28 de julio de 2014

DE SUEÑOS Y PESADILLAS

Esas fantásticas realidades que vivimos en  laberintos de niebla
 y que  se escriben con los ojos cerrados.
JRD.

Hace tiempo que al despertar no logro recordar lo que he soñado.  

Diría que hay noches en las que no sueño absolutamente nada, si no fuera porque está comprobado que todos soñamos al dormir, y además de forma casi constante. Sin embargo, por más que lo intento, apenas recuerdo esos extraordinarios argumentos mentales que se producen mientras descansamos.

Esto no ha sido siempre así, claro. Hubo un tiempo en que con frecuencia  recordaba mis sueños al despertar, y me parecían tan llamativos, tan interesantes, que decidí ir describiéndolos en un cuaderno.

Me propuso una vez una amiga que escribiera un post sobre los sueños, y pensé que, para hacerlo, estaría bien revisar  aquel cuaderno,  y eso es lo que he estado haciendo estos días.
 Comprobé con sorpresa que  había recopilado muchos más sueños de los que pensaba, pues abarcan casi dos años completos (ocho meses de 1983 y todo 1984), y me sorprendió el que a pesar del mucho tiempo transcurrido, todavía podía recordar algunos de aquellos escenarios oníricos, incluso leyendo algunos de ellos reviví levemente las emociones que me hicieron sentir entonces.

Hay una constante en estos sueños escritos, y es que en aquellos en los que sentía acechar cualquier temor, casi siempre acababa ubicándome en casa de mis abuelos maternos, buscando de alguna forma su presencia, por lo que deduzco que siempre me proporcionaron mucha seguridad.

Otra situación  que se repetía  era la de estar con mis hermanos en la casa de campo de Petrel,  y escuchar de repente cómo entraba un coche desconocido o una moto muy ruidosa por el camino. Entonces me apresuraba  a ordenar a mis hermanos que se metieran corriendo en la casa para cerrarla con llave, porque yo sabía que esa gente sospechosa venía con la intención de secuestrarnos. Me costaba localizar a mi hermana, que era la que más tardaba en esconderse y por la que yo más sufría.

Dado que entonces estudiaba en el instituto, hay abundantes sueños cuyos protagonistas son profesores y compañeros,  y sin duda por aquellos años de frecuentes  evaluaciones y notas,  se introdujo en mis sueños  la escena que más veces se ha repetido a lo largo de mi vida, y es la de estar sentado en un lugar en el que empieza a asistir gente. Alguien me pregunta entonces si he estudiado, e inmediatamente caigo en la cuenta de que va a comenzar un examen y no tengo ni idea. El agobio es enorme. 
Hace mucho tiempo que acabaron los estudios y sin embargo ese sueño se ha repetido, despertándome con idéntica inquietud.

Pero doy paso a algunos de aquellos sueños de entonces, tal y como los plasmé en el cuaderno.

17 enero  1984

Un hombre saltaba desde el balcón de un edificio muy alto. En aquella caída he creído estar viendo a alguien que iba a morir ante mis ojos irremediablemente, y he sentido pánico. Sin embargo el hombre aterrizaba como si fuera un ave y se ponía a caminar tranquilamente.

29 mayo 1984

El pastor alemán que tanta ojeriza me tiene (ver este post) se me aparece atravesando  un puente, por lo que no tengo escapatoria. Llamo angustiado al amo  (al que no logro ver) y me responde una voz de preocupación diciendo que no puede hacer nada, pero que tenga mucho cuidado porque el perro es peligroso. Cuando el perro corre hacia mí, prefiero saltar puente abajo, y antes de caer al suelo veo que el perro ya ha bajado y me espera enseñándome los dientes. Me despierto por la impresión.

9 junio 1984

Fran, Ana y yo estamos viendo mi terrario (entonces  tenía yo unas estanterías acristaladas en las que metía lagartijas y todo tipo de insectos. Era mi gran hobby) Alguien lo había trasladado debajo del pino y me parecía muy distinto, con muchas plantas nuevas, incluso setas y curiosos adornos. La luz entraba por un hundimiento de tierra por el que podía ver escarabajos, raíces  y agua. ¡Era fabuloso! De repente se oía en el cielo un sonido muy fuerte, que se hacía constante, como el de un reactor. El ruido era muy molesto y yo les decía a mis hermanos que se taparan los oídos. Miré al cielo y vi una especie de desgarro en el  intenso azul. Por la grieta vi caer un avión de pasajeros que había sufrido algún accidente, e iba a chocar justo sobre nuestra casa. Había que correr y yo llamaba a mis hermanos con dificultad, porque el estruendo era enorme. Salté sobre un gran charco debajo de un nogal que se estaba regando, y cubierto de barro  esperé el momento de la colisión, pero nunca llegó.

13 octubre 1984

En clase de inglés alguien escribía nuestros apellidos en la pizarra. Al llegar al mío me sorprendió verle escribir Goat keeper en lugar de Cabrera.

22 octubre 1984

Estoy en una cabina de teléfonos cuando se acerca un tipo sospechoso. Se queda merodeando por fuera y yo no sabía si también quería llamar por teléfono o me esperaba para secuestrarme (la idea del secuestro se repite en otros sueños) Decido salir de la cabina y le sonrío amablemente. Por el rabillo del ojo veo que empieza a seguirme  y yo me asusto porque no conozco el lugar donde estoy,  ni se ve a nadie más por allí. Convencido de que me va a atacar, intento que tenga compasión de mí y le comento que a pesar de no conocerle, me ha caído muy bien nada más verle. Me contesta que me va  a dar ocho puñaladas en el vientre. Muerto de miedo, aún hago algo inconcebible: le digo que él no haría nunca algo así y le abrazo. Es este el momento de máxima tensión para mí,  pues cabe la posibilidad de  que empiece a apuñalarme, pero aunque su respiración me aterra, no lo hace.

11 noviembre 1984

Una avioneta deja caer miles de muñecos en paracaídas. Ilusionado como un crío, me lleno los bolsillos con esos muñecos, que son muy variados y coloridos. Algunos están montados en caballos de plástico que siempre caen de pie. Cuando ya no me caben más en los bolsillos, me marcho, lamentando no poder llevarme todos. Veo llegar a muchos niños corriendo y les indico dónde pueden encontrar los juguetes.

De los casi 70 sueños escritos, la gran mayoría tienen un elemento perturbador que me inquieta o asusta. Supongo que esa desagradable sensación era la que me hacía recordar antes este tipo de sueños que cualquier otro relajado y feliz.

Se repite, como ya he dicho, la idea de ser secuestrado. También se repite la inquietud  ante la posibilidad de ser apuñalado, y son bastante constantes las imágenes de caídas al vacío, aunque rara vez era  yo el que caía sino que veía precipitarse a otros, algo que me paralizaba de terror. 

Mis hermanos, padres y abuelos aparecen con frecuencia en estos sueños, y su forma de actuar siempre es natural, no así la de primos o tíos, que a menudo  terminan convirtiéndose en personas desconocidas y con impredecibles formas de reaccionar.

He dejado para el final un sueño que no aparece en el  cuaderno; no sé si fue  anterior o posterior a aquellos que escribí, pero que todavía recuerdo perfectamente por una razón: su extremado realismo.

No recuerdo qué era lo que me inquietaba, pero en el sueño yo era consciente de estar  soñando y deseaba despertar. Generalmente me ha sido fácil interrumpir una pesadilla desde el momento en que la lógica (que hasta durmiendo se aplica) me desvelaba que  tanto suceso extraordinario no era posible, y la mente me daba órdenes de despertar. En aquella ocasión también lo hice. 
O eso creía.

Levanté los párpados y pude ver mi habitación en la penumbra. Observé durante unos segundos cada objeto frente a mí, reconociéndolos todos. Sin embargo la sensación de peligro, de alguien o algo acechando en las sombras seguía estando allí, por lo que pensé en la posibilidad de no haber despertado realmente.

Para asegurarme, y a pesar del miedo, me levanté. Sentí el frescor del suelo en la planta de los pies, así que ya no me cupo duda: yo estaba despierto.
Pero como el miedo seguía en el cuerpo, decidí ir en busca de mis padres. Simplemente verles dormir me tranquilizaría. 
Salí de la habitación: vi los muebles del salón a la tenue luz de la luna que entraba por las ventanas y escuché con nitidez el tic tac del reloj de pared.  
Yo caminaba despacio para no tropezar con los muebles, que se intuían en aquella pobre claridad lechosa del amanecer.
Pero algo muy dentro de mí aún no estaba convencido de estar realmente despierto, por lo que me esforzaba en convencerme observando detalles que me lo demostraran. Vi nítidamente una ligera capa de polvo al trasluz de la ventana, entré en la cocina y noté duras migas de pan al pisarlas con los pies desnudos, incluso me llegó el aroma de los nardos de una maceta que por allí había.
Se levantó entonces mi madre y se dirigió a la cocina. Al verla me sentí muy aliviado y me acerqué a decirle que sentía miedo. Pero mi madre pasó por mi lado sin verme ni oírme, por lo que todo mi convencimiento de estar despierto se desmoronó. 
La inquietud fue entonces mayor que nunca  y la sensación de peligro fue tan grande que volví corriendo a mi habitación. Un segundo antes de abrir la puerta me pasó por la mente la posibilidad de encontrarme a mí mismo durmiendo en la cama, y esa idea me produjo tanto terror que, entonces sí, desperté por completo.

Y esto es todo.

Si usted ha llegado hasta aquí sin dormirse, hágame un favor:  cuénteme alguna de las escenas que  perduran en su memoria onírica, y yo a cambio... le desearé unos muy felices y agradables sueños.

Al menos esta noche.

16 comentarios:

Papa Cangrejo dijo...

Madre mía tu lo apuntas y lo guardas todo... algún día tendré que contar el sueño que tuve contigo ajajajaja nada pervertido que nos conocemos jajajaja

JuanRa Diablo dijo...

Es verdad, Papá Cangrejo, hasta yo me asombro de tener guardadas cosas tan antiguas. Así que al releerlas voy de sorpresa en sorpresa :D

¡Ya tardas! ¡Me quedé con las ganas de saberlo! xDD

Anónimo dijo...

¡Cuánto me ha gustado esta entrada! Es que todo esto de los sueños y el inconsciente liberado que los produce es un tema tan misterioso que es apasionante.
Y luego que en todo el texto late esa sensación de misterio e inquietud que tan bien has sabido transmitir. Así que siente uno yuyu y todo.
¡Así que exactamente 8 puñaladas en la barriga! Ni una más ni una menos...Ese asesino era todo un profesional que no dejaba nada al azar. Sí que es curioso es sueño, sí, pero el Juan Ra que aparece en él es muy real porque hasta en esa situación, en lugar de usar la violencia, reparte abrazos y cariño ¡Igual que en la realidad!
Y el último es inquietante ¿eh? te preguntarías "¿Acaso estoy muerto y soy mi propio fantasma?" Y casi más terrorífico que ver tu cuerpo tendido en la cama debe ser el comprobar que por más esfuerzos que hagas tu madre no es capaz de percibirte...Brrrrr...¡qué miedo!
De esto ya hablamos una vez en otra entrada pero lo más terrorífico que recuerdo haber soñado es caer al vacío desde la ventana o la terraza de mi casa...un sueño muy vulgar. ¡Si es que debería haber hecho como tú: ¡apuntarlos todos!

carlos

María José dijo...

El mundo de los sueños...vaya tema sin fin.
Mi sueño repetitivo es el de ser totalmente incapaz de marcar un número de teléfono, estando en apuros.. Y ha ido evolucionando... Empezó en una cabina de teléfonos y ha llegado a los smartphones... Por mucho empeño y concentración que yo le ponga...los números empiezan a moverse y a saltar y es imposible llamar ... Me saca de quicio este sueño...
Ah! Y perder los zapatos... Otro sueño de mi TOP5 jajaja en situaciones mil...de repente pierdo mis zapatos y tengo que buscarlos entre "cienes y cienes" de pares...

Montse Martínez Ruiz dijo...

Tema apasionante este de los sueños, con tus apuntes S.Freud habría gozado un montón y, claro está, te habría dado alguna de esas explicaciones psicológicas o te habría hecho tumbar en el diván para que le contaras hasta los más ínfimos detalles ¡y tu encantado, jeje!
Nos los has descrito tan bien que se me ponen los pelos de punta sólo con pensar en tus angustias por el perro, las puñaladas y el verte durmiendo en la cama mirándote desde el sueño. Y digo yo ¿no será que en sueños viste que algún día los desempolvarías de las libretas y por eso los escribiste? ¡ay, esas diabluras tuyas!
De mis sueños de adolescente he conseguido dos tercios, porque quería ser alta, rubia y conducir un deportivo rojo. Mi coche es rojo (normalito) y soy rubia de bote, jaja!!
Mil besos :)

Ana Bohemia dijo...

Es curioso que decidieras escribir los sueños porque a mí me pasa como a ti, que últimamente al minuto de levantarme ya no puedo recordar lo que he soñado.
Yo tengo sueños recurrentes, sueño con un hospital muy antiguo y también con una cine y con un barrio que no se parece en nada al mío pero que yo creo que sí, que es donde vivo, a veces he creído que pueden ser imágenes residuales de otras vidas pasadas, ¿quién sabe? He tenido muchas pesadillas de persecuciones, que me seguía un oso, un maníaco, e incluso una zapatilla gigante (¡. También he soñado con tsunamis y cielos de colores diferentes al nuestro.
Mis mejores sueños los he tenido de una playa caminando por el mar y adentrándome mas y mas todavía haciendo pie.
Saludos
;)

SANTIAGO GÓMEZ LOYOLA dijo...

HOLA, CURIOSO Y ENTRETENIDO TEMA EL DE LOS SUEÑOS...YO ME ACUERDO DEL PRIMERO QUE RECUERDO (PROBABLEMENTE NO FUÉ EL PRIMERO QUE TUVE)...CUANDO TENÍA ALGO ASÍ COMO 10 AÑOS Y QUIEN SABE POR QUÉ, LO VI PROYECTADO EN MTV, 20 AÑOS DESPUÉS EN UN VÍDEO DE PINK FLOYD...UNA SERIE DE PERSONAS ARRASTRANDO UN BUSTO DE ESTILO CLÁSICO, EN LA NOCHE HACIA EL ABISMO...¡ COMO PARA MANDÁRSELO A C.G.JUNG!...

SALUDOS DESDE CHILE Y NO SE TE VAYA A OCURRIR ABANDONAR EL BLOG.

Ángeles dijo...

Me ha encantado esta entrada, porque lo cuentas todo de una manera que da gusto leerlo, y porque ya sabes que todo lo relativo a los sueños me interesa mucho y creo que tienen más importancia de la que normalmente les concedemos.
Lo malo es lo difícil que resulta interpretarlos. Si supiéramos descifrarlos aprenderíamos mucho de nosotros mismos y nos servirían de mucho.

Me han gustado todos los sueños que cuentas, pero, como a Carlos, me ha llamado la atención especialmente ese en el que te van a apuñalar y aun así te comportas con una educación exquisita y hasta con cariño. Genio y figura… Y en el de los muñecos que caen del cielo también demuestras tu naturaleza, pues cuando ya no puedes recoger más, avisas a los niños para que cojan ellos también.
Tú no eres un diablo, JuanRa, tú eres un rey mago.

Y esa idea de verte a ti mismo durmiendo es terrorífica y fascinante al mismo tiempo. O sea, numinosa ;)

Yo también tengo varios cuadernos llenos de sueños, la mayoría pesadillas; y también hay algunos que he recordado siempre sin necesidad de haberlos tenido escritos. Uno de ellos es bastante cómico, me parece: soñé que me encontraba en un barco militar. Yo era una espía y los del barco lógicamente mis enemigos. Yo andaba por allí escondiéndome por los camarotes y por donde podía, escuchando sus conversaciones. Pero en un momento dado me descubren y me llevan ante el mandamás. Me veo entonces en una sala, rodeada de enemigos que me interrogan, y yo, para que crean que no soy espía, simulo ser sorda y ciega. Y entonces el jefe le dice a uno de ellos:
-Conque sorda y ciega, ¿eh? Vamos a comprobarlo. Dale esta castaña y dile que la pele.

Y este es el tipo de sueños ridículos que no debería contarle a nadie.

Saludos, mister Goat keeper :D y perdón por el comentario-longaniza.

hitlodeo dijo...

Mira que si en el último sueño te despiertas y te ves a ti mismo a tu lado diciendo: Ya era hora de que despertaras, tenemos que ir los dos a ver si conseguimos despertar al JuanRa del mundo real.

Los sueños que recuerdo son también de situaciones angustiosas: el típico de la caída por un precipicio que te despiertas cuando llegas al suelo dando un bote en la cama, y cosas así.
Uno curioso fue aquel en el que hacía trastadas a un señor o señora mayor y me perseguía, pero yo al correr agitaba los brazos y lograba volar, planear, hasta que en cierto momento no funcionó el sistema empecé a caer y allí me esperaba el señor/señora para vengarse. Gracias a Dios me desperté antes, porque puede ocurrir que el bofetón que recibas en sueños lo recibas también en la vida real, como en Matrix.

JuanRa Diablo dijo...

Carlos:

Tienes razón, el temita se las trae, y a mí también me ha parecido siempre muy, pero que muy interesante.

Mira que si los sueños fueran, como creían los egipcios, un vínculo entre los dos mundos, este y el de más allá. Sí, claro que da yuyu, pero es un yuyu de los que MOLAN. ¿O no? xD

Lo de las 8 puñaladas debí haberlo negociado con aquel hombre, a ver si me hacía una rebaja, que 8 son demasiadas, jaja.

Las caídas al vacío parecen estar en el top hit de los sueños mundiales. ¿Te pasa a ti también que justo antes de estrellarte contra el suelo despiertas dando un bote en la cama? A lo mejor es que caemos sobre el colchón… desde algún sitio (chan chaaan…)
(Vale, no más absurdeces por hoy :p)

PD. Nos vemos volando una cometa roja en Agramonte. Tú llevarás chocolate y yo tenedores.

María José:

Se me ocurre un Grandes éxitos mariajosísticos: tú buscas tus zapatos entre una montaña de pantuflas, deportivos y chanclas. Tienes solo 3 minutos para encontrarlos, y solo te libras de un duro castigo si marcas rápidamente el 34981367203
Hala, ahí dejo eso… ¡¡a sufrir!! :p

Montse:

Pues algo hay en el hecho de haber escrito tanto desde bien joven. Igual sí que había un interés camuflado en el subconsciente por que pudiera compartir todo aquello algún día, creo yo.
Y mira por donde…

¿Te imaginas que un día vuelve Freud del más allá para comentar en mi blog alguno de esos sueños, y luego resulta que era un sueño tuyo que me cuentas en un sueño mío?
Nota: Sí te has perdido vuelve a leerlo, que yo voy a hacerlo también xDD

Besos, rubia ;)

Ana Bohemia:

Ah, sí, lo de ser perseguido por una zapatilla gigante… eso pasa mucho. Jajaja, qué bueno.
Me he imaginado que el verdadero terror es que fuera una zapatilla sin plantilla Devorolor, y que fuera contaminando todo el mundo.

Oye, tú lo has contado como algo agradable, pero esa escena de ir adentrándote más y más en el mar, aún haciendo pie, a mi me parece poco tranquilizadora, (sobre todo pensando que puede llegar un tsunami… arrastrando una zapatilla gigante xDD)

Saludos, Ana ;)

JuanRa Diablo dijo...

Santiago Gómez:

¡Rayos! ¿Quiere usted decir que los Pink Floyd le robaron su sueño y luego lo exhibieron sin ningún miramiento y sin tan siquiera pagarle derechos de autor?
¡Qué sinvergüenzas! Eso es para tirarles a la cabeza un ladrillo de algún muro xD

No creo haber visto ese video nunca, y la verdad es que me ha entrado mucha curiosidad. ¿Recuerda título?

Muchas gracias por la visita desde allende los mares.
Y no, descuide, antes de abandonar el blog lo subastaré junto a un millón de sueños :)

Ángeles:

Encantado de que te haya encantado, Ángeles, y más habiendo sido tú la que me diera el empujón (y no al vacío :p) para escribirla.

Ah, sí, numinoso, en estos asuntos suele ser todo muy numinoso (y qué buen uso estamos dando a esta palabra desde tu entrada del 13 de julio de 2013 ;)

¿Bastante cómico solo? Pero si sola falta acelerar la imagen y ponerla en blanco y negro para estar viendo un corto de Harold Lloyd o Charlot: “La espía de los camarotes” xD

Y luego veo a la “ciega y sorda” que pela la castaña… ¡y se la come en un descuido de los marinos! ¡Qué sueño tan guasón!

PD: “Tú no eres un diablo, JuanRa, tú eres un rey mago”

¡Ya has vuelto a hacerlo! Ahora luego viene mi Jefe, lee eso, ¡ y aquí arde Troya! :S

hitlodeo:

¡¡La leche!! ¡Yo dividido en tres! ¿Quieres decir que Juan viera despertar a Ra y fueran a buscar a Diablo?
¿Y quién de los tres es el que está escribiéndote esto?

Mmmm, no sé, pero voy a buscar un Gelocatil.
Ahora vuelvo.

Ese sueño en el que escapas volando de un señor o señora mayor al que hacías trastadas…, sí, creo que sé interpretarlo: es una consecuencia lógica y natural por haber leído muchos tebeos con historietas tipo Zipi y Zape y Mortadelo y Filemón.

¡¡No lo dudes!! xDD

Pastillas de Apocaliptus dijo...

¡ por supuesto!...el trauma fue demasiado grande...se llama high hopes y realmente es algo muy curioso.

saludos desde esta parte del planeta.

santiago.
(tengo algunos diablos nuevos en el blog, por si quieres invocarlos )

Anónimo dijo...

Que se me olvidaba! Esa autocita del comienzo, la que escribió ese tal JRD, que está muy bien traída.

carlos

JuanRa Diablo dijo...

Pastillas de Apocaliptus:

Gracias, Santiago, ya he podido ver "el video de tu sueño" ;)

Lo que no he podido ver son tus nuevos diablos. No consigo entrar en tu página. ¿Me puedes pasar el enlace de nuevo?
Gracias

Carlos:

¡No se te pasa una! ¡Muchas gracias!

pixel dijo...

Pues msi sueños en muchas ocasiones son tan extraños que son imposible de explicar, vamos, que me recuerdo poco.

Pero sí que se repiten los sueños de no haber sacado el título de la carrera, exámenes de bachillerato, profesores, algún perro que me muerde o soñar que subo en un ascensor y este no se detiene (a veces me da cosa subir en los ascensores y si tengo que subir a un 5º o más, por las escaleras)

Una entrada muy interesante, me ha gustado.

Un saludo

JuanRa Diablo dijo...

Celebro que te haya gustado, pixel
Gracias una vez más por esos recorridos que haces de vez en cuando por el blog. Siempre es una alegría encontrar comentarios en viejas entradas :)