23 de noviembre de 2010

MIS ADORADAS MATEMÁTICAS


Este curso mi hijo está trayendo sus exámenes a casa para que se los firmemos.
Me parece novedoso que los padres conozcan cada nota que se les pone a los alumnos en todos los controles, pues yo recuerdo que ese mal trago (cuando lo era) nunca lo pasé tan a menudo; solo ocurría con la entrega trimestral de los boletines de notas.

De lo bueno, lo menos bueno, lo malo y lo peor se enteraban en casa cada tres meses, y conseguir esa firma obligada era una auténtica prueba de fuego para todos los que teníamos las notas... de aquella manera.
Me recuerdo de estudiante, cuando abría yo aquellas cartillas en las que tantas veces me topé con la I, o el Ins. o el Insuf. que representaban el cate mondo y lirondo.
Llevar malas notas a casa no era plato del gusto de nadie.
Tal vez habría resultado menos bochornoso si los profes no se hubieran empeñado siempre en dejarlo patente con tinta roja, ¡con el cante que eso daba!
.
Pero nada que ver la carita de cordero con la que en más de una ocasión entregué ese boletín en casa, con la de feliz despreocupación con la que mi hijo me muestra sus exámenes. No me ha dado todavía la oportunidad de poner el gesto severo de padre disgustado que tan bien se le daba al mío.
- ¡Toma, papá, firma!
- ¿Otro diez? Pero...pero... eres un fuera de serie, Samuel!

El otro día le firmé el examen de matemáticas y no pude evitar decirle algo de lo que luego me arrepentí.

- ¿¿Un diez en matemáticas?? ¡En mi vida saqué yo un 10 en mates! ¡A mí se me daban fatal!

Digo que me arrepentí porque uno no sabe a ciencia cierta si estas notazas seguirán llegando in secula seculorum, y si más adelante flojeara la cosa, con la buena memoria que tienen los niños, bien me podría echar en cara que a mí se me daban mal también. Y yo no podré decir ni mu.

Por suerte no me preguntó qué notas sacaba yo en matemáticas.
Mejor que no lo sepa.
Desde luego dieces no eran.
Ni nueves tampoco....
Ni ochos.
Yo diría que nunca llegué al 7... Ni al 6...
Qué leches, seré claro: las veces en las que aprobé esa asignatura siempre fue con unos cincos tan pelaos que seguro que pasaban frío en invierno.
¡¡Cómo odié siempre las putas matemáticas!!

Digerí las del colegio a trancas y barrancas, con mucho esfuerzo, clases de repaso y a base de algún sopapo también, pero después, en el instituto, ya no las aprobaba ni por casualidad.
Pasé a segundo de bachiller arrastrando el rojo grabado a fuego que me quedó de las de primero. Y, claro, con esas lagunas gigantes que traía del anterior, en el nuevo curso me salieron hasta goteras en el cerebro.
Es que no las entendía nada de nada de nada, osea NADA elevado a la enésima potencia.
Es curioso que no me suelan creer cuando digo que la culpa fue siempre de los profesores. ¡Es cierto! ¿Cómo he de decirlo? Yo ponía sumo interés, pero ellos se empeñaban en explicarlas de una forma rarísima y empleando un vocabulario de lo más extraño. Nunca se molestaron por mi insuficiencia aritmética los muy...

De todos los profesores de esta aborrecible difícil asignatura, recuerdo especialmente a uno al que apodábamos "el Trívial" (con acento en la primera i) pues remataba cada explicación con su famoso "Trivial, ¿verdad?"
Yo me aburría soberanamente en sus clases, tanto que al final me rendía y pasaba los minutos haciendo monigotes en el libro de inglés y escribiendo bocadillos sobre unos personajillos muy graciosos que traía: Arthur y Jill. Yo reconvertí a Arthur en el Trívial.
Ese libro se hizo muy conocido entre mis compañeros porque en todas las viñetas puse al Trívial a caer de un burro y los guiones eran tan sarcásticos que fue rodando por la clase hasta que, con risas ahogadas, lo leyeron todos. No quiero ni pensar qué hubiera ocurrido de haber sido interceptado por el profesor, pero creo que no me importó demasiado ese riesgo dada la frustración que yo sentía en sus clases. Odié a ese hombre sin tener culpa el tipo. Solo por su cara de equis.

Recuerdo que un día, tras llenar el encerado de cifras, signos y jeroglíficos para todos los gustos, preguntó de repente:

- ¿Alguien no lo entiende?

Yo siempre fui de pocas palabras y de los que prefería pasar desapercibido, pero tan harto estaba de que ese hombre hablara y hablara en un idioma que no entendía, que no pude dejar escapar la oportunidad y mi brazo se disparó como un resorte hacia el techo.

Y es que yo ya no podía más.
Le habia dejado contar cuentos imposibles sobre números e y números n (¿desde cuando las letras pueden ser números? ¡¡La jota es jota y el tres es tres!!) Le había soportado viéndole dibujar en la pizarra cientos de gráficos (feos todos como imaginar no podréis) y que pasara interminables horas hablando de logaritmos neperianos (del planeta Neper, supongo)
Hasta el gorro me tenía oirle farfullar sobre límites. "Halladme el límite de tal cantidad cuando X tiende a -1" (nunca supo hasta qué límite me tuvo él a mí) o lo que más absurdo encontré siempre: "Hallad el límite de tal y tal, teniendo en cuenta que X tiende al infinito" (¿¿al infinito?? Solo Buzz Lightyear podría ir a tender al infinito y en aquel entonces ni existía, joder!)
Así que esa fue la ocasión y la aproveché. Por fin parecía preocuparse el hombre por los pobres ignorantes con goteras. Por eso levanté la mano.
En seguida me dí cuenta de que mi admirado matemático había hecho la pregunta un poco por hacerla, como otra forma más de decir "Esto es trivial, ¿verdad?" porque ya se disponía a pasar a otro asunto cuando le vi sorprenderse por encontrar un brazo en alto.

- Y ahora... eh?... ¿tú?... ¿qué pasa?
- No lo he entendido.
- ¿El qué no has entendido?
- Nada.
- ¿Cómo que nada? ¿Dónde te perdiste?
- Pues... al principio de curso.

Como podéis imaginar yo lo estaba diciendo de verdad, sin pretender ser gracioso, pero la clase estalló en risas. Probablemente estaban todos tan tensos ante semejante muermo que aprovecharon para desatarse en unas carcajadas escandalosas y me percaté de que al profesor le pareció que yo lo había planeado todo para armar semejante algarabía.
.
Me ignoró. No me explicó nada. Paso de mí hasta el infinito neperiano.
Qué mal me quedé. Yo sólo quería... saber.

Se me debió quedar tal cara de incomprendido, que mi compañero de pupitre (Cerdán era su apellido) me dijo secándose las lágrimas que él me lo explicaría después.
Y así fue cómo con la ayuda de Cerdán, (gracias, compañero, ojalá leas esto algún día) que tuvo una enorme paciencia ante mis insistentes preguntas, pude ir despejando no todas pero sí muchas de las incógnitas que venía arrastrando desde... yo diría que desde que nací.
¿Tengo o no tengo razón en que la culpa era de los profesores y no mía?
Por fortuna, milagrosamente más bien, diría yo, conseguí aprobar las matemáticas de primero y, tras un par de intentos, también las de segundo.
Y entonces, en tercero de BUP, ahh, placer "sin límites", me divorcié por fin y para siempre de ecuaciones, cuadrados al cubo, números pis, derivadas potenciales, raices y puntas y de la madre que las parió a todas juntas. ¡¡Good bye to the coñazo forever!!
Escogí letras puras y duras: literatura, lengua, latín, todos esos maravillosos lugares inexactos donde los números no son bien recibidos y se les abofetea con metáforas.
Pero aún así me quedaron traumas, no creáis. No me desahogué del todo de aquel odio.
Aún hoy lamento no haber hecho una pira con todos aquellos libros y apuntes, o haberlos destrozado a hachazos o con cuchillos de matar jabalíes, o haberlos colocado junto al vater, para cuando faltara papel...

- Pero ¿a tí te gustan las matemáticas? - pregunto a Samuel.
- ¡Claro! ¡Es mi asignatura favorita!

¡Criaturica! Y parece que lo dice de verdad.
Confío en que algún día me las explique él a mí y me haga entender cómo una equis tiende al infinito y se queda tan pancha.

51 comentarios:

Anónimo dijo...

PRIMERAAAAAAAAAAAA AJAJAJAJAJA
Ay broder, broder,,con lo divertidas que son las matematicas.
las ecuaciones, las fracciones, los problemas de cuando se van a chocar los trenes.......
Cuanto he disfrutado yo con todo eso.
Si,mi nota mas baja fué un 10.
Mañana leeré la longaniza entera pero es que me ha hecho tanta ilusión superarte en algo que no he podido resistir comentar a la de una, dos y tres!!!!!!!

Efe Morningstar dijo...

Lo de los límites es sencillísimo. ¿Ves ese ejemplo de la imagen, donde tienes el límite de x tendiendo a infinito de x/(x-5)?

Píllate una calculadora y calcula 10/(10-5), 100/(100-5), 1000/(1000-5), 10000/(10000-5)...

Verás que el resultado cada vez se acerca más y más a un valor (que en este caso es el 1), según haces x más grande. Ese valor (1) es el límite de esa función cuando x tiende a infinito.

Lo que enseñan en el colegio es a calcular esos límites sin necesidad de hacer esas cuantas de ejemplo que te he puesto arriba. (Ya que hacer cuentas es un engorro).

Y lo mismo si x tiende a cualquier otra cosa, o si la función es más complicada.

RNT dijo...

Yo tampoco era de los que se le daban bien las mates... aunque al final siempre conseguía el 5, por lo menos. Pero consuélate, la EGB era más difícil!

JuanRa Diablo dijo...

Anónima de Sax:

¿Me estás diciendo que sacabas dieces en matemáticas? ¿Y me lo dices riendo?
Mi abogado se pondrá en contacto con el tuyo. Pido el divorcio de hermandad YA!!
AGGGGSSS!!!! :p

Efe Morningstar:

Señor Efe:

Mire que le agradezco el comentario y quiero creer en su buena intención, pero me va a copiar usted 1000 veces:
"No meteré el dedo en la llaga del ignorante"
No puedo ver a una equis coquetear con un número. Sencillamente NO PUEDO.
Y en mi casa la calculadora se quedó sin pilas hace décadas y no sabe lo que me alegré de ello.

Un abrazo de todos modos ;)

RNT:

Sabía que no me podías fallar.
Y si la EGB era más difícil no está todo perdido. Confiemos en que algún día llegue alguien a pedirnos perdón y nos levante un monumento. ¡Fuimos mártires!

Elena Lechuga dijo...

Al habla una de letras puras... por algo será. Pero más masoca, que después escogí una carrera de ciencias mixtas. Es que el mundo tiene que haber de tó.
Más allá de las bromas, estoy convencida de que el problema de las mates es que los profesores no saben explicarlas porque no se paran a pensar que lo abstracto necesita una explicación en lo concreto para algunos, e ir construyendo a través de ahí. He dado muchas clases de mates a niños que estaban calificados de "imposibles"; y lo imposible era que nadie se hubiera sentado a hablarles de los números. Y nos quedamos tan tranquilos. ¡Ainssssss!

Txema Rico dijo...

Anécdota paterno-filial al canto: Mi hijo es pura pereza a la hora de hacer los deberes de las putas "mates". Ahora bien, el otro dia me dijo su profesor que en cálculo mental es el número uno de la clase. Que nada más acaba él de escribir una serie de operaciones en la pizarra, el Dani ya está contestando y acertando. Eso, creeme me alegreo, pero lo justo.
"Para qué conyo sirven las matemáticas en la vida cotidiana?". Esto que acabas de leer se lo pregunté yo a un profesor allá por segundo de FP del año "catapumb" en plena vorágine por descifrar ecuaciones de segundo y tercer grados, binomios, polinomios, logaritmos y sobre todo los jodidísimos senos y cosenos...Respuesta del profe: "para nada, pero está en el temario y tengo que darlo". Ante esto me rebelé y me tomé un curso matemáticamente sabático. Llegó agosto, me apunté a una academia, iba a les huit del matí, memoricé lo que tenía que memorizar, y en septiembre (ohhh mítico mes) las aprobé y ...hala, a prende per cul para siempre. Te puedo prometer y prometo que en mi vida me ha hecho falta ni una raiz cuadrada, ni un logaritmo, ni un seno (que no sea humano, ja jaja) joder, que asco de materia....

P.D. Menos mal que te decantaste por las letras, de ahí tu sutil forma de escribir. Eso sí, creo que tu afición oculta es ser charcutero...lo digo por las llonganises de les Cases que nos sueltas..ja jaja...Es broma, es broma... Una forta abraçada desde una gélida Almafrá Alta...

Adalias dijo...

Aquí otra de Letras Puras, latín y griego para más señas. me despedía de las matemáticas en 2º de BUP, y en 3º fui la estudiante más feliz de todo el Instituto, lo juro.
Entiendo 100% tus palabras. Mi profesor de matemáticas hablaba de las ecuaciones como "chorizos" que había de desmembrar...:S no digo más, bueno sí: cuando en 3º elegí letras puras, me encontré al matemático por el pasillo del Instituto y me dijo que entendía mi decisión porque yo "era demasiado sensible para las matemáticas"¡¡¡!!!

Lo cierto es que sensible o no, el latín y el griego fueron mis notas más altas en selectividad (sendos 9;)). Hay gente que, simplemente, somos de letras.

Y un apunte...ahora si hay 2 incógnitas en una ecuación, X e Y, se dirá X y "ye". perdón por la chorrada, será eso, que soy de letras;)

Por cierto, es la primera vez que comento aunque te leo desde hace tiempo, enhorabuena:D

Pecosa dijo...

Ay, JuanRa, cómo te entiendo. Las mates y yo nunca nos hemos llevado bien. Y creo que fue por los profes también, en serio.

La primera vez que las suspendí iba a octavo de EGB. Luego ya me quedaron para septiembre en 1º, 2º y 3º de BUP (letras mixtas). Pero es que mis profes del instituto estaban locos (algún día escribiré sobre esto).

En cualquier caso, creo que me acababan aprobando por pena. Me debían ver sudar la gota gorda en los exámenes (no era de pensar, era de temer que me pillaran la chuleta de la calculadora científica Casio con tapa).

Tu hijo es un crack. Espero que mi hijo (porque será varón, lo sé) sea igual de entusiasta con las mates (cuando nazca. Un año de estos).

Elennim dijo...

Me has recordado la respuesta infalible sobre los límites...
"¿Qué pasa cuando x tiende a infinito?
Que infinito se seca."

(Y aquí la prueba gráfica
http://2.bp.blogspot.com/_h89N4hF4vKA/SzAW7l0RjQI/AAAAAAAAA0U/WTeQMuFjMsI/s1600-h/x-infinito.jpg xD)

inés dijo...

Pues yo estoy de acuerdo con tu hijo, a mí me encantan las mates y siempre es la asignatura donde mejores notas tengo ;) Y mi hermana (que debe tener más o menos la edad de Samuel, por lo que he leído) piensa igual, y también llega tan contenta a casa con sus dieces en matemáticas xD

Mae Wom dijo...

Jajaja! Me siento tan identificada...! Yo también pienso que la mayor parte de las veces es culpa de los profes. Hay profes que son excelentes matemáticos pero pésimos profesores. ¿Cómo si no llegué a adorar la química? Para mi no tenía secretos pero es que mi profesora de química era la diosa de las profesoras de química, tenía un don para explicarlo tan bien que lo entendías a la primera y durante muchos años he recordado fórmulas imposibles (también son matemáticas encubiertas, no?) aunque por falta de uso han dejado el sitio a otros conocimientos más prácticos para mi.
Es angustioso eso de que te hayas perdido y arrastres la laguna hasta que se forma una cascada...

No te hacía yo de letras puras, mira tú, que te creía más de mixtas...
...Y eras de pocas palabras,...eso me suena de mí misma; pero en tu caso sería de pocas habladas porque escritas..., o si no te estás desquitando ahora ; )

Un abrazo no hiperbólico!

Efe Morningstar dijo...

¡Cobardica, usa la calculadora del ordenador!

Speedygirl dijo...

jajaja, totalmente identificada! Yo soy otra de las miembros más activas del club "Las Mates son lo peorrrrrrrrr que las incluyan en la Convención de Ginebra como forma de tortura yaaaaaaaaaa". Yo tampoco entendía nada de nada cuando las tuve que estudiar. Y Efe, lo siento en el alma, pero para mí lo único que pasa cuando X tiende a infinito es que, si hace aire, infinito se seca. XDDDDDDDDDD

JuanRa Diablo dijo...

Elena Lechuga:

Pues si un alma de letras fue capaz de aventurarse a sobrevolar las ciencias, sin duda perteneces al grupo de mentes todo-terreno. Ya me hubiera gustado a mí probar ese coctel, pero no, los números no combinaban con mi sentido del humor.

Me demuestras lo que yo también decía muy en serio. Si alguien hubiera sabido explicarme las matemáticas poniéndose en mi lugar, a lo mejor hasta las hubiera... iba a decir "amado", pero me ha dado un escalofrío; igual les hubiera hecho una caricia, eso sí.

Enhorabuena por haber hecho posibles algunos "imposibles" :)

Txema Rico:

No te haces una idea de la carcajada que he soltado con eso de "creo que tu afición oculta es ser charcutero...lo digo por las llonganises de les Cases" jajajajajajajaja
Y mira que me dije: la entrada anterior fue demasiado larga, esta vez toca acortar, ¡contente!... ¡ná, ni así me maten!

Pues oye, que si Dani es ágil en cálculo mental ya ha sacado lo mejor de todo esto, lo demás, como te aseguraba aquel profe, no es más que morralla.
Que sí, que será muy bonita y muy interesante para aquellos a quienes les gusta y la entienden, pero qué pocos la vamos a necesitar en la vida.

Ya tengo ganas de ir andando por la calle y llegue un momento crucial que me haga exclamar "Oh dios, este es el día que siempre soñé: está situación requiere que aplique una raiz cuadrada"

No imagino situación más bella y primorosa.

Saludos desde tierras aún más gélidas.

Adalias:

Bienvenida al rincón de los comentarios, amiga literata.;)

También tengo yo grabada en la memoria aquella sensación de suma alegria que supuso el paso de 2º a 3º. Qué liberación dejar atrás aquellas asignaturas de tediosa exactitud. Puajj.

Si es que es de cajón: si de la mili se libraban los que tenían los pies planos, de estudiar matemáticas se deberían librar los sensibles. Y punto.

No hay que darle más vueltas.
A todo aquel que se aburra y deprima ante una ecuación: a Letras.
A todo el que ponga límites al infinito y tenga cara de incógnita: a Ciencias.

Soy un nostálgico: para mí la ye será en la intimidad y por siempre, mi querida Y Griega.

Pecosa:

Ah, claro que fue por los profes, no lo dudes. Como dice Mae Wom más arriba, debe ser muy común que los grandes matemáticos no tengan la capacidad de empatía para poder ser docentes.
Además es que a los "locos", porque todo gran científico ha de estar un poco loco (si no no es científico ni es ná) no les pega nada que sepan hacer migas con los cuerdos, ¿no crees? (El Loco gallego no cuenta)

Jejeje, ya me estoy imaginando a tu Pecosillo. Me da en la nariz que te saldrá un fuera de serie en muchas cosas, (¿no ves que viene de buena uva?) ^-^

Elennim:

Guaaa, qué bueno. Si hubiera visto esa viñeta la habría colocado en la entrada sin dudarlo. :D
Gracias por el enlace.

inés:

Pero Inés del alma mía!! ¿Y qué desayunais para que os gusten esa amalgama de cifras mareantes? ¿No os da dolor de cabeza? Si las mates son como los vampiros: no tienen alma ni la sangre caliente. ¡¿Qué puedes esperar de algo así?!

(Jejeje, enhorabuena a tu hermana y a ti. En el fondo os admiro)

Mae Wom:

Me entiendes, ¿verdad? ¡Qué bien! Yo también sé lo que quieres decir con eso del "don para explicar" que tienen algunos profesores, que pueden lograr que, como mínimo, te impliques en querer seguirles y aprender.

Paradójicamente la física y la química, que tienen un tufillo matemático que echa p'atrás, no se me dieron tan mal. Me costaron mucho y hoy no me acuerdo ni de la fórmula más sencilla, pero debió ser que los profesores me las supieron infiltrar mejor.

Sí, de pocas palabras habladas, porque escritas... jajajaja, esto sí es cascada!!!

Un abrazo unifórmemente acelerado! ;)

JuanRa Diablo dijo...

Efe:

Jo, me ha dado miedo la insistencia y he probado.
2
1,052
1,005
1,0005
...
Vaya, reconozco que es curioso, sí.
...
¿Es muy cara la reconversión? :p

Speedy:

Supongo que me hablas sin la capa y la máscara, ¿no?, porque sé que como superheroína eres un portento en cálculos y probabilidades. (...ejem,... tú calla)

Pero me quedo con tu versión de andar por casa. Bastantes desgracias hay ya en la vida para que vayan las mates pululando por ahí, jodiendo la marrana.

(Entre nosotros,... Efe es un supervillano, ¿no?)

La exorsister dijo...

¿Que no te gustan las mates? ¡Pero si son como un juego! Díme como puede el Diablo prescindir de los números, cuando le toca hacer el balance anual de almas y el inventario de azufre y quemadores. No puede ser.

Doctora Anchoa dijo...

A mí me encantaban la matemáticas de pequeña, en tercero de BUP me fui por ciencias puras. Pero te entiendo perfectamente; yo odiaba la física, y por lo que se ve, ella a mí también, y lo pase fatal para conseguir aprobarlas.

Gamar dijo...

Claro que entiendo, porque en mi caso podría hacer problemas. cálculos y estimaciones todo el tiempo pero soportar 5 minutos de historia o lengua con los ojos abiertos era una tortura.
Me pregunté siempre y sigo sin poder responder ¿Para qué sirve saber cuál es el sujeto el predicado y si una palabra es sustantivo o adjetivo?
Mi vida hubiese sido exactamente la misma y me hubiese ahorrado horas de insoportable aburrimiento.
Lo mío siempre fue la lógica, la curiosidad técnica y los experimentos.
Se podrá algún día enseñar sólo lo que le interesa a cada uno en el tiempo adecuado? Creo que está muy lejos eso.
Saludos

mochuELIn dijo...

Ahh, querido diablo: cómo puedes ser tan... furro?, yo no sólo saqué varios dieces en mates, saqué un 11. Pero bueno, somos especies diferentes, mi martirio fueron las letras, especialmente la geografía e historia, las memoricé, las volqué en un examen y se efervescieron de mi mente como borbujillas de jabón, sayonara, total, para qué tenemos google, jajajaja. Beso. Por cierto, estoy más allá de la última pluma de trabajo, ya desvelaré donde estoy ocupándome y creo que me entenderéis todos!

Isabel dijo...

Matemáticas... ¡Las requeterecontraodio! Me las hicieron pasar canutas y nunca les vi la gracia por ningún lado. Fué la única asignatura en la que necesité clases particulares y todaví tengo pesadillas con exámenes sorpresa AAAARRRRGGGGGGG Mis dieces solo aparecían en historia o en arte y algo que se parecía de lejos al diez en lengua y literatura. Como verás, tambien letras puras jeje

Isabel dijo...

postdata: "Isabel" es "isaormaza" , que me parecía muy serio para estos lares jaja

The Bug dijo...

Aplausos, JuanRa.
Hacía mucho que no disfrutaba tanto leyendo algo.
¡Saludos!

anasisterdiablo dijo...

Me too.

anasisterdiablo dijo...

anda que la fisica y quimica....

JuanRa Diablo dijo...

La exorsister:

¿Como un juego dices? Claaaro, para algunos también es como un juego la ruleta rusa, y ya ves tú.

Me consta que al diablo le encantan las matemáticas. Algo oí de que llegó a interceder para que se inventaran y fastidiar a media humanidad.
Pero mi parte pensante es parte JuanRa.
Y ahí la jodimos.

Doctora Anchoa:

Ah, es que de pequeños hacemos muchas tonterías. Luego la Doctora fue creciendo y entrando en razón, ¿no?
...
¿No?¿¿Cómo que no??¿Sigues enganchada a eso?

Gamar:

A ver si un jueves de estos me presento a Ministro de Educación.
Implantaré los castings de estudios.
-A ver, usted, ¿qué me haría con todos estos números?
- Hombre, yo con un 6 y un 4 hago la cara de mi retrato.
- ¡A Bellas Artes!
- ¿Y usted?
- Unas derivadas
- A Ciencias!
- ¿Y usted?
- ....
- ¿Por qué llora? ... ¡A Letras!

Es tan fácil.

mochuELIn:

Grrrrr... Cómo te gusta llevarme la contraria, mochuelo picajoso. Si hubiera dicho que me encantan dirías que son lo peor.

Pensaba que estabas anidando en algún olivar o que habías emigrado como las cigüeñas, porque no te he visto volar en algún tiempo.
Ya me contarás :-?

PD. Lo del 11 no me lo creo. Embustera! :P

Isabel:

He aquí a una mujer lógica, sensata, y de admirar. Tenías que ser de las mías. ¡Como debe ser!
Si es que son malas malas malas. Si las matemáticas fueran buenas, además de las sopas de letras se habrían inventado las de números. ¿Por qué no existen? ¿eh? ¿eh? Pues porque no las tragaría nadie!

postdata: Hagas lo que hagas, eres isaormaza forever :)

The bug:

Vaya... gracias. Supone cierto consuelo pensar que uno sufrió para que otros disfrutaran después.

Un abrazo de allende los mares.

anasister:

Y si no Un paso adelante... Y anda que El internado!... :s

Efe Morningstar dijo...

¿Ves como ahora se entiende mejor qué significa?

Ya lo dice el dicho: No hay malos alumnos sino alumnas en pantalón corto haciendo educación física justo al lado de la ventana de la clase.

PS: Cámbiese el género cuondo y como proceda.

Robin dijo...

También era mi asignatura favorita... Como la de tu hijo. En mi caso, había otro punto muy importante a su favor. No te descontaban por tener mala letra o ser chapurcera.

En cuanto a lo del boli rojo, que sepas que ya no se estila. En todos estos cursos y pseudocursos que hacemos los profesores, para al menos acallar nuestra conciencia pensando que lo hacemos lo mejor que podemos, nos aconsejan que no usemos el rojo, por lo mismo que tú has explicado antes. Cuando lo escuché por primera vez, me pareció una tontería, pero leyendo lo que has escrito, y lo que contaba algún amigo mío, debe de tener sentido... Ahora el color "maldito" ha pasado a ser el verde... ¿Dejará de ser el color esperanza?
Un saludo

Irene dijo...

Yo era la que socorria a los alumnos cuando el profe no se explicaba... así que muy mal no se me daban, tampoco muy bien, pero me explicaba mejor que el profe.

Eso me dió cierta "fama" en el cole y un día me llamaron los profes para dar clases de repaso en serio (cobrando y esas cosas),pero como era menor (13 añitos) lo único que hacían era hablar con los padres de los alumnos para que me contraran.

Ahora soy profe en serio y sí corijo con boli rojo y le digo a mis alumnos que no lo usen para escribir (solo en los títulos) así se distinguen bien las correcciones. Y también intento hacer la mates un poco amenas que sé que tienen muy mala fama

Ana dijo...

¡Con las matemáticas hemos topado!, pufff, que rollo que era ir a una clase y sentirse mas perdido que un piojo en una peluca. El único consuelo era la calculadora (bendito invento) sin ella yo todavía contaría con los dedos...
Que suerte que a tu hijo le gusten las mates, se ahorrara muchos disgustos en el futuro.
:)

Javier Martinez V. dijo...

Amigo, somos muchos los que como tu hemos sido victimas de las torturas numéricas de este curso que diría era la inquisición de todas las materias. Las matemáticas jamás fueron de mi agrado, nunca las entendí y lo que es peor aun no se como aprobé los cinco años de colegio. Lo curioso de todo es que estudie administración de empresas en una universidad particular y en todos los ciclos los números estuvieron presentes: Contabilidad 1 y 2, costos 1 y 2, estadística, etc, etc, etc... Ha sido para mi como la marca del diablo jajajaja...

Un gran abrazo.

Lillu dijo...

Pues a mí se me daban casi tan mal como a ti, por lo que veo XDD Mis notas en el colegio eran siempre buenísimas, tanto que eran casi siempre todo sobresalientes y notables salvo en matemáticas y educación física, que siempre eran suficiente o, como mucho, bien :D

Cuando llegué al instituto la cosa también empeoró y suspendí una asignatura por primera vez en mi vida: matemáticas, cómo no, acompañada de Física. Era toda una vergüenza familiar lo mío XDD Y también comparto contigo esa magnífica sensación de llegar a 3º de BUP y escoger letras puras, con latín y griego, ahí es nada :D

He de decir que a día de hoy sigo sin entender las matemáticas y que me cuesta bastante multiplicar o dividir por más de dos cifras sin calculadora XD Ya no hablemos de operaciones más complejas, vamos, de las que no sabría ni identificarlas por sus nombres correctos, jaja.

Ays, bendito tu hijo que está entre los elegidos que entienden los números! :D

saluditos

Anónimo dijo...

Yo no tuve problemas con las mates , hasta que llegó un profesor(por allá por 2º de BUP)que tenía problemas para explicarlas, entonces aquello sí parecían jeroglificos.Con ésta excepción las mates y yo siempre hemos podido vivir juntas.
Lo mejor de cada entrada siempre es "cómo lo cuentas".Desde luego se nota que eres de letras.
Un saludo.Remolina.

JuanRa Diablo dijo...

Efe Morningstar:

Lo veo.
Pero comprenderás que antes que esos castillos de números impersonales me quede con la fuerza evocadora de las alumnas en pantalón corto. El mareo es muy distinto.
La magia de las letras no la consiguen superar los números, por muy al infinito que miren.

Robin:

Anda, pues no imaginaba que lo del color rojo se hubiera puesto en tela de juicio. En realidad no se gana mucho cambiando el color de los cates, creo yo. Lo que desea el suspendido que ha de enseñar esas notas en casa es que pasen lo más desapercibidas posible. Que no se las resalten con colorines, vamos.
Aunque eso sí, entre un suspenso verde esperanza y uno rojo de los infiernos... catéenme en verde, please. :p
Gracias por la visita.

Irene:

¡Tres profesores seguidos! ¡Esta entrada ha tenido poder de convocatoria para docentes! :O

Ya me hubiera gustado a mí tener una Irene en mi vida escolar que le dijera al profe: "Calle, calle, que usted no sabe explicarse" y despejara el embrollo, simplificándolo todo como un cuento para niños. Ole por tí!

Qué injusto lo de los 13 años. Como si con esa edad uno no supiera contar dinero y gastárselo... XD
Un saludo

PD. Un favorcillo: ante esos alumnos que sufren con las mates y se queden en puertas del aprobado... acuérdate de mí y apruébales, anda. ;)

Ana:

Tú lo has dicho: qué frustración estar oyendo hablar de algo que suena a ruso. No solo la rabia de no entender sino la angustia de pensar que no lo entenderás jamás. A mí me pasaba.
Quiero pensar que mi hijo sí ha nacido para los números.
(A mí que no me mire. :p)

Javier:

Torturas numéricas... ahí, ahí. ¿Nos hacemos una camiseta con ese lema? "YO FUI MÁRTIR DE TORTURAS NUMÉRICAS" ¡Tiene pegada!
Pero Javier, ¿saliste de la sarten para caer en el fuego? Me salen ronchas solo con pensar en estudiar contabilidad o estadística. Ijjjjs.
Me parece que ya sé por qué diste el salto a Japón. Ibas huyendo de todo eso!! :p

Un abrazo

Lillu:

¿Ves? Tu caso es el típico en el que yo lo tendría clarísimo: excelente alumna que no ha nacido para las matemáticas. No hay vuelta de hoja: se la excluye de ellas y todos contentos. :)
Igual que el que no ha nacido para dibujar o para bailar o para tener puntería. ¿Qué razón hay para ser tozudos en instruirles en algo que jamás se les dará bien?
¡ Eso es ir contra natura! ¿Y es vital para su futuro? NOO

Jeje, ¿a quién habrá salido mi hijo? Yo me alegro mucho pero le miro como a bicho raro, no creas :D

Remolina:

Pues las mates y yo no nos hablamos desde hace... uff, no sé, he perdido la cuenta.
Y la he perdido a propósito porque no me gusta ni hacer cuentas. En cambio hacer cuentos sí. Eso sí, ¿ves?

Un saludo.

Loco dijo...

Pues mi relación con las mates es más que pésima. Yo estaba en 3º de BUP con las metes de 1º suspendidas. Con eso digo todo.

¿Quién coño necesita un logaritmo neperiano, una derivada, una integral, cuando se hace las cuentas de casa para saber si se llega a fin de mes, o para calcular si te llega para otro gin tonic, o para saber cuanto tienes que pagar cuando vas a escote con los colegas?

¡Y qué dicen que el universo está hecho gracias a las matemáticas!

hitlodeo dijo...

Hola JuanRa:
Me ha gustado lo de que resuelva el límite Buzz Lightyear.
Yo sin embargo era un enamorado de las ciencias: Matemáticas y Física. El motivo era sencillo, las entendía y no tenía que estudiar (la vagancia es una de mis virtudes más cultivadas), sólo pensar en como resolver problemas como si fueran sudokus. Eso sí, en Historia no pasaba del cinco, y era por esa manía que tenían los profesores de esa asignatura de preguntar la fecha en la que ocurrió tal cosa. No he sido capaz de aprenderme una fecha en mi vida, salvo la de mi cumpleaños (y me ha costado 43 años). Gracias a Dios los móviles de ahora te avisan de lo que quieras, como por ejemplo de los aniversarios (fundamental para no dormir en el sofá), así no tengo que saturar el único bite del disco duro de mi cerebro.
Un abrazo.
PD: Curiosamente en mi trabajo raramente uso las matemáticas y si Leyes. Lo que es la vida.

Bichejo dijo...

Me ENCANTAN las mates!!!

Lo único que hizo que no estudiara Matemáticas fue que en COU tenía que pasar por Dibujo Técnico, para lo que soy un auténtico desastre (no lo cuentes por ahí, pero todos mis dibujos de BUP los hicieron entre mi padre y mis amigas, a las que a cambio les hacía los deberes de inglés y mates)

La verdad es que me ha sorprendido mucho, te tenía por mente matemática...

Bichejo dijo...

Seguimiento (para variar...)

JuanRa Diablo dijo...

Loco:

Genial, Loco, ya somos dos.
Deberíamos crear un grupo en Facebook: "Yo también estaba en 3º de BUP con las mates de 1º encadenadas al tobillo"
Ahora ya ni nos acordaremos, claro, pero qué agonía entonces para quitarse de encima ese truño, ¿eh?
Y eso digo yo, excluyendo las cuatro operaciones básicas, el resto para quien le divierta y las encuentren bonitas, pero ¿aplicación práctica y real? Poca, poca. (Y después de los gintonics, menos)

No te creas nada, si el universo amara a las matemáticas, los árboles tendrían las raíces cuadradas. XD

Hitlodeo:

Pues no sabía que te gustaran pero el dibujillo de tu perfil casi daba una pista de que eres pro-mates. Se le ve como un auténtico matemático pitagorín.
Oye, y que casi siempre se cumple eso de que si te va una rama no te gusta la otra. ¿Qué configuración tendrán los cerebros para decantarse por una u otra? Por suerte no estuvimos en el grupo de los que no les gustaba ninguna de las dos, que también habría podido ser.
Por lo que veo, aún hoy tenemos una asignatura entre manos: Técnica aplicada de complacencia de parienta. Me reconocerás que es difícil difícil como pocas.

Un abrazo (y a seguir cultivando la vagancia) XD

Bichejo:

¿¿Me tenías por una mente matemática??
Pues mira que no me decido a echártelo en cara o a lamentarme por descubrirte mi triste realidad.
¿Y cómo me veías? ¿Como un Einstein yeclano más o menos?¿Sí? Jo, yo.. yo quería, pero... pero fue culpa de los profes, sí, fue culpa de ellos!!
Yo quería, Bichejo, pero hablaban tan raro y...
...ahhh, pero me las pagarán. Un día escribiré una gran novela en la que hundiré su prestigio para siempre. NO a las Mates!!!!

PD. De cómo me iba en Dibujo Técnico no te diré nada, para que me imagines un Da Vinci.

Ailin dijo...

Me gusto la entrada, yo estudio Ingenieria y estoy llena de Matematicas. Ya estoy en una etapa donde todo es bastante abstracto y lo detesto, a veces me quedo horas pensando como fue que a esos locos se les ocurrio ponerse a pensar en todo eso? A mi lo que me molesta por ahora es no ver el fin practico. Osea puedo aplicarlo a Fisica claramente se ve, pero mas alla de eso, hay matematicas raras, Algebra todavia no la puedo entender del todo. A veces detesto (lo admito) no tener una materia teorica, pero bueno... Son cosas que se dan. Me alegra en parte que Samuel no le pase lo mismo que a ti porque es feo no entender y que sigan avanzando en las clases. Estas como en una nebulosa !

Ángeles dijo...

Letras para mí también, porfaplís. Siempre fui la más torpe de Europa para las mates, pero, por algún defecto genético me encantaban las ecuaciones de segundo grado. Cosas veredes, diablo amigo.

rAnita nOe dijo...

a mi tampoco me gustan las mates :)

un beso

WMWìRiÄWMW dijo...

Joder, no hace falta que jures que odiabas las matemáticas... Sólo viendo la facilidad que tienes de escribir y de contar las cosas, con esa gracia, ¡se ve a leguas que eres de letras!
¡No se puede tener todo!
Yo, sin embargo, de peque era igual que Samuel... me encantaban.
Sin embargo, al ir complicándose la cosa ya no me iba gustando tanto... Pero aún así nunca tuve problemas. Yo odiaba lengua e historia. ¿Eso para qué sirve? Yo quiero leer a Lorca, no aprenderme su vida ni analizar cada puta estrofa, joder. ¿Historia? Sólo ganas al trivial, ¡no sirve para nada más! Y ya no hablemos de la gramática... Sujetos, predicados, ¿qué sentido tiene?
Además, soy tan perezosa que la química y las mates no tenía que estudiarlas, y por eso me gustaban más... Pero... ¡lo que me costó historia, madre!
Me decidí por rama sanitaria, ni pa'ti ni pa'mí! Un poco de mates, mucha biología y un poquito de humanidades.
Y mucha literatura (pero en la mesilla de noche por favor).
W.

JuanRa Diablo dijo...

Ailin:

Hola y bienvenida. :)
Imagina entonces lo que debe ser que lo que empiezas a ver como "matemáticas raras" y difíciles de entender lo sean para muchos desde siempre por las razones que fueren: o porque no se nos explicaron con la suficiente paciencia, porque somos más tardos a la hora de captarlas y saber aplicarlas...
El caso es que siempre me parecieron detestables pero aún hoy me pregunto si hubiera sido así de haber tenido la oportunidad de tener profesores que me las hubieran sabido explicar "a mi altura de entendederas". XD

En fin... demasiado lejano queda ahora como para lamentarse siquiera.
Eso sí, feliz ante la posibilidad de que a Samuel le puedan gustar siempre.
Un saludo

Angeles:

Así que no te gustaban nada pero que te dieran ecuaciones, ¿no?... Curioso. Pero me lo creo: mi mujer no es nada golosa pero se pirra por las trufas de chocolate. ¿Serán defectos de fabricación? :P

rAnita nOe:

Por eso me caes tan bien. :)

W:

Jejeje, me parece que ambos hablamos desde el resentimiento. ¿Lorca y sus putas estrofas? Para putos los logaritmos, diría yo. Si al menos rimaran... XD
El otro día me decía un amigo que las matemáticas sí que tenían mucha aplicación en la vida y yo le respondía que no lo dudaba pero que no había sido en mi caso por lo que deberían ser ofrecidas a aquellos que tengan claro que sus carreras puedan ir por esos derroteros.
Estaba claro desde el principio que nunca fueron lo mío. ¿Para qué ese martirio entonces?
Es lógico que cada cual tenga más facilidad para memorizar lo que entiende y le gusta. La Historia tuvo sus dificultades para mí, pero la lengua fue pan comido y la literatura todavía más. (En el Trivial siguen siendo mi quesito favorito. :P)

PD: Eso de dejar tu nombre como una W ha sido mejor que resolver una compleja ecuación ;)

WMWìRiÄWMW dijo...

¡Hey! ¡¡En ningún momento he dicho "Lorca y sus putas estrofas"!!

Mi quesito siempre es el verde, el verde!

Me alegra que ya te hayas acostumbrado (o que hayas desistido), y me llames W.

W.

JuanRa Diablo dijo...

Cierto, W, no he sido "exacto" (es que como no soy matemático...) :p

Un "quesito" ;)

Umpi dijo...

Parece que la entrada la haya escrito yo...

ERES DE LOS MÍOS!!! Lo exclamo con lágrimas en los ojos!!!

Y es que siempre las he ido arrastrando...recuerdo que las segundo de bup me las regalaron casi en segundo de bachillerato, ya que llevaba 2 años presentándome a la recuperación de septiembre no había manera.....

Como te entiendo, de verdad...jajajajaja

Viva la revolución industrial, la primera guerra mundial y similares, en general, la HISTORIA! eso si que era fácil de entender!!!

un abrazo!

JuanRa Diablo dijo...

Umpi for President!!! :D

Uno intuye que no está solo en el mundo, pero cuando se lo confirman... jeje, dan ganas de levantarse en armas todos juntos contra las matemáticas.

Es que cualquier cosa, cualquiera, era a la fuerza mejor, porque lo demás no era nunca tan abstracto. A mí no me extrañaría que a más de uno nos las aprobaran finalmente por "casos perdidos"

Un abrazo

pichiri dijo...

Me halaga el que hayas heredado algunas cosas mias, incluyendo mi negación total a las matematicas y estoy contigo en que la CULPA LA TUVIERON LOS PROFESORES a pesar de que yo tuve uno buenisimo, pero se volcó con los mas avezados y ávidos en la materia No obstante quiero que sepas que mi último examen de matematicas, el cuarto curso de bachiller exactamente, lo pasé con SOBRESALIENTE.¡HACIA LOS EJERCICIOS DE MEMORIA!. Con los años, muuuchos años, quise aprender por mi cuenta y se me daba muy bien, hasta el punto de crear proyectos y sacar conclusiones que sacaban de quicio a los economistas pero que al final tenian que darme la razón.Yo me referia a mi sistema como "LA MARTINGALA INVERTIDA" y creo que mi lógica como estudiante de letras supo sacar mas provecho a mis rudimentarios conocimientos, que dedeucciones de valor real hayan podido sacar en su vida los que siempre las comprendieron tan requetebien.
Tu padre.-

JuanRa Diablo dijo...

pichiri:

Con datos tan sorprendentes como estos que me cuentas... ¿en qué grupo te incluyo? Te veo de letras puras pero debes ser el único capaz de inventarte tus propias matemáticas y llegar a confundir a los de números, jajaja
¡La Martingala Invertida! Si le digo a Juan Luis un título tan rimbombante sé lo que me responderá: "Finalista Premio Planeta" XD

Un abrazo

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Los números para contar, sumar, restar dividir y multiplicar y PUNTO!!! ¿Para qué complicarse más la vida Con números y letras coqueteando entre paréntesis sobre plataformas que los dividen entre sus vecinos de abajo???? ¿Y eso a que nos lleva? ¿A decir que X es igual a 5? pues ya ves tú qué ilusión. FRAN.

Anónimo dijo...

Pues yo lamento no haber sido bueno en Mates. A mí me hubiera gustado saber y tener agilidad matemática. Y es que yo admiro a los científicos, físicos, químicos y técnicos y ¡todos saben un montón de mateas!
carlos