muir, el de las secuoyas gigantes, a sólo 20 km de San Francisco. En el puente dos. Te mando pruebas gráficas del monísimo y profesional diablo que llevábamos,  y del sitio en el que está escondido.



(Este me ha encantado. Y ya que dices lo de monísimo, aprovecho para apuntar que el lugar aparece en la película El origen del planeta de los simios, donde recuerdo la imagen final del mono protagonista mirando el Golden Gate desde lo alto de una secuoya. 
¿Por qué me ha sonado tan mal al escribirlo cuando tanto me gustó?)


DIABLO 3.-  Está  en Washington DC, en el museo del Aire y del Espacio, que es parte del Museo Smithsonian, concretamente en la sede que está al lado del aeropuerto de Washington DC. 

Este es totalmente un brindis al sol: resulta que en ese museo está la nave espacial Enterprise, pero es imposible acercarse tanto como para dejar nada. Pero justo al lado había una caja de donaciones para el museo. Metí el diablo en un billete doblado con la esperanza (inútil, ya lo ha demostrado la experiencia) de que a quien recogiera la donación le pareciera gracioso y nos mandase un email para contarnos que había encontrado el diablo... pero no. 

Te mando foto de la nave Enterprise, una cosa muy friki.

(A saber dónde estará  éste. 
Yo me pregunto si dejar dibujos de diablos en los EE.UU. puede ser considerado un acto aterrador o un acto de terrorismo. 
No sé, pero cualquier  día la CIA va a  llamar a mi puerta y me armará la de dios. Sí, la de dios, para fastidiarme más. 
Claro que yo diré que todo  ha sido cosa de Bichejo & Novio, of course)

Gracias, pareja viajera.  Y feliz día de los enamorados. 
A vosotros y al resto de la humanidad.