Este año cumplo 50.
Bueno, he conseguido escribirlo sin llorar. Algo es algo.
Como diablo, este acontecimiento me tiene sin cuidado, son ya miles de años viviendo en la Tierra, (desde que Dios creó a los dinosaurios, o incluso antes, que no me acuerdo bien) así que un año más no me supone nada.
Pero como humano, es decir, como JuanRa... ay, amigos, que no lo llevo nada bien.
Conozco gente que sufrió la crisis de los 30. ¿Qué bobada es esa? ¡Si los 30 son pura pipiolez! En aquel entonces ni me inmuté.
Más habitual es que haya crisis a los 40. Bueno, pues se ve que me pilló en un momento de esplendor y los acepté de buen grado. No hubo crisis.
Pero los dichosos 50... ¡agg, me causan demasiado respeto, me tocan bastante la moral y me hacen rebelarme contra el tiempo!
¿Que voy a cumplir 50? No, no y no. ¡No puede ser! O vale, sí puede ser, ¡pero me niego! Yo no puedo ser un señor de 50 porque soy muy joven para aceptarlo.
¡No me han dado tiempo ni de hacerme a la idea!
Necesito una prórroga, una moratoria, un ¡aviso, no juego!... ¡algo! Pero que no me hagan pasar por esta injusticia.
Me duele en el alma recordar que cuando yo era joven, siendo más joven , si oía decir que alguien estaba en los 50, inmediatamente lo catalogaba como "gente mayor". Pero mayor mayor, ¡tirando ya a viejuno! Esa era una realidad incuestionable y no había vuelta de hoja.
Creo que hoy daría lo que fuera por viajar en el tiempo y darle una buena colleja a aquel JuanRa que pensaba tantas bobadas.
¡Qué equivocado estabas, tonto-las-ánforas! Claro, qué fácil era para ti juzgar desde fuera y desde lejos, ¿eh?, desde la comodidad de la juventud, tan creidito tú de ser sabio y dueño de la verdad. ¡Calamidad! ¡Bocachancla!
Así que ahora sé que los jóvenes de hoy pensarán que soy un viejuno, y por más razones que les quiera dar de que no es así, no les convenceré, porque son jóvenes y botarates. Y solo de imaginarlos me entran unas ganas de levantarme del brasero y arrearles con el bastón y decirles ¡¡qué sabréis vosotros, rufianes!!
La culpa de que hoy me fastidie este tema la tenemos nosotros mismos, los seres humanos.
Los científicos se han cansado de explicar que el tiempo no existe. Repito: no existe.
Y cantamañanas de nosotros, creyéndonos más listos que Einstein, lo medimos, lo cuantificamos, lo calculamos matemáticamente, inventamos calendarios, fabricamos relojes, atrasamos la hora, la adelantamos, quedamos a las cinco, ponemos el despertador a las siete, le añadimos un día a febrero, lo volvemos a dejar como estaba, le quitamos una hora a Canarias, celebramos aniversarios, preguntamos cuántos años tienes...
¡Ceporros! ¡Eso es lo que somos! ¡Unos ceporros del copón!
En vez de hacer caso a Einstein, que dijo que el Universo es un bloque estático que no cambia, en el cual el futuro y el pasado no difieren, de tal forma que la izquierda y la derecha no se diferencian físicamente, y no solo no existe el presente común, sino que todos los momentos son igualmente reales.
...
Vale, es jodido de procesar, ¡¡pero lo dijo Einstein, coño!!
Si no hubiéramos medido jamás el tiempo, hoy todo sería hermoso y perfecto. Y yo no estaría de mal café.
Es cierto que no se habría escrito La vuelta al mundo en 80 días, ni nos beneficiaríamos de la hora feliz, pero en contrapartida habría miles de ventajas.
Para empezar no tendríamos edad y eso, generación tras generación, hubiera supuesto una configuración distinta de nuestros cerebros, que no tendrían ni pajolera idea de cuándo debe empezar la vejez.
Imagino que siempre habría excepciones, alguna neurona listilla que aspiraría a una revolución mental:
Neurona listilla: Oye, ¿no llevamos mucho tiempo trabajando?
Resto de neuronas: ¿Tiempo? ¿Qué es tiempo?
Neurona listilla: Quiero decir... que la magnitud física de este individuo... como que está alargándose más de la cuenta , ¿no?
Resto de neuronas: No hables raro, di qué pretendes.
Neurona listilla: Pues que a este cuerpo ya le corresponderían arrugas y canas, creo yo.
Resto de neuronas: ¿En qué te basas?
Neurona listilla: Pues está claro, en que ha vivido mucha vida, que la juventud ya es pasado.
Resto de neuronas: ¿Pasado? ¿Qué es pasado?
Neurona listilla: Bah, da igual, no me hagáis caso. Seguid con lo vuestro.
Qué bonito es esto de tener un blog para poder maldecir al pasmasuegras que inventó el calendario. ¡Malparido! ¡Comeflores!
Si hoy me han notado especialmente picajoso y protestón es porque tenía razones para hacerlo.
Hace un rato, estaba mirando mi móvil, y de repente la pantalla se ha apagado y en el cristal en negro he visto reflejado a un señor mayor , mirando con unas gafas de cerca que le hacían viejuno de categoría superior. ¡¡Y he tardado en darme cuenta de que era yo!! ¿¿Saben ustedes el cabreo que da tener que reconocer que sí, que va a ser verdad que voy a cumplir 50??
De verdad que si no fuera por lo joven y sensato que soy, hoy mataba a todo el mundo a garrotazos.
























