8 de enero de 2009

EL CAMPO: EL MISTERIO DE LAS AVISPAS

Hace tiempo que me ronda por la cabeza un pequeño reto personal que si lo consigo me complacerá publicar en el blog. Quisiera fotografiar todos los lugares (las casas y calles) en los que he vivido. Tenerlos todos juntos visualmente. Por puro placer nostálgico.
Estos lugares son, por orden cronológico, Elda, Petrel, Madrid, Benidorm, de nuevo Petrel, Elche y Yecla.
A priori, la foto más difícil de conseguir es la de Madrid pues no me queda en la memoria rastro alguno del lugar exacto y porque me pilla un poco lejos, pero voy a preguntar a mis padres si ellos recuerdan dónde estaba aquel piso de Cuatro Caminos y quizá algún lector de la zona me pueda echar un cable.
Por el contrario tengo muchísimas fotos como la que muestro, que pertenece a la casa de campo de Petrel en la que hemos vivido los cuatro hermanos toda la vida. Sobre todo Fran y Ana, que no conocieron otro hogar. Yo soy el mayor y después de mi etapa como único hijo en Madrid, nació Tomás y, por razones de trabajo de nuestro progenitor, ambos pasamos a vivir a Benidorm.
Tendría yo 3 ó 4 años cuando mi padre compró la casa de campo de Petrel y allí nos trasladábamos todos los fines de semana que podíamos.
Hoy la casa no se parece en nada a la que era entonces y a través de los años ha ido reformándose y apareciendo y desapareciendo habitaciones por dentro y árboles y flores por fuera.
En un principio, la casa era tan vieja, tan rústica, que, antes de acondicionarla, abundaban en ella los ratones y cuando llegaba la hora de dormir, me producía una extraña mezcla de atracción y aprensión el ver corretear algún roedor por el suelo o por encima del armario de la habitación.
Con las modificaciones y las obras, la casa fue bautizada como Anai, pero jamás ninguno la hemos llamado así. Siempre ha sido El campo.
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El campo está repleto de recuerdos por todos sus rincones después de haber vivido allí nuestra niñez, adolescencia, etapa de fiestas con amigos, de llevar a las novias, de casarnos, tener hijos…
En El campo compartimos vida siendo niños con infinidad de animales de todo tipo: perros, gatos, gallinas, palomas, pavos reales, peces, un burro, una yegua, un potro…
Por El campo, dada la intensa afición de mi hermano Fran por los idiomas, ha pasado gente de lugares tan diversos como Noruega, Canadá, Inglaterra, Escocia… Con deciros que lo llegamos a llamar el Hotel Cabrerator (Cabrera es nuestro apellido) os lo digo todo.
En El campo sufrimos la histórica riada del 82 que nos inundó todo de agua y barro y que tanto tiempo nos costó eliminar.
Mi abuela paterna, Francisca, plantó un diminuto pino junto a la casa al poco de comprarla. La madrugada en que murió escuché perfectamente cómo empezaban a cantar los pájaros de ese pino. Despertaban entre la frondosidad del enorme árbol en que se ha convertido.
Mi abuela materna, Ana, también murió de vieja en El campo donde nos vio crecer.
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Son tantas las imágenes que me vienen a la cabeza que he pensado que este año voy a inaugurar una serie de entradas sobre El campo que os iré contando porque creo que realmente merecen la pena.
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Empiezo con una anécdota de la época en la que sólo lo disfrutábamos los fines de semana o las fiestas, antes de vivir allí definitivamente.
El hecho es tan singular, tan raro e inverosímil, que ni yo mismo creería hoy que fue cierto si no fuera porque Tomás estaba conmigo y también lo vio y como yo lo recuerda.
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Habíamos "cazado" entre los dos varias avispas y las teníamos en un tarro de cristal que previamente llenamos de alcohol. Las agitábamos en el tarro y nos divertía ver cómo se iban ahogando. Nos hechizaba ver cómo al morir se sumergían lentamente hasta el fondo. (La crueldad de los niños, que no tiene límites...)
Cuando llegó la hora de volver a casa (a Benidorm), dejamos el tarro bien cerrado allí en el campo (en el exterior, en la parte trasera, recuerdo)
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Al fin de semana siguiente allí seguía lógicamente el tarro. Tomás y yo nos acercamos a contemplar nuestro "cementerio de avispas". El alcohol se había tornado menos transparente, con un ligero tono verdoso. Los insectos flotaban apelotonados, sumergidos unos, flotando otros. Una maraña de patas y cuerpos amarillos rayados de negro.
Decidimos abrirlo y esparcir avispas y alcohol por el suelo y una nueva idea surgió como remate a semejante "avispicidio": echar una cerilla y que ardieran.
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Y aquí viene el expediente X. Nada más surgir las azuladas llamas , algunas avispas echaron a volar, otras no tuvieron tiempo y se agitaron entre las llamas al quemarse y el resto de ellas ni siquiera se movieron porque estaban muertas. Pero es que todas debían haber estado muertas y bien muertas después de una semana sumergidas en alcohol. De hecho ninguna se había movido cuando las esparcimos por el suelo.
¿Qué ocurrió? ¿Cuál es la explicación de este hecho? ¿Cómo puede ser que algunas escaparan volando?
Al contarlo, nunca nadie nos ha creído, pero lo comprendo. A Tomás y a mí también nos cuesta creerlo a pesar de que lo vimos con nuestros propios ojos.

37 comentarios:

pichiri dijo...

En Madrid vivimos en la C/. Carnicer, semiesquina a Brovo Murillo. Al Salir a Bravo Murollo, inmediatamente a la izquierda estaba el Cine Cristal que supongo habrá desaparecido. Frente el al Cine Cristal, un poco mas a la izquierda estaba el Mercado Maravillas, que supongo que todavia estará, y el motivo de salir de Madrid lo explico en la segunda parte de Mi Aventura Madrileña. Esta etapa, es una de las mas bonitas de mi vida, aunque como siempre dué tu madre la que pasó la peor parte, embarazada de Tomás y a punto de parir tuvo que volver contigo a Petrel y yo ansioso de ver a mi segundo hijo precipité mi dimisión en Midco,S.A., como explico en mi post.

peibol dijo...

Nuevamente me paso corriendo por aquí sin leer tu entrada; en cuanto tenga un momento me siento y leo (y comento) lo atrasado de golpe como dios manda. Sólo quería decirte que desde hoy, estás en mi "blogroll" de bitácoras vips, para saber cuándo has actualizado en todo momento ;)

Un saludo

Txema Rico dijo...

Ay...el Hotel Cabrerator...!!! Cuantas historias de adolescencia entre sus plantas, arboles y alrededores...Pétrola, Pimpo, Toñiusken...Cora la DEvoradora, Antonio Erecto, el Video-libro...etc,etc, y, por supuesto..."El Olonés; sí mi jefe".

P.D. No ha nevado en el barrio del Hotel Cabrerator. Y ahora hay más moscas que avispas por los caballos que tenemos tú enfrente y yo al lado.

geminisdespechada dijo...

yo si quieres te hago la foto, pero me tienes que decir el sitio exacto y no tengo cámara, tiene que ser con el móvil.. pero te la hago! no paso mucho, pero antes de ayer mismo estuve en cuatro caminos. Qué fuerte lo de las abejas..

Ana dijo...

Bonitos recuerdos guardados en tu memoria. Gracias por compartirlos.
Y curiosa historia la de esas avispas resurgiendo del fuego cuales aves fénix.
Gracias por visitar mi blog.
Un saludo.

Anónimo dijo...

tOMÁS DIJO:
Bueno JuanRa, parece que nuevamente nadie cree nuestra historia de las avispas, ni siquiera un: -No lo puedo creer!! Bueno si te sirve de algo yo tambien lo ví. Que chulo el Campo en las fotos, que de cosas vividas en él.

JuanRa Diablo dijo...

Estupendo, Pichiri, son los datos que necesitaba. Era lógico que tú sí te acordaras pero no estaba seguro.
Ya se ha ofrecido una amiga madrileña a fotografiar la zona.

Tranquilo, Peibol, sin apuros, que si no te pones al día porque tus ovejas no te dejan no te lo echaré en cuenta.
Eso del blogroll suena a "buen rollo" por lo que encantado de estar ahí. Yo también te tengo "controlao" desde Favoritos.

Ja, ja, Txema, menuda retahila de personajes me traes a la memoria. De Tom y Jerry y de El Olonés tengo que escribir un día, fijo!

Fíjate, Géminis, que pensé en tí cuando se me ocurrió hacer las fotos. Te agradezco mil tu ofrecimiento. No tengo nada de prisa, cuando te venga bien.
El sitio es el que escribe mi padre (Pichiri) en el primer comentario, osea la C/ Carnicer, semiesquina a C/ Bravo Murillo. Supongo que el Cine Cristal ya no existirá. Si existiera, foto al canto, y si sigue allí ese mercado, otra foto. Qué bien. Me hace mucha ilusión.

Hola Ana, este es tu infierno, digo tu casa. Sé bienvenida.

Bueno, Tomás, parece que ningún científico nos aclarará el caso. Un día lo tenemos que repetir a ver qué pasa. Este verano. Recuérdamelo.

Ripley dijo...

hola Juanra, mil perdones por no venir ultimamente, pero prometo irme poniendo al dia con lo ultimo que has venido pblicando.tb ib a ofrecerme para hacerte la foto, bueno si falla tu amiga dame un toque ¿ok?
y sobre las avispas bueno lo de que salieran vivas no tengo explicacion pero para las perrerias que hacias con ellas me ha enternecido leer todo eso, yo tambien sucumbi a los encantos que por aquellas practicas teniamos los adolescentes de entonces, yo nunca llegue a meterlas en alcohol, en mi caso abriamos una boca de riego del jardin y cuando acudianlas pisoteabamos hasta atontarlas, luego iban al correspondiene boto previo corte de alas ya que nos hacian falta asi para luego poderlas banderillear en nuestra mesa de operaciones pero esto es un secreto entre tu y yo ¿vale? hoy me he reformado y soy por completo un tipo ferpectamente normal. abrazos.

carlota. dijo...

Hola , me ha encantado encontrarte , me han encantado tus historias y me has hecho recordar cuando yo tambien iba a mi "campo " con el novio y si estaba ya mi hermana , pues al sábado siguiente ibamos más pronto que ellos ...jeje , me han gustado tus historias .

Un saludo

geminisdespechada dijo...

el cine cristal no me suena, pero quieres una foto de algún edificio en concreto? del portal? el mercado lo conozco, no hay problema... Si quieres mándame un mail y me dices qué quieres exactamente, mi mail está en mi perfil :)

molinos dijo...

los recuerdos de la infancia son un filón..te lo digo yo. Además si se conserva el lugar donde sucedieron es mejor aún. Disfruta de esa suerte.

sister dijo...

Què bonitas las fotos...has puesto mi preferida de cuando era niña,què carita de inocente..anda que Fran..yo le veo la misma cara que ahora.El campo...precioso,COMO SIEMPRE,què nuevecitos estaban ahì los columpios..mira que duraron años y años...no sè por què,viendo estas fotos me he acordado de tu època de terrarios y nuestras aventuras y desventuras cazando bichos,de esto tienes que escribir algo,si quieres me ofrezco para cantar nuestra canciòn;a cazaaaaar animales,que morirìan de frìo...lalarala....

Anónimo dijo...

A mi tambien me trae grandes recuerdos El Campo por que es como mi segunda casa,o casi primera.. Lo de las avispas sera que las entrenasteis para soportar lo indecible.No es facil crear un Auswitch de avispas,los nominados son..

MaRía dijo...

Que curioso lo de las abejas... la verdad es que no se me ocurre ninguna explicación.

En cuanto a lo de crear un "album" de fotos de todos los lugares en los que has vivido, me parece una idea estupenda. Yo hace poco dejé un piso en el que había vivido durante 8 meses y al salir por la puerta, no pude contener las lágrimas.

Me has dado una idea para una entrada ;)

Besos

JuanRa Diablo dijo...

Hola Ripley
Siempre me alegra encontrarte por aquí. Eres mi alter ego del 66. La duda que me dejas es quién fue el verdadero Torquemada de las avispas, porque veo que tú no te quedaste corto. Acerca de lo de las fotos te envío un mail.
Un abrazo

Hola Carlota
Encantado de encantarte. Es una enorme satisfacción encontrarme con gente nueva tan amable. Gracias.
Un abrazo y vuelve cuando quieras

Géminis, ya te he enviado un mail nada despechado. ;)

Hola Molinos
Tú lo has entendido muy bien por esos puntos en común que tenemos.
Un abrazo

Hola Sister
No lo dudes, el tema de cazadores de bichos tiene que salir a la fuerza. Lo de la canción es "otro cantar"
Un beso

Hola Juan Luis
Me encanta chafarte tu anonimato, jeje. Tú lo has dicho, en mi casa convivo con varias super avispas que creé a base de experimentos. Me hacen la declaración de la renta en 2 minutos y medio...

Hola María
Me alegra mucho verte por aquí. Si escribes esa entrada que dices, ten por seguro que la leeré porque ya me tienes enganchado a tu blog. Es muy bueno.
Un abrazo, canaria

Borja F. Caamaño dijo...

Ha sido, casi, como ver la enésima reposición de Verano Azul...

Un fuerte y nostálgico abrazo desde el Otro Lado

March La Cinefila Desconocida dijo...

Wow lo de las avisppas me ha dejado así----@_@. Nom, nom, nom!

Genial post, un saludo desde el otro lado del charco!

Io dijo...

Yo creo que las avispas estaban todas muertas, y que lo que vísteis fueron sus espíritus saliendo de sus cuerpos, je,je, igual alguna llevaba una diminuta lira entre las patas.

Preciosos recuerdos!

Un abrazo!

Urko dijo...

JuanRa, agradecerte el comentario que has dejado en mi blog Volviendo a lo de ayer.

Me ha gustado mucho tu blog. En especial me ha llegado este artículo, ¡¡¡ya me gustaría a mí también retratar o filmar momentos de mi niñez!!!

Pásate cuando gustes por Volviendo a lo de ayer, serás siempre bien recibido.


Saludos.

JAVIER dijo...

Amigo, aca estamos de regreso despues de un periodo largo de estar alejado de la blogosfera.
Sabes, en cada uno de tus textos descubro que hay gran parecido entre tu infancia y la mia, osea que hemos sido grandes "diablillos". Ademas, mi abuelita paterna (difunta) tambien se llamo Francisca y le deciamos "panchita", y mi padre se llama Juan, vaya casualidades jejeje...
Nadie sabe lo que el destino tiene escrito en ese gran libro que lleva nuestro nombre, pero espero que en uno de sus capitulos este el poder conocer, algun dia, la casa de campo que nos relatas... seria genial!. Un fuerte abrazo

Saludos desde Japon.

peibol dijo...

¡Si es que los bichos más indeseables son los más difíciles de eliminar! (ya se sabe: mala hierva nunca muere)

En mi caso, siento fascinación por la supervivencia de las cucarachas; el otro día aplasté una en la cocina, y cuando fui a recogerla a los veinte minutos, inentó arrastrarse con medio cuerpo. ¿Es que no puede tener dignidad y morirse como dios manda? XD

De niño también les hacía perrerías, pero nada, no se dignaban a morir; ya podías encerrarlas en una botella y ahogarlas, tirarlas al mar (saben nadar), o tratar de prenderles fuego. Siempre sobreviven. ¡Malditas sean!

Helena dijo...

Yo tambien tengo " El Campo" donde al principio ibamos solo los fines de semana y poco a poco mis padres se quedaron a vivir... cuantas historietas para contar...como la de las avispas... yo si te creo. Cosas muuucho mas raras me han pasado a mi en mi campo! esas si que no se las creeria nadie, por eso nunca las cuento!! ;)

JuanRa Diablo dijo...

Hola Borja
Y digo yo... allá, en el Otro Lado... ¿estás con Chanquete? ;)
Un abrazo.

Hola March
Sim...sim...sim... Cuidado no nos provoquemos un cortocircuito.
Gracias por tu visita.

Hola Io
Me voy a replantear seriamente esa posibilidad. Pero, ¿cómo sería el san Pedro que las recibiera? Mejor no pensarlo.

Hola Urko
Gracias por tus palabras. Ahora que sé dónde se sacan los tickets hacia el pasado volveré a tu desván de antiguos juguetes y recuerdos.
Un saludo

Hola Javier
Brindemos con nuestros tridentes por esas curiosas coincidencias que nos unen. Seguro que leyéndonos encontraremos muchas más.
Por supuesto en el Hotel Cabrerator tenemos habitación reservada para un peruano.

Hola Peibol
Si es que las jodidas cucarachas tienen todas las papeletas para heredar la Tierra. Si dicen que sobrevirían a los efectos de una bomba atómica... Tú reza porque no tengan memoria o llegará el día en que todas ellas te atrapen para hacerte un juicio por cucarachicidios varios.

Hola Helena
¡Por fín! ¡La primera y única que dice creerme! Los demás me han mirado con el rabillo del ojo, lo sé.
Pero no vale, cuéntanos las historias de tu campo. Si no te creen ¡allá ellos!
Un abrazo

Misia dijo...

¡¡¡¡Avispas zombies!!!!!

Anónimo dijo...

Yo si lo creo porque también lo he visto en mi campo.
Sacar las avispas de la piscina muertas dejarlas al sol y al secarsele las alas salir volando
(si las quemas se secan antes jasjajaja)
Sax

The Knitting Songbird dijo...

I know what you mean about being attached the field behind your house. It's exactly the way I feel about the backyard of the house where I grew up. It seemed to me to be a magical place. I can remember it so vividly, every single fruit tree, every single vegetable in my parents' vegetable patch, our chickens, dogs, mice and other animals, even though it has been well over 20 years since I've lived there. I think it's sad that kids nowadays spend more time indoors than we did when we were kids. Long live the outdoors!

molinos dijo...

COMO QUE NO SABES NADAR????????

JuanRa Diablo dijo...

¡Avispas zombies! ¡Claro, Misia!, ahí podría estar la explicación... ¿Cómo no lo ví antes? ;)

Efectivamente, Sax, tú también has comprobado que las avispas no se ahogan nunca, y yo sólo conseguí emborracharlas.
Saludos!!

Fortunately, Songbird, I still enjoy the country house where my mother lives, and so do my kids. I'm sure it gives them a better life.
Yes, long live the outdoors... and long live looking up!! ;)

Glubs!! No, Molinos, no se nadar. Podría cruzarme una piscina pero en el momento en que me agotara me iría a pique por lo que puedo decir que no he aprendido. Te intuyo muy muy sorprendida ¿es que soy el único que conoces con este inconveniente?

Lillu dijo...

Uys, más nostalgia de la infancia! :) Yo también viví en unos cuantos sitios diferentes por el trabajo de mi padre y, ciertamente, no estaría mal recordar gráficamente aquellos hogares :) Contando así por encima recuerdo 7 casas distintas y otras 3 ó 4 de las que tengo constancia pero no recuerdos, puesto que yo era muy pequeña.

Y por cierto, yo ahogaba moscas en el lavabo :/ Juro que hoy por hoy no lo repetiría, pero es lo que dices, que es que de niños uno no ve esas cosas... :P

saluditos

gusito dijo...

Pues hablando de insectos... parece que a las abejas de Las Hurdes (y otros lugares), por cierto, estupenda película documental la de Buñuel "Las Hurdes, tierra sin pan",... pues lo que decía, que parece ser que a las abejas les da por desaparecer y dejarse morir lejos de las colmenas de los apicultures cada cierto tiempo. ¿Curioso, no? Pues con lo romántico que es (ya se sabe el movimiento romántico del siglo XIX y sus poetas con esa tendencia suicida), los científicos andan detrás del asunto intentando dar una explicación racional... y alguna hipótesis tienen al respecto.

¿Qué tiene que ver todo esto con esta entrada de JuanRa, bueno, he visto que habían avispas por ahí y me he acordado de las abejas.

En cuanto a los recuerdo, personalmente prefiero no volver a aquellos lugares donde alguna vez fui feliz...

Saludos.

Tercera Opinión dijo...

Hola JuanRa, simplemente agradecerte tus felicitaciones.

Un abrazo.

Umpi dijo...

Yo si te creo y te contaré una historia.

Mi primer trabajo fue en una empresa de preimpresión, es decir, preparabamos el trabajo para las imprentas (explicación a gran escala). Una vez había un moscardón de esos que parecen una oliva negra posado en el marco de la ventana, y como buen mozo de 18 recien cumplidos dentro de un taller en el que en aquel momento no había faena, solo se me ocurrió rociarlo con Pegamento en Spray (imaginaos un bote de grafity, pero lleno de pegamento...lo usabamos para pegar anverso y reverso de planos).

El moscardón empezó a mover las alas como para hechar a volar, y lentamente se fue quedando pegado a él mismo...hasta quedar convertido en una pequeña bola compacta.

Entonces vino la segunda gran idea de la tarde....como deshacerse del cuerpo del delito??? solo se me ocurrió abrir la ventana, cogerlo con un trozo de cartón y tirarlo...pues por increible que parezca, al tirarlo por la ventana empezó a volar y se alejó en dirección al edificio de enfrente hasta que desapareció de mi vista!!

Parece una chorrada y casi ni me acordaba de esto hasta que he leído tu entrada! genial! será que los insectos tienen ese instinto???

Ala! pensemos!!!

Anónimo dijo...

Precioso el campo "Anai". Me encantan esos días de mañanas cálidas en los que salgo a leer a la marquesina y de fondo se oye toda una orquesta de pájaros...produce mejor efecto tranquilizante que un bote de valerianas...FRAN.

JuanRa Diablo dijo...

Hola Lillu
Así que coleccionando hogares, ¿no?Fotografiar todos aquellos lugares es un reto divertido que voy a intentar. Hazlo tú también si puedes.
¿Qué? ¿Que ahogabas moscas en el lavabo? ¡Qué mujer sin escrúpulos! ;)

Gusito
Tú no lo sabes porque no me ves, pero te estoy apuntando con una pistola. Si no quieres que apriete el gatillo... ESCRIBE EN TU BLOG !! Lo necesito!!

A Tercera opinión
No hay de qué. Gracias a tí también.

Umpi
Tu moscardón y mis avispas deberían ir de la mano (de las patas mas bien) a algún capítulo del National Geographic: INSECTOS INDESTRUCTIBLES, por ejemplo.
¿No te fijaste si el edificio al que se fue volando aquel moscardón estaba abandonado? A lo mejor te estaba indicando tu destino como explorador...

Sí, Fran, la escena es esa: la marquesina soleada, los pájaros cantando y tú con un libro de Egipto en las manos. (Por cierto, con tu permiso hablaré del templo egipcio del campo)
Hasta pronto!!

Anónimo dijo...

La tumba egipcia del campo
Habla por favor que tengo mucha curiosidad.
Sax

Mar dijo...

YO LO SE! YO LO SE! YO SE LO QUE PASÓ CON LAS ABEJAS!!...

¡¡¡ R E S A C A !!!

No puede ser otra cosa. Tú ponte en su lugar. Te invitan a un trago un viernes por la noche. Una cosa lleva a la otra y total,que uno acaba liado toda la semana. Menudo resacón. Y luego el anfitrión en vez de meterme debajo el chorro de agua fría de la ducha se dedica a darme calorcito... dime, no es para salir zumbando?

De las crueldades varias a estos y otros bichejos ya hablaremos tú y yo al salir. Me esperas en la puerta que lo arreglamos en un momento!

Bonita entrada y ansiosa por saber del resto de las anécdotas ocurridas en ANAI.

Un abrazote!

Anónimo dijo...

¿ Y qué significa Anai? Yo pensaba, al ver anteriormente la foto de tu hermana, que la finca se llamaba Ana I,jjjjjj.
Algo de Diablo tienes porque has resucitado a una salamanquesa, a un gato tuerto, a varias avispas...Cuando la palme que me lleven a tu lado. ¡a ver si te luces!
carlos