24 de febrero de 2012

FURTIVOS (COMO EL LUTE CUANDO ERA EL LUTE)

Una noche de esta semana, a eso de las 22 horas, escuchamos unos helicópteros sobrevolar la ciudad durante unos minutos. Nos llamó la atención el hecho y me pregunté a qué se debería.
Viviendo en Petrel, ví en ocasiones cómo algún helicóptero cruzaba por encima de nuestras cabezas en dirección al hospital de Elda, donde, al ser un centro de referencia, se habilitó un helipuerto para agilizar la llegada de casos urgentes.
Pero como estos parecían estar dando vueltas, descarté esta posibilidad. Entonces, ¿qué pasaba? ¿Algún incendio? ¿Un paseo nocturno "especial día de los enamorados"? ¿Una visita sorpresa de Angela Merkel para supervisar los fondos yeclanos? ¿La invasión de los rusos? Ni idea, y a decir verdad, cuando me acosté se me había olvidado por completo.

Pero mira por dónde, a la tarde siguiente me llama al trabajo la madre de Apamen (alias la suegra)

- Hola Juan... que mira, que estoy aquí, a ca' la vecina, y hablando hablando... ¿oísteis unos helicópteros anoche?
- Sí.
- Pues ya sé por qué pasaban.
- ¿Ah, si? ¿Por qué?
- Porque resulta que se han escapao dos presos de la cárcel de Villena.
- ¡Anda! ¿Si?
- Y los están buscando pero aún no los han encontrao. Y, claro... cuando me lo ha dicho la Ángela, me ha dao por pensar... y te vas a reír, pero yo te lo digo...
- Dígame.
- Que ahora cuando te vengas para Yecla no vayas a parar a nadie que esté haciendo autoestop.
- Jajajaja (no pude evitar reirme; un poco solo) Noo, tranquila, si yo no paro a nadie. Y si no lo hago por el día, aún menos por la noche.
- Bueno, pero para que lo sepas, no vaya a ser que...
- Que suba al coche a los dos presos, ¿no? Tranquila, que no. Yo derechico a mi casa. Pero gracias por advertírmelo.

Conduciendo de vuelta, volví a recordar la llamada y me volvía a hacer gracia. Me imaginé la cara de susto que debió poner mi suegra ante la noticia "...dos presos, ...fugados, ...los buscan, ...hasta por Yecla" y me debió meter en esa película de tal manera que no pudo resistirse a avisarme. Si es que es más buena que el pan.

Esa carretera que va desde Villena al extranjero es tan larga y tan recta y tan solitaria que resulta perfecta para meditar sobre mil cosas. La de psicoanálisis que llevaré hechos a mí mismo mientras conduzco... Y la de entradas para el blog que han ido naciendo en esos trayectos...
El caso es que en la oscuridad de esa carretera pensé en esos presos, ex presos más bien, y los imaginé haciendo autoestop, iluminados por los faros de mi coche, con sus pijamas a rayas y unos números cosidos a la espalda, con las cadenas colgando de las muñecas y en la mano la cucharilla con la que hicieron el túnel para huir... ¡Cuánta película en la cabeza!

Inevitablemente me vino a la mente la imagen de El Lute, y acto seguido, como si formaran un tándem indivisible, mi tio Toni.

De El Lute no creo que haga falta hablar, ¿no? Todo un mito de la España de los 60 y 70, con sus legendarias fugas carcelarias y por ser más escurridizo que una anguila. Hubo una mezcla de admiración y temor por la figura de aquel "héroe", que quedó estupendamente reflejada en la película que hizo Imanol Arias en los 80 y que recomiendo a todo el mundo. Estuvo soberbio.

De mi tio Toni no había hablado aún.
Le recuerdo como un hombre muy alegre, con un envidiable sentido del humor y una desmedida afición por el café. Vivía en Sevilla (sigo teniendo primos y tía allí) y cada verano se venía con toda la familia al campo de Petrel. ¡Y eran ocho! Tiempos aquellos...
Siendo yo muy pequeño, El Lute estaba en boca de todo el país porque se había vuelto a fugar y no había forma de encontrarle. Las bromas de mi tio al respecto eran memorables.

- Voy a cambiarle la rueda al coche, que la llevo floja y creo que he pinchao. ¿Te imaginas, Juan, - le decía a mi padre- que abro ahora el maletero y me encuentro al Lute dentro?
- ¿Qué harías?
- ¡Hombre, hacer como que no le he visto, qué voy a hacer! O en todo caso decirle, "No, tranquilo, siga usted ahí, Don Eleuterio, que a mí no me molesta, ¿eh?"

Y con esas, cuando no venía diciendo que le había visto comiendo jamón en la despensa, le había encontrado afeitándose en el aseo, y alzando las cejas y con un gesto de guardar silencio nos recomendaba no pasar a molestarle.
- Chisst, cuidado no vayamos a enfadar al Lute...

Y así, se hizo muy típico preguntarle qué haría en determinadas situaciones.
- Toni, ¿y si entra ahora El Lute y te pide un café?
- ¡¡Se lo pongo!! ¡Y con cuatro galletas, por si tiene hambre!

Es por eso que hoy, cada vez que oigo nombrar a El Lute, me acuerdo de mi tío.
Y con la sonrisa en la cara, recordando su humor y échandole de menos (hace muchos años que murió de un infarto) llegué finalmente a mi casa.

No vi a nadie en la carretera.

Aunque, lo que son las cosas, sí que subí a dos personas al coche.
Mi tio Toni iba delante, conmigo.
Detrás, recordando también los viejos tiempos, teníamos sentado al mismísimo Lute.

16 comentarios:

Juanjo dijo...

Lo del Lute se convirtio casi en una leyenda urbana.Recuerdo de niño oir la historia de que en una ocasion se escapo de la guardia civil escondiendose dentro de un ataud
Un abrazo

Amig@mi@ dijo...

Qué bien viene de vez en cuando recordar y de paso revivir...
Mi padre por aquel entonces creyó haber cogido al Lute en autostop. Mi madre le montó una por parar a un desconocido...
No recuerdo en qué quedó aquello.
Un abrazo

Montse dijo...

El Lute se hizo muy popular por aquella época y lo único que recuerdo sobre él es que mi padre decía ¡qué ingenioso el tío, cómo se las apaña para escaparse!

Un abrazo.

papacangrejo dijo...

¿Y que opinaba El Lute de la historia? jejeje
¿Tu suegra no sabe quien eres?, como vas a tener miedo tu a unos pobres presos fugados si eres el mismísimo diablo jejeje o casi

Lillu dijo...

No deja de sorprendernos cómo funciona la mente humana, verdad? :) Cuando se habla de El Lute yo nunca puedo evitar ver la cara de Imanol Arias, jeje.

saluditos

alp dijo...

hasta una canción le hicieron...ahora es el Dioni..jejej,,un saludete desde Murcia..seguimos...

Sese dijo...

Y es que dejando vagar la imaginación podemos revivir buenos momentos y buenas sensaciones de seres queridos. El lute, qué idealizado lo teníamos los que por aquellos, remotos ya, años eramos infantes, entre héroe y villano y creo que se supo vender muy bien.

Saludos

Misaoshi dijo...

Pues no tenía ni idea del Lute.

Menuda leyenda. ¡¡Tu tío si que sabía tratar a los fugitivos!!

Doctora Anchoa dijo...

Me has picado el gusanillo de conocer un poquito más del Lute; al final no sabes qué es leyenda y qué realidad XD.

JuanRa Diablo dijo...

Juanjo:

¡Ostras! ¿Pero en un ataud vacío o con ocupante? :S

Amig@mi@:

Mira por dónde, cuánta similitud de historias. A tu padre le faltó una suegra que le avisara de los peligros :p

Montse:

Yo creo que la empatía con El Lute fue generalizada. Tan solo buscaba sobrevivir en circunstancias adversas.

papacangrejo:

¿Puede algo dar más miedo que la suegra del diablo? A mi me ha dado un escalofrío.
El Lute hablaba poco. Creo que estaba pensando en gallinas. :p

Lillu:

Totalmente. Si le cambiaran el nombre por el de Eleuterio Arias ni nos daríamos cuenta xD

alp:

He encontrado hasta tres canciones que nombran al Lute: Boney M, Sabina y Estopa.

Sese:

Tan bien vendido que hasta sirve de tema en los blogs de hoy. ¡Toma ya!

Misa:

A lo mejor no los hubiera sabido tratar, pero hacerles reír seguro que sí.
Te recomiendo la peli de Imanol Arias.

Doctora Anchoa:

Sacó la carrera de abogado desde la cárcel por aportarte un dato que no sé si conocías.
Un saludo.

Ángeles dijo...

Pues a mí, cuando has descrito a los dos presos fugados, con la cucharilla en la mano, no sé por qué (je-je) se me ha venido a la cabeza otra peli: Cadena Perpetua. No digo que la del Lute no sea magistral, pero, ya se sabe que la cabra tira al monte.
Al margen de esto, me ha gustado mucho la historia de tu tío el guasón, y volver con él y su 'amigo' en el coche debió ser una experiencia excepcional. Muy bonito final, de verdad que sí.

JuanRa Diablo dijo...

Gracias, Ángeles. :)
Probablemente uno de esos presos llevaba pegado en la suela del zapato el trozo de un poster de Rita Hayworth. ¿No te da esa impresión? ;)

Un saludo estifenkiniano

Tomás dijo...

Me he acordado que el papá contó una vez que en esos tiempos paró al tio la guardia civil viniendo de sevilla, y le pregntó el guardia que llevaban en el maletero, el tio con su habitual guasa dijo: pues mire, llevamos al lute ahi dentro, y el guardia le dijo serio y con el susto de haberselo creido por un momento: -No gaste usted esas bromas hombre...

JuanRa Diablo dijo...

Tenia que haberte preguntado antes de escribir esto. Me encanta la anécdota, jajajaja

Mae Wom dijo...

Jaja! Me encuentro muy identificada con lo de "La de psicoanálisis que llevaré hechos a mí mismo mientras conduzco... Y la de entradas para el blog que han ido naciendo en esos trayectos...". Lo mío en versión underground, jeje. Y sobretodo que tengo que caminar por unos pasillos eternos.

Me encanta el final, con esos compañeros de viaje subidos al coche. :)

JuanRa Diablo dijo...

Mae, lo que me ha gustado a mi es eso de "Lo mío en versión underground" jajaja.
Parece que esto es invariable, que nos va viajando la mente al tiempo que desplazamos cuerpo de un sitio a otro, sea cual sea el vehículo. Digo yo que otros irán barruntando sus entradas de blog desde las alturas, atravesando las nubes :D

Como siempre, gracias por las visitas.