8 de octubre de 2014

DIARIO VIRUS HH4

(Pinchar cuaderno para agrandar)

(En la primera línea, ilegible, una fecha: 28 de febrero)

 
(Nota: En las dos  últimas líneas dice: Brotes de verdor en la mayoría de las pinadas.
Calor. Llovió. Mi madre vino a verme)


Estas notas, escritas en el año 2016, fueron halladas un año y tres meses después por Sandra D. H., una niña de 14 años, inmune al virus scripzotius lingual, y por tanto superviviente a la pandemia mortal que asoló el planeta. 
Aún pasaría mucho  tiempo hasta que se supiera que de los 9.000 millones de habitantes de la Tierra, habían perecido más de siete mil millones entre febrero y septiembre de 2016.
No se logró paliar la devastadora propagación del virus, pese a haberse conseguido finalmente la vacuna que lo anulaba.

******************


Pura ficción, por supuesto.

En realidad no veo probable que algo así pudiera suceder.



Bueno, realmente quiero pensarlo. Necesito creerlo.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Mira que oportuno en estos días de contagios y de inminente terror...
Y como tú eres un hervidero de ideas cabe suponer que con ese virus con nombre relativo a la escritura y lo oral, nos quieres comunicar algo referente a la comunicación ¿no? ¿Pero qué, en realidad?... Siempre me haces cavilar, tío.
Pues otra entrada magistral y totalmente inesperada. Te superas día a día. Si tuviera sombrero me descubriría aunque se me enfriara la azotea.
Tremendo, tremendo...
carlos

Anónimo dijo...

Disculpe herr profesor, ¿y esos síntomas de confusión, se manifiestan sólo al trasladar las ideas mediante la escritura o éstas ya permanecen embarulladas en la mente, previamente a su expresión escrita? Al reproducirlas oralmente, ¿también emergen en esas condiciones? Imagino que sí, claro: debido a ese babelismo, la Humanidad, al no poder comunicarse, se vio diezmada. ¿Y respecto a esto, qué opinará nuestra experta en comunicación, Doña Angela Delosantoren?

carlos

loquemeahorro dijo...

Todo ficción, con lo bien que se gestionan las crisis sanitarias en nuestro país, esto jamás pasaría.

¿Hay algún capítulo en que se eché la culpa de todo a una enfermera que se contagió utilizando los medios que le facilitaron en su trabajo? ¿Y cuando matan a su perro?

Gamar dijo...

Ya me arde la lengua.

Montse Martínez Ruiz dijo...

Da escalofríos pensar en una epidemia de esas dimensiones.. a mi es que me da mal rollo eso de los virus y los contagios... no quiero ni pensarlo ¡ayyyy! ¡creo que tengo fiebre!
Me voy a que me diagnostiquen y me pongan la vacuna, que ahora en este país damos lecciones de buenas prácticas anti-epidemias y tenemos un programa estupendo, con protocolo y todo y en santiamén me curan.
Ahora no vengas diciendo que te lo han inventado, cosa que no me extrañaría lo más mínimo, que tienes ingenio para eso y más.

Besitos contagiosos.

Montse Martínez Ruiz dijo...

Lo ves, lo he ecrito todo mal, hay errodes.. ¡se me traban los dedos en el teclao!
Estoy fatel ¿me he trasladado al 16 y no hay vacuna? ¡voy a modirrrr!

Anónimo dijo...

Y refiriéndome al Ebola este, no deja de ser "apasionante" cómo se repite la Historia. Hace muchos años llegué a la conclusión de que todas generaciones debían pasar por su calvario; la nuestra había vivido cómo ninguna otra en la historia, seguramente, pero nos ha tocado vivir, más o menos los efectos de una crisis económica y ahora parece ser irremediable que tengamos que lidiar con una pandemia como nuestros abuelos lo hicieron con la Gripe en el año 18, tal como tú has contado por aquí en otra ocasión.
Esto es terrible, pero ¿sabes lo que siento? -y no he visto demasiado la televisión para no alarmarme- me siento con esa mezcla de suspense y ansiedad, cómo al borde del un acontecimiento que puede afectar a toda la Humanidad, algo así como un Apocalipsis creado por un pequeño virus de la Naturaleza. No deja de ser algo que estremece esa posible respuesta -¿quién sabe si inteligente o lógica?- de la Naturaleza frente al Hombre que la doblega. Es como en La Guerra de los Mundos, en la que los pequeños microbios derrotan a la tecnología más devastadora...
Pero no creas que me alegro de este posible desastre de la Humanidad, evidentemente.

carlos

Ángeles dijo...

Desde mi refugio subterráneo. Algún día de algún mes de algún año.

Yo lo vi venir.
Cuando mis alumnos me decían que las reglas de ortografía eran un rollo, que no servían para nada y que cada uno podía escribir como quisiera, yo les decía:
-No, muchachos inconscientes. Si cada uno escribiera como quisiera llegaría un momento en que no nos entenderíamos. Esto es como un partido de fútbol: si no seguimos las reglas y cada uno hace lo que le parece, entonces es imposible jugar y solo habrá peleas.

Pero ya había empezado el contagio: vía sms primero; vía Facebook después; los medios de comunicación contagiando también malos hábitos y creando confusión... y así fue creciendo la epidemia a un ritmo exponencial. Y así se llegó, como yo temía, a la incapacidad de comunicarnos unos con otros; a la atrofia de los centros cerebrales responsables del lenguaje, y de ahí al caos y la caída de la civilización.

Lo vi venir, sí, pero no pude conseguir el apoyo ni los medios suficientes para frenar el desastre cuando aún estábamos a tiempo.


FDO: Angela Delosantoren.

Ana Bohemia dijo...

Esto es ficción, muy bien redactado y con muchas dosis de imaginación... pero ¿sabes lo que dicen?, que la realidad siempre superama todo lo que ni siquiera podamos imaginar, aunque esperemos que no.
Ya se dice que el mundo vive la epidemia de ébola más mortal desde que existen registros, tanto en número de infectados como en expansión geográfica, además ya no se reduce a un par de aldeas perdidas en África, la enfermedad atraviesa fronteras.
Esperemos que se actúe cuanto antes para que esto que has escrito no se convierta en una visión de futuro a corto plazo.
Un abrazo
;)

alp dijo...

Espero que no sea así...pero esperemos...un saludo desde Murcia...

Papa Cangrejo dijo...

Mucho confías en nuestra sanidad jajaja tu no te preocupes igual no llegamos ni al 2016.

hitlodeo dijo...

Gran relato en primera persona. Pero hay ciertos detalles que no capto bien. Dices que uno de los síntomas es mezclar frases coherentes con otras sin sentido ¡¡¡¡LA ENFERMEDAD ES REAL! Esos síntomas los veo todos los días.

Y también dices que se descarta la transmisión por vía animal, pero solo mueren algo más de siete mil millones de personas. Esto no me cuadra. Con la cantidad de animales de bellota que hay habrían muchos más supervivientes. XD

JuanRa Diablo dijo...

Carlos:

Fíjate que quedé cavilando aún más que tú, porque después de publicar la entrada y al leer tu comentario, me pareció que podía haber sacado más tajada, profundizar en algo que tuviera que ver con desarreglos en la escritura, como bien apuntabas.

Pero dado que te veo interesado en el tema, cosa que me complace, te paso con el experto en el virus Scrizotius lingual, el doctor Catt Aplasma

Buenos días, Don Carlos. Quería explicarle que efectivamente este virus entra en el organismo por via cognoscitiva, se extiende por medio de los impulsos electromagnéticos que emite el cerebro tras el entendimiento, y lejos de favorecerlo, lo merma hasta que la comprensión lectora primero y la hablada después, se hacen insondables, pues el mensaje deja de cumplir su función.
Por fortuna, este virus está totalmente controlado, pues solo exinstenx un ejempilar guardado en un fote de malinesa. No ayy pelirgo de que pueda tararí

Un afeitado saluddo

loque:

Es un fastidio, porque la realidad siempre supera a la ficción. Uno se calienta los cascos creando la historia más fabulosa y apasionante jamás inventada. para que luego en dos telediarios te la superen.
No hay derecho, oiga.

Gamar:

¡¡Rápido, enciérrese en su cuarto, desinfecte la guitarra, toque un blues y no hable con nadie!!

Montse:

Menos mal que todos los besos que por aquí nos damos no tienen ningún peligro, y que aquí en el infierno no sobreviven los virus; ¡ se fríen!

Haces muy bien en bajar escaleras hasta aquí con esa agilidad y esa sonrisa que te caracteriza. Nada más eficaz contra los malos rollos que combatirlos con altas dosis de alegría y optimismo.

¿Fiebre dices? Espera, que bajo la intensidad de aquellas calderas.
Un besote

Carlos:

Coincido contigo en esa mezcla de sentimientos que a uno le invaden a veces, porque por un lado no quieres dejarte llevar por el pánico, e intentas no hacer mucho caso al bombardeo de noticias sobre la más que probable expansión del virus. Y hay una parte de ti que quiere pensar que eso es cosa de novelas y películas. Pero qué duda cabe, al igual que ya hubo una pandemia que diezmó la población (más de una en realidad) quién nos asegura que algo así no puede volver a ocurrir.

Pero te diré una cosa: vivamos el día a día con el chip del miedo desconectado. Creo que nos irá mucho mejor.

Angela Delosantoren:

Lamentable. Desolador. Y muy doloroso fue encontrar su diario un día de un mes de un año que no soy capaz de recordar.

Ya hubo muchos expertos que lanzaron el grito al cielo: “FACEBOOK ES EL MAL, EL PRINCIPIO DEL FIN”. Pero nadie les escuchaba, y los que lo hacían pinchaban la pestañita del Me Gusta (inconscientes…)

Me gustaría saber qué debió ser de aquella Angela Delosantoren. La última nota que escribió en su diario decía:
“No sé ke me pasa. Oy no mencuentro muy bien”

Ana:

Esperemos, esperemos, porque hoy decían en las noticias que son inevitables futuros contagios fuera de África. Ufff, ve buscándome sitio dentro del Teide o algo.
Gracias, Anita

alp:

Saludos protocolarios, amigo ;)

Papa Cangrejo:

Ah, pero seguro que a ti te trae sin cuidado. Con esa supercoraza a prueba de bomba, cualquiera…

Hitlodeo:

Sí, algo no cuadra en esos informes. A lo mejor es que se dieron a conocer en un mundo en el que ya no había televisión, y la gente estaba como desorientada y sin una luz a la que seguir.

Además también dicen que el reino vegetal no quedó afectado en absoluto, pero me consta que debió morir mucho capullo. A la fuerza.

hitlodeo dijo...

Ja, ja, ja,... Tienes razón.