20 de abril de 2013

FÍESE USTED DE POETISAS CON PRISAS


RECAPITULACIÓN DE LOS HECHOS  (por si usted no leyó el post anterior)

JuanRa Diablo es abordado en la calle por una señora. Ésta le pide un favor y él accede gustoso (a pesar de que por su condición de diablo podría negarse a prestar cualquier ayuda,  y a pesar también de que tenía más prisa que el conejo de Alicia
La señora, en pago a ese ofrecimiento, le asegura que le regalará un poema dedicado y que lo dejaría a su nombre en la farmacia de enfrente.

CRÓNICA DE LO SUCEDIDO DESDE ENTONCES HASTA HOY (dedicado ya a todos, viejos y nuevos lectores)

 JuanRa decide escribir acerca de... (un momento, esto de hablar de mí en tercera persona  suena demasiado pretencioso. Como diablo debería gustarme, pero mejor cambiamos)

Decía que me puse a escribir una entrada contando la anécdota. Entonces no pensaba en ir a la farmacia, o al menos no lo pensaba seriamente; me quedó cierta curiosidad, sí, pero no me veía entrando a comprobarlo. 
Digamos que me conformaba con contarlo detalladamente en el blog y nada más.
Pero vuestra respuesta fue abundante y unánime: ¡tenía que hacerlo!  Eso me dio coraje para decidirme a llevar a cabo lo que, en el fondo, me hacía ilusión. 
Además, si de verdad me había dejado allí un poema aquella buena señora, ¿no merecería compartir el hecho en una nueva entrada para el blog?

 Así que, ni corto ni perezoso,  en la soleada mañana de ayer jueves salí  de casa con algunos asuntos que resolver, entre ellos pasar por esa farmacia con urgencia.

Entré muy decidido, sabiendo lo que iba a decir. No había nadie (mejor para mí) excepto, claro está,  la farmacéutica en el mostrador.

 - Buenos días
 - Buenos días
 - ¿No dejaría aquí una señora algo a nombre de Juan Cabrera?
Hubo unos breves segundos de incertidumbre en la mirada de la señora,  que finalmente respondió "Nnno... no",  seguramente preguntándose "Algo como qué". (De haberlo hecho, no hubiera tenido inconveniente en resumirle la historia)
 - Es que me dijo que lo dejaría aquí.
 - Yo creo que no, pero… un momento que lo pregunte- y se metió al interior.
Escuché rumores "¿bisss, biss, señora, biss biss algo, bisss, biss, Juan Cabrera?"
"Que diga que sí, que diga que sí", pensaba yo.

Pero la farmacéutica reapareció moviendo la cabeza en una negativa.
 - Vale, muchas gracias. Adiós - Y salí a la calle.

Así que, amigos míos, el poema NO estaba.

En los primeros metros alejándome de la farmacia rondaba por mi cabeza un "Claro, si ya sabía yo que no iba a estar"  e incluso sonreía por haberme hecho la ilusión de recibir ese papel. Pero más adelante, recordando comentarios tanto del blog como de familia y amigos,  que daban por hecho que POR SUPUESTO estaría, empecé a pensar: ¿Qué ha pasado? ¿Por qué no estaba?

La pregunta fundamental es: ¿aquella señora lo dijo de verdad, con la intención de escribirlo, o lo dijo solo por decir? Porque me creo el que realmente escriba poesía, que sea  su gran afición, y casi puedo ver su escritorio lleno de papeles,  sus pies llenos de gatos y una maceta con un geranio mustio en una esquina de la mesa.

Dando por hecho que aquella señora escribe poemas, ¿qué sucedió cuando volvió a su casa? ¿Ya me había olvidado? ¿Se sentó a llevar a cabo su promesa y de repente se percató de que había olvidado mi nombre? (o mi apellido, que al parecer, para ella era importante) ¿O quizás sí lo recordaba pero estaba muy cansada? Tal vez pensara: “Ay, el buen hombre de esta mañana… debería escribirle,  pero no me apetece… luego, luego…” O tal vez recordó que me había deseado que el Señor me premiara con muchos hijos. “Sí, con eso debió quedar contento. Es suficiente”

Pero no, ninguno de estos supuestos me llegan a satisfacer. ¿Qué pudo ocurrir? Quiero decir, ocurrir de verdad de verdad.
¿Y si la buena mujer se sentó a escribirme  y fue tal la inspiración recibida que le quedó un poema bellísimo? Quizás pensó “Uy, no, esto es demasiado bueno para regalarlo, me lo guardo para mi”
Podría ser que en un futuro sus nietos publiquen los poemas de la abuela y entre ellos haya uno titulado “A Juan Cabrera, ciudadano con solera
 ¡Allí en el libro estará mi poema! ¡Algún día verá la luz! 
Claro que luego está el que yo lo vea también. 

O tal vez la cosa vaya mucho más allá. 
Si partimos del hecho incuestionable de que la realidad supera con creces a la ficción, ¿quién no me dice a mí que la amable mujer FUE a la farmacia con mi poema? Sí, fue, y le dijo a la farmacéutica:

“Escucha, bonita, que tengo mucha prisa, mira traigo aquí un poema  para un tal Juan Cabrera, que pasará a recogerlo. ¿Me haces el favor de entregárselo? ¿Sí? Ay, que el Señor te lo pague con muchos hijos. Dime cómo te llamas, que te voy a escribir otro a ti. ¿Te lo dejo en la carnicería?”

¿Y entonces? ¿Por qué no me fue entregado? 

Vuelve a desplegarse aquí un amplio abanico de posibilidades:
 La farmacéutica lo tiró a la basura por error  y tras constatar su torpeza se juró silencio eterno.  

O bien pueda ser que la farmacéutica tenga un blog.  La señora le pareció divertidamente  loca y el poema algo digno de ser publicado. Y lo contó todo en su blog. Y ahora se pregunta si debe borrar esa entrada o no, porque ha descubierto que el tal Juan Cabrera existe de verdad. Mi aparición le debe haber proporcionado dolores de cabeza. 
Pero eso no importa mucho: es farmacéutica.

Pero si hay algo que de verdad me fastidia de todo esto es que nunca sabré si la poetisa tenía previsto que mi apellido apareciera en su obra. ¡Cómo me muerde esto la curiosidad! 
¿Y con qué rimaría Cabrera? ¿Con madera? ¿Con guaperas? ¿Con la pera?

Y A PARTIR DE AHORA, QUÉ

Pues me toca resignarme y lamentar el no haber podido publicar una bonita entrada con mi poema. 
Y lo malo es que la cara de esta señora se está desdibujando de mi memoria y no sé si sabría reconocerla para reprocharle nunca nada.

Mi Jefe tiene razón, no se puede ser bueno en la vida porque luego te engañan con falsas promesas de bonitos poemas.
Aprenderé la lección para que la próxima vez – porque la vida da muchas vueltas- no me sucedan  cosas como esta.
Con lo fácil que hubiera sido acercarme en un momento a la papelería, comprar una libreta y un boli y decirle:

 - No, señora, nada de pasar otro día por la farmacia. ¡Quiero mi poema aquí y ahora! Me llamo Juan Cabrera. ¡¡Empiece!!

25 comentarios:

Ther dijo...

La decepción me ha dejado sin palabras... :(

ripley dijo...

ya te lo dije, tu jefe tiene razon eres demasiado bueno y asi no hacemos carrera de tí. deberias haberle puesto la zancadilla a la anciana y decirle que le dejarias un poema a modo de disculpa en la farmacia de autos.

las falsas apariencias amigo, ese es el problema, la vieja te utilizo pq te vió buena persona, pero ella o aquella misma noche le dio un infarto y murio o simplemente te utilizó usando su edad como pretexto. me inclino -es un decir- por la segunda opcion.

un abrazo

Amig@mi@ dijo...

Qué pena, pero yo confío en que la casualidad jugará su baza y habrá una tercera parte. No sé, me lo dice el corazón.
Besos

Natty dijo...

=( de verdad pensé que estaría, ya me siento mal de haber sido una de las que te insistió en ir a buscarlo =(

isaormaza dijo...

Venga, hombre, que entre todos podremos! Yo comienzo, a ver si os animáis alguno más y le completamos el poema a JuanRa. ¿Le vamos a dejar así?

La pasada semana
paseando, una mañana
yo mismo, Juan Cabrera
encontré a una curiosa dama
algo loca, aunque galana
caminando por la acera

No es gran cosa, pero es es un comienzo...

yolanda dijo...

Me he puesto al día de lo sucedido... Y ¡ ha válido la pena!!! Yo no se tú, pero ...esa linda y quizá despistada u olvidadiza señora ( ya se sabe, con el tiempo ciertas cosas van dejándose en el pozo del olvido) ha dejado en mi una esperanza....¿ Estará o no estará el poema.... que más da ? El caso es que durante un tiempo una esperanza , una brizna de aventura se apoderó por unos días de todos nosotros y ese linda señora consiguió romper la monotonía y hacer creer en la posibilidad de las cosas.
Y bravo por los diablos enloquecidamente buenos!!!!

yolanda dijo...

Sigue el poema.....
Con moneda alzada, la dama
prometió una mañana
dedicar un poema a Cabrera
por un favor de nada...

Tomás dijo...

Querido hermano diablo
Eres un pésimo CSI, creo que has buscado con excesiva timidez, en una farmacia en la que cada día entran cientos de personas,creo que nadie recordaría que una señora a la que tomarían por loca dejó un poema. Creo que el preguntar sobre si alguien te dejó algo sin especificar: UN POEMA, no haría posible jamás que alguna manceba diga: Ah sí, la señora mayor del otro día!! Y si se lo dejaron al otro turno?, puede que no estuviera el día que fuiste quien lo recibió. Debías haberte explicado mejor. No me ha convencido tu busqueda. Además, teniendo en cuenta que la mujer confundió una pollería con una óptica el día del coche igual te lo dejó en la panadería de la esquina... Pregunta hombre.... "El diablo busca un poema". Parece el título de una novela

papacangrejo dijo...

Hombre que a lo mejor la mujer no ha tenido tiempo de escribirlo ...

Sese dijo...

Lo bueno de esta historia sin final es que puedes tomar la resolución que más te satisfaga: que si la mujer era la reencarnación de Angela Channing, que si la farmaceútica se apropió de tan preciado tesotro, que si la buena señora aún no ha cumplido su promesa pero lo hará en breve...

así que ya sabes tum ismo le pones un final a esta "anécdota"

Saludos

Anónimo dijo...

EStoy con Tomás al cien por cien.
Vuelve a intentarlo. Localiza poema como alguno de tus seguidores localizan diablos escondidos en monumentos alrededor del mundo. Es tu turno...

Busca Juan Cabrera.
Busca el ansiado poema.
Hallarás lo que esperas,
y se acabará el dilema.

Txema Rico.

Lillu dijo...

Jo, y yo que estaba convencida de que estaría :( Igual se confundió de farmacia la buena señora XD

saluditos

Montse dijo...

Jo, qué desilusión!! Yo estaba convencida de que estaba el poema, de que la señora lo decía de verdad y que lo hizo.
Pero vayamos por partes, como dijo Jack el destripador: La señora escribió el poema, de eso creo que podemos estar seguros. La cuestión es si lo llevó o no a la farmacia, si lo llevó a otra tienda o se le olvidó en casa junto al geranio ¡aquí perdemos la pista!
La teoría de que la farmacéutica lo tirara a la basura y su silencio al respecto también es posible.

Yo propongo lo mismo que Tomás, seguir la investigación, porque eres un diablillo muy tímido para ser diablo y preguntaste poco. Creo que debes hacer una reconstrucción de los hechos, anotar las pistas y preguntar concienzudamente a todos los implicados y en otras tiendas porque "el misterio del poema desaparecido" que también parece el título de una novela, debe ser aclarado. Hay que llegar al fondo del asunto!

Un abrazo.
(ya te veo otra vez preguntando en la farmacia)

loquemeahorro dijo...

Me ha encantado tu teoría de que para darle las gracias a la farmaceutica, le dejó un poema en la carnicería. En serio, me has hecho reír.

Yo creo que la más plausible es la de que está en casa
- Cómo se llamaba? Juan Manuel Lopera? No, no. José Cervera? no, tampoco...

O que te lo ha dejado en otra farmacia y ahora están los auxiliares leyéndose tu oda y preguntándose si es un código secreto, o qué.

XEIA2410 dijo...

Y la señora prometió
si el favor se le daba
escribir, vaya por dió,
un poema de nada.

Pero el diablo, figura reacia,
no permitió a la susodicha
volver por la farmacia.

La métrica, un asco, y la rima...ni te cuento. Pero, después de todo el chou, no te podías quedar sin poema!!!!

Ángeles dijo...


¡Pero cómo llego yo tan tarde a esta entrada!

Bueno, iba a decir que me adhiero a las teorías y reflexiones de Tomás, pero veo que no soy la única.

Y me adhiero también a Loque: me encanta la teoría del poema para la farmacéutica en la carnicería
:-D

También me parece posible que hayas ido demasiado pronto, que la señora está todavía en su casa lidiando con el ripio (nada de "Juan Cabrera no tiene espera"), porque te quiere hacer un poema en condiciones, como tú te mereces, y eso lleva su tiempo.

De todas formas, con poema o sin poema, la historia es fantástica. Se merecería un poema, oye.

RNT dijo...

Seguro que te dijo en la farmacia? Quizás pensaba en la panadería...

mama dijo...

El poema se escribio,ahora hay que averiguar donde lo dejo,en esas edades....la memoria falla mucho,tendras que ir a la farmacia y dejarle a la farmaceutica tu numero de telefono para cuando se acuerde de donde lo dejo y lo lleve a la farmacia que te llamen

Misaoshi dijo...

Oh, mierda. Tendría que haber leído esto antes de comentar en la anterior toda ilusionada.

Yo creo que esa señora con las prisas se olvidó de comprar papel.

JuanRa Diablo dijo...

Ther:

Es de esos chascos que provocan mudez, ¿eh?... ¿Ehh? (Ay, la pobre...)

ripley:

Mi Jefe no lo dice, pero me mira mal; y a veces te pone como ejemplo a imitar :p
Yo no sé qué pensar, y lamento no tener una Jessica Fletcher a mano, porque si me paro a pensar en posibilidades me reconcome la incertidumbre. ¡Necesito pistas!

Amig@mi@:

Quién sabe, la vida da tantas vueltas... Yo solo digo que como un día ese poema llegue a mí... ¡me van a oír hasta en Almería! :D

Natty:

¡Ah, no, no, nada de sentirse mal! Creo que aunque no hubierais insistido, habría terminado por pasar a preguntar. La curiosidad es tentadora hasta para los diablos. ;)
Pero si te sigues sintiendo mal... tenemos una farmacia cerca (jiji)

isaormaza:

Olé ahí el arranque poético de Doña Isabel. Mola un mazo tu poema (o mola una maza, diré, que así rima contigo, jeje)

Gracias, gracias, esto llena el vacío lírico que me había quedado :)

yolanda:

Anda, Yolanda, que si la señora hubiera sabido el revuelo emocional que provocaría su encuentro conmigo... Tendría tema para muchas poesías más.
A lo mejor se inspiraba con otra para ti. Lo malo es que tendrías que esperar mucho, y pasar a recogerla vete tú a saber dónde.

Toda una aventura, sí.

PD. El ratillo para ponerte a escribir el poema ya vale su peso en oro. Gracias :)

Tomás (rama directa diablesca):

Este pésimo CSI no echará en saco roto tu consejo. He pasado por la puerta de esa farmacia en dos ocasiones más y veo siempre a la misma farmacéutica. Si acaso descubriera un día a otra persona, prometo entrar a preguntar y explicar mejor la historia.

Ah, pero eso sí, si te crees que ademas de la farmacia voy a ir preguntando en la tienda de deportes, el restaurante turco y la boutique de moda... ¿¿Tú quieres que me empiecen a mirar como el chalao del pueblo??

JuanRa Diablo dijo...


papacangrejo:

No, no la defiendas. Si es tardona que lo hubiera dicho: "Yo es que escribo poemas, ¿sabes?, pero me lo tomo con calma. Pásate por octubre o así..."

Sese:

Puedo ponerle un final imaginado, sí, pero yo esperaba un THE END rotundo. ¡Yo quiero mi poema! ¡Y quiero la décima! (bueno, esto entre tú y yo :p)

Txema:

Vagaba como un proscrito
por comercios y farmacias
Ese poema fue su desgracia
y tal vez nunca fue escrito.

No, si ya verás que al final hacemos entre todos un poemario monográfico.
Gracias Txema

Lillu:

¿Tan despistada podría ser? ¿Dudaría también si fue en Yecla o en Villena?¡ Agg, me rindo!

Montse:

No descarto volver a preguntar en esa farmacia más adelante.
El problema es que hoy en día no queda bien vestir con gabardina, lupa en mano y pipa en boca. ¡Con lo bien que se metería uno en el papel de seguidor de pistas de esa guisa!

La imagen del poema olvidado junto al geranio (otro gran título: Un poema junto al geranio) es muy realista. Luego quizás lo regó, el papel se mojó y desaparecieron así de él todas las palabras, y con ello de su memoria.

Oye, ¿y si vestimos a Tomás de Sherlock Holmes y que investigue él? xD

loque:

Imagina al carnicero mirando a la farmacéutica con cara de póker:

(¿He oído bien? ¿Me ha pedido una poesía?) Lo siento, señora, solo me queda hígado de cerdo.

A lo mejor me llegó a asociar hasta con Pedro Piqueras. Esto me pasa por no tener encima tarjetas de visita con mi nombre y el lema “No me olvides, escríbeme”

¿Y si el poema sentaba las bases de la medicina molecular biogenética? No, no lo menosprecies, ¡todo es posible en domingo!

XEIA2410:

Si es que tengo unos lectores y lectoras que si se tienen que hacer académicos por contentarme, van y se hacen. ¡¡Pero qué grandes!! :D

Ay, la susodicha, que va sembrando dicha
que se torna en amargura
Sus promesas nada duran.
Su memoria, así es la historia,
del olvido se encapricha.

Gracias ;)

Ángeles:

Es curioso que casi todos estamos siendo muy benevolentes con la señora y a lo mejor es más mala que el diablo. (No, a ver… un momento, este no es buen ejemplo… ¿o sí?)

He encontrado dos buenas citas ad hoc. Una de Quevedo que dice:

Nadie ofrece tanto como el que no va a cumplir.

Y otra de Alonso de Ercilla:

Quien promete con mucha ligereza, se va arrepintiendo despacio.

En verdad te digo, oh, criatura celestial, que si ese poema viene finalmente a mí, prometo… prometo… bueno, mejor me callo.

RNT:

Si dijo algo pensando en otra cosa, apaga y vámonos. Loco volveréme.

mamá:

Tu idea es quizás la mejor. Ahora solo falta hacerme más amigo de esa farmacéutica para tener la suficiente confianza como para pedirle que me llame cuando llegue ese poema :p
Porque llegar va a llegar, ¿no? No se sabe cuándo pero llegará

Creo que de ésta nos vamos a volver todos tarumbas.

Misaoshi:

Tanto leer para llegar a esto, ¿eh Misa? :(

¿Comprar papel? Pero si me vale cualquier servilleta de papel. ¡Hasta un ticket de aparcamiento!

Si yo no soy delicao…

Speedygirl dijo...

jajaja, pues claro que te habrá escrito el poema la buena mujer! Y te lo habrá dejado en la farmacia! Pero en la farmacia de los Mundos de Yupi donde ella vive, porque pagar favores con poemas a estas alturas de la vida jajajaj!!!

hitlodeo dijo...

No se me ocurre otra cosa que responder con un resumen al estilo de la señora.

Paseando iba con prisa
por mis calles de Yecla,
y parome una poetisa
simpática, aunque algo clueca.

Por favor, voy con demora,
y no puedo perder tiempo con el tiquet de aparcamiento.
No se preocupe señora,
pues yo se lo coloco en poco más de un momento.

Mi coche es azul, un Megane,
y está frente a la pollería.
Hallé el citado sedane,
aunque enfrente de una óptica, que buena falta le hacía.

¿Cuál es tu nombre hermoso?
pues esta gesta plasmaré en un poema con gracia,
que un par de días después, si eres hombre curioso,
podrás pasar a recoger en esta misma farmacia.

Mas no hubo poema
aunque a la farmacia yo fuera.
Solo me quedó la pena
de porque aquella señora se olvidó de Juan Cabrera.

JuanRa Diablo dijo...

Speedy:

Pues ahora que lo dices, a ver si era una yupimundana aquella mujer...

hitlodeo:

¡Qué grande, Hit! A quién le importa a estas alturas que no recibiera yo aquel poema si ya tengo un pequeño poemario de compañeros blogueros :)

Se ha puesto, por lo que veo,
a funcionar bien la sesera
y me firma Hitlodeo
un poema a Juan Cabrera.

Ahí queda eso :D

Anónimo dijo...

Ja,ja,ja,! Eres ¿puedo decirlo? Eres la hostia! Trabajas en un club de jubilados ¿no? Tienes que salir de ahí y fichar por una Tele...y tener un programa en el que quepa de todo, como en este blog,...y te harías más famoso, y se te disputarían las cadenas y saltarías a los programas esos de Norteamérica que tienen un presentador estrella y entrvistan a personalidades políticas y del Espectáculo de los que se ríen...Pero entonces dejarías de ser tú y de tener este blog tan familiar y emotivo y tan mediterráneo. Así, trabajando en el casino ese me caes mejor.
carlos