<reject> running this file may damage the device3005J.por lo que te decía, que me gusta hacer un poco el pavo durante las campanadas de Nochevieja. nadas de Nochevieja.
Poco antes de que empiecen, todos nos asignamos un número para decir en voz alta cuando suenan.
“¡UNO!” y nos comemos la primera uva. “¡DOS!”... y así.
Este año, tras el UNO, yo exclamé ¡ACEITUNO!, y ya noté en las caras que se preparaban para alguna de mis PARidas.
—¡DOS!
—¡VAYA POR DIOS! —aquí ya empezó alguna risa.
—¡TRES!
—¿NO HAY ENTREMÉS?
—CUATRO.
—¡MENUDO TEATRO!
Y fue cuando llegamos al “¡NUEVE!” y grité “¡ME SE MUEVE!” que
ni yo mismo pude continuar de la risa que nos entró.
Yo no sé si hago bien, por aquello de la suerte de comerse
todas las uvas para empezar bien al año, pero empezarlo con risas tampoco está
nada mal. <delete>
—¡NO ME MIRÉIS!
Este es un AUDIO de HERMANO FRAN:
«Me acaba de decir la mamá: Fran, ¿cómo se
llama la actriz que hizo la de VICKY WALKMAN? Y digo ¿¡Cómo!? Y ella: Sí, esa… VICKY WALKMAN… y yo me he muerto de
risa cuando he sabido que quería decir PRETTY WOMAN».
I'm Carrie not-the-kind-of-girl-you'd-marry... That's me
María Sarmiento, la que se fue a ca… Error403
Mis vecinos del tercero tienen un Rottweiler. Siempre lo llevan atado y controlándolo porque
es muy agresivo
C de CEMITÉRIO DE CARROS. Nos arredores da cidade, e à distância, vi um ferro-velho que se encaixava perfeitamente na terceira letra.
El otro día bajaba yo en el ascensor con mi gorro de lana y cuando se abrió la puerta estaba la vecina con el perro.
Ella estaba tan tranquila sin imaginar que había alguien
dentro del ascensor. El perro al verme, lo noté, se pegó un buen susto, y su
reacción inmediata fue echárseme encima.
Me mordió en la muñeca y no se soltaba.
Por suerte llevaba yo un abrigo gordo que amortiguó algo. que amortiguó algo <reject>
Fueron segundos de mucho agobio porque el perro no se
soltaba y la dueña se interpuso entre los dos intentando calmarlo.
Cuando por fin se
soltó exclamé ¡¡Joder, qué susto!!
Y me fui a la calle. Del susto no noté nada. Pero al rato empezó a dolerme.
Y cuando miré tenía un punto rojo que sangraba.
Así que fui a Urgencias. gencias. encias. cias.
Me la desinfectaron y pusieron una pomada antibacteriana.
No hizo falta vacuna del tétano porque ya me la pusieron en su día.
No quiero ni imaginar lo que debe ser que te ataque un perro
así sin que lo detengan.
¡O que coja a un niño!
Imagino que la vecina se quedaría acojonada por si denuncio.
No lo voy a hacer porque no tengo ganas de malos rollos.
Pero odio a esos perracos locos y que haya gente a la que le gusta tenerlos.
«El infierno son los otros.» — Jean-Paul Sartre. Abrimos los sábados.
La instalación ha sido bloqueada por motivos de seguridad.
¡ME SE MUEVE!
.png)

.png)