28 de enero de 2011

LA SONRISA DE CABIRIA

Cabiria camina a través del bosque, sola.
Más sola que nunca.
Es ya de noche pero la oscuridad que la envuelve no es tan negra como la que inunda su interior.
.
Lleva adheridas hojas secas y polvo en su camisa y el cabello despeinado.
.
Después de llorar amargamente por un desengaño que la ha herido en lo más hondo, el agotamiento la dejó dormida, hasta que un resto de maltrecha voluntad la empujó a regresar a la ciudad.
Sus piernas comenzaron a moverse de forma autómata, pese a no existir ya motivos para hacerlo, y ahora camina, camina despacio sin un lugar al que llegar, pues ya no le queda un refugio que la acoja, ni nadie la espera en ningún sitio.
.
Al alcanzar la carretera, Cabiria coincide con un grupo de jóvenes que cantan y bailan contentos. Se llaman unos a otros citándose en otro lugar donde seguir divirtiéndose.
Cabiria se mezcla entre ellos sin verles. Es una sombra triste e insignificante entre el color y la alegría.
Su dolor ha sido tan intenso que ha superado ese umbral y ya no siente nada, tan solo un vacío que le pesa muy adentro.
Y aún con toda la animación que la rodea, Cabiria sigue absorta en su caminar, dejándose llevar por esa nada de desconsuelo infinito.
.
Algún muchacho toca la guitarra, otro hace sonar un acordeón, una chica entrelaza sus brazos con los de su novio... Todos se han percatado de esa pobre figura de los regueros de rímel bajo sus ojos, de esa mujer de mirada perdida que ahora camina junto a ellos, e intentando animarla, alguien baila a su alrededor.
.
Pero Cabiria sólo piensa en que no le quedan fuerzas para volver a empezar, que no encuentra la más mínima ilusión para recomenzar desde cero, que nunca más confiará en nadie. Nunca. Jamás.
.
Más de repente, entre toda esa multitud, alguien la mira directamente a los ojos, la saluda con un buenas noches y le dedica una dulce sonrisa.
Y Cabiria, que en toda su vida no ha buscado más que cualquier muestra de cariño sincero, ávida de un amor que siempre necesitó, acoge esas palabras amables que han logrado por un instante abrir un tímido rayo de luz en sus tinieblas. Es entonces cuando mira a su alrededor y ve realmente a esa gente que la rodea, y que están cantándole y saludándola con afecto, y que todos tratan de hacerla sentir bien.
.
A Cabiria la embarga una gratitud desbordante, aunque sólo pueda corresponderles con una débil sonrisa, una sonrisa que se va haciendo más amplia a la vez que sus pasos más firmes cuando Cabiria empieza a creer que no está todo perdido.
Que aún hay motivos para sonreír. Que todavía conseguirá esa fuerza necesaria para seguir caminando, pues, a pesar de todo, si aún queda gente en la que confiar, aún sigue quedando esperanza en la vida.
.



Las noches de Cabiria (1957) de Federico Fellini es una de la películas más bellas y emotivas que conozco. La banda sonora es, en mi opinión, perfecta y la actuación de Giulietta Masina, magistral.
La sonrisa de Cabiria, en la escena final, siempre me ha emocionado profúndamente.
.
Gracias papá por descubrírmela.

28 comentarios:

Misaoshi dijo...

Ahora quiero ver esa película T_T

Gracias por la recomendación.

Elena Lechuga dijo...

Me la bajo del series yonkis
(sí; soy una ilegal. que no se entere rubalcabita)

JuanRa Diablo dijo...

Misaoshi, Elena, yo no la he encontrado para ver on line; si dais con ella me lo decís, ok?

Eso sí, si no se oyera o viera bien, desistid, que merece la pena verla en condiciones.

Un saludo ;)

Fleischman dijo...

Grande Fellini. Uno de mis favoritos, sin duda. Aunque hay dos Fellinis, el desatado y el más austero y realista, ambos tienen siempre claro un mensaje vital marcado por la sencillez, por la inocencia de los sentimientos más primarios. Al fin y al cabo, por mucho que nos compliquemos la vida y hayamos sufrido mil y una peripecias, todos acabaremos danzando como al final de 8 1/2 o de El Séptimo Sello de su admirado sueco.

P.S. ¿Pero cómo podía ser tan torpe de no haber encontrado hasta ahora tu blog? Soy un lector tan poco constante de blogs como esporádicas son mis publicaciones, pero un placer seguir a alguien de la terreta.

Sese dijo...

No he tenido ocasión de ver la película pero siempre la tengo presente para solucionar este déficit, y es que Fellini es mucho Fellini, eso sí hay que escoger el momento apropiado para verlo.

Saludos

pichiri dijo...

Como bien dices, siempre me impresionó esta película que no tiene un ápice de desperdicio.Y quiero que sepas, por ese interés que has mostrado en volver a verla, que he descubierto en el mundo cientos de Cabirias que solo esperan la mano amiga que pueda hacerlas revivir.
Puedo asegurar y aseguro por enesima vez aún a riesgo de que me lo volvais a repudiar, que bajo el colorete y el rimel de algunos esperpentos que deambulan como Cabiria sin un sitio a donde llegar, bullen sentimientos tan hondos y deseos tan sublimes que es imposible que los podamos enmarcar en personajes tan abyectos. No pudiendo por lo tanto imaginar tampoco que una sonrisa cariñosa por nuestra parte podria llegar a ser el sustento que esas almas precisan para poder sobrevivir.
Gracias a ti, hijo, por haberte identificado tanto conmigo, en la forma en que has descrito esta escena magistral.

Anónimo dijo...

Tomás:
Para valorar debidamente la fuerza que debió sacar no se de donde para sonreír en ese instante hay que saber el terrible desengaño que acaba de sufrir, y la durísima vida que lleva la pobre Cabiria, yo es una película que no tengo fuerzas para ver de nuevo, porque toca algo de lo más sensible en mi. Es verdad como dice Pichiri, y yo también me doy cuenta de que hay muchas Cabirias en el mundo, que sueñan cada día con el amor y el cariño que les falta como el mas maravilloso sueño que pedirían de poder elegir un deseo... Viendo la escena he recordado la película y me has dejao tocao.... jodido Juanra...

Amig@mi@ dijo...

Y... Ahora que no podemos descargarlas nos lo dices?????
Mal amigo.
Pues mañana allá voy.
Espero que la ley tarde un poco ...
jaja
Besos

isaormaza dijo...

Demasiado triste para mi. Quiero ver optimismo en esa sonrisa final pero me cuesta. El corazón me pesa demasiado

M. dijo...

"Es una sombra triste e insignificante entre el color y la alegría."

Me ha encantado eso

Fran dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fran dijo...

No soy muy amigo de Fellini (creo que en realidad es que lo confundo con Pasolini y por eso no me llama mucho su cine aunque no tiene nada que ver) Pero ya que la recomiendas será cuestión de verla. No si se conoces la página http://www.taringa.net/ Ahí puedes encontrar de todo: música, cine, artículos... bueno, de todo y tambien está esa película

Ana dijo...

Fellini un maestro, y gracias por compartirla con los que no la conocíamos.
¡Y por fin sonrió! Iba avanzando con los goterones de rimel resbalando por las mejillas, como un fantasma invisible, mientras los otros festejaban... Pero la cosa acabó bien.
Cuando ves la escena lo que choca es esa alegría que hay a su alrededor y esa profunda tristeza de ella. Supongo que la vida no es para tomarsela a drama, debió pensar al final. O que como dices sigue quedando esperanza en la vida.
A ver si la pasan por la tele, me ha entrado intriga por saber como empieza... ya que sé como acaba.
Has descrito muy bien la escena, da gusto leerte.
Un beso
:)

Pecosa dijo...

Tengo un CD con varias películas que me bajé de Fellini, entre ellas Las noches de Cabiria, y aún no he visto ninguna. Soy una impresentable. Empezaré por ésta, por supuesto. Me ha encantado como lo has descrito, artista.

Mae Wom dijo...

Tomo nota y la pongo en pendientes. Bueno, debería poner en pendientes a Fellini, que no creo haber visto una peli suya entera nunca...
La lágrima de rimmel pintada en el rabillo me hace gracia...muy "natural".
Por cierto, esto no sería un spoiler, contando el final alegremente?? :P

Doctora Anchoa dijo...

Nunca me ha entusiasmado Fellini, pero esta me la apunto. Ahora a buscarla, que seguro que no está fácil.

JuanRa Diablo dijo...

Fleischman:

Hombre, qué sorpresa verle aparecer por los infiernos, Señor Fleischman. ¡Todo un honor!

Son pocas las obras que conozco de Fellini, pero de lo visto me quedo sin duda con Cabiria por ese cariño que se le coge a la protagonista desde el principio.

Cuántos grandes cineastas son totalmente desconocidos hoy por las nuevas generaciones. Y es una pena porque hacían un cine con una introspección y una narrativa muy interesantes. Qué pronto nos olvidamos de lo pasado.

Creo que yo dí con tu blog a través de Para perplejos, que hoy parece haber quedado congelado en el tiempo, ¿no?

Un saludo desde la terreta, escritor :)


Sese:

Hola Sese, te he visto algunas veces por otros blogs, pero diría que es la primera vez que comentas en éste, ¿no? Bienvenido en cualquier caso.
Es cierto, por buena que sea, hay que saber elegir el momento para verla y sacar todo su jugo, jeje.

Un saludo

pichiri:

¿Que te lo volvamos a repudiar, dices? Si no me cabe la menor duda de que a la fuerza habrá muchísimas Cabirias por el mundo, mujeres frágiles y a la vez tan fuertes, acostumbradas a sacar fuerzas de flaqueza de donde no la hay, aspirando a una vida tan sencilla y desprendida que nos avergonzarían nuestras actitudes egoistas.
Me maravilla qué bien refleja esa bondad interior la actriz en esta película.

Tomás:

Pues yo no creo que sea una película que deje mal cuerpo. Al revés, es muy triste pero en mi opinión de una tristeza dulce, no amarga, precisamente por ese final que encierra una gran lección de ejemplaridad.
Es de esas que hacen abrir los ojos a muchos sentimientos que solemos pasar por alto.
¿Cuándo la vemos otra vez? :P

Amig@mi@:

La tengo en VHS bastante cascada. Ya haré por conseguirla en DVD, que ésta merece tenerla con buena calidad. (Mientras tanto, seamos unos fuera de la ley ^_^)

isaormaza:

Bueno, espera al momento apropiado. Pero como le decía a mi hermano, nunca me ha dejado esa pesadumbre que dejan otras y que ya no te apetece volver a ver. Esta es otra cosa.

M:

;)

Fran:

Puede darse el caso de no gustar nada Fellini y descubrirse una excepción. Sé de muchos que no soportan a Woody Allen (a mí me encanta) y sin embargo reconocen que Match point y otras están muy bien.
En fin, yo la recomiendo. Luego tú si la ves me das tu opinión.
Me he inscrito en el Taringa ese a ver qué tal.
Gracias :)

JuanRa Diablo dijo...

Ana:

Es que esa última escena es impresionate. Además si te fijas, la música que la acompaña es alegre y triste al mismo tiempo, como los dos estados de ánimos tan contrarios que quiere reflejar.
Y cuando al final Cabiria saluda con asentimientos, con esos ojos que rebosan gratitud y la música sube y sube... ahhh , gloriosooo. XDD
Como decía Carlos Pumares (no sé si le conoces) : ¡Obraaa maeeeeeestra!!
Gracias, Ana ;)

Pecosa:

Pues me encantaría que lo hicieras. De hecho puede que si vieras otras antes no te animaras a seguir, pues recuerdo un par que me costaron entender, pero la historia de esta película es sencilla y real. Apuesto a que te pondrás en la piel de Cabiria desde el principio.

Un saludo

PD. Ah, con un vinillo, mejor, jeje. Por cierto, me gusta mucho esa nueva foto de la mirada tras la copa :)

Mae Wom:

Que conste que yo recomiendo esta película en concreto; no me atrevo a hacer lo mismo con todas las de Fellini.
Si alguna vez la ves, dime si crees que esto ha podido ser un spoiler pues me has dejado dudando.No te sé responder con seguridad.

Doctora Anchoa:

Muy difícil, de hecho. Me han soplado más arriba que se puede ver en Taringa.net.
(Yo he visto que se puede comprar por 9,90)
Me temo que con malos antecedentes con Fellini no te animes.
A ver si lo haces y ya me dirás.

Speedygirl dijo...

Finales esperanzadores... los mejores!

Loco dijo...

Te juro que cuando acabe de revisitar Ang Lee (por enésima vez), me meto con esto que tiene buena pinta.

hitlodeo dijo...

Buena banda sonora.
La sonrisa que le arranca el grupo de desconocidos que la animan es la manifestación de que siempre hay esperanza.
Siempre he pensado que en el cine antiguo habían menos efectos especiales, pero los actores eran mejores, y los guiones también.

JuanRa Diablo dijo...

Speedygirl:

Esos, esos, los del gran suspiro final. :)

Loco:

Pues ya me contarás.
(Con razón me dijo el otro día Ang Lee que le acosaba un loco... XD)

hitlodeo:

Yo pienso lo mismo. Y soy de los que me inclino más por el cine actual, o por lo menos por el cine en color, pero cuando descubres una buena película en blanco y negro como ésta te das cuenta de que deberíamos investigar más en los grandes clásicos; que aún nos deben quedar verdaderas joyas por ver.

Ángeles dijo...

JuanRa, ¿has leído Un hombre en la oscuridad,de Paul Auster? Si lo has leído, sabrás por qué te lo pregunto, y si no lo has leído, te lo recomiendo y lo averiguarás.
Uy, qué críptica y hermética me he puesto...

JuanRa Diablo dijo...

Pues me encanta que te hayas puesto tan misteriosa, Ángeles, y lo voy a tomar como reto para descubrirlo :D
De Paul Auster he leído El palacio de la luna y La trilogía de Nueva York pero esa no, así que ya me apetece averiguar el por qué de esa recomendación.

Un saludo ;)

anasister dijo...

Aaaayyyy Juan...estoy en el trabajo y no he podido ver la escena,pero no me hace falta,la recuerdo perfectamente.Sin duda es una de mis películas favoritas y me ha encantado tu descripción de esa maravillosa escena final

JuanRa Diablo dijo...

Breeedis!! Ande tabías metío? Ganas tenía de verte asomar :D

Ya, ya sé que te gusta tanto como a mí. He pensado tantas veces en esa escena que finalmente he tenido que describirla desde dentro (de mi)

peibol dijo...

Recuerdo que me la recomendaste hace siglos, y se quedó en el cajón de las cosas pendientes. Ahora me has reavivado el gusanillo por volver a verla. :D

JuanRa Diablo dijo...

Es que hay TANTO por ver...

Pero recuerda que es mi película favorita. A ver si un día me das tu impresión.