18 de mayo de 2010

DECONSTRUCTING CABRERATORS

► A mi padre no le hace mucha gracia que en mi blog se haga tantas alusiones al diablo. Le parece un tema muy serio como para andar bromeando con él.

Pese a que le he dicho en varias ocasiones que el diablo y yo somos amigos no se tranquiliza en absoluto.

Mira que preocuparse todavía por saber con quién me junto... ¡A estas alturas!

►Mi madre tiene un estornudo muy particular. Si a nivel mundial la onomatopeya del sonido del estornudo viene a ser algo así como A-CHÚS o AH-CHOO, ella rompe todas las reglas y estornuda diciendo HELP. Es decir, que en vez de estornudar parece estar pidiendo ayuda. Además suele estornudar sólo tres veces cada vez y siempre que supera esta cantidad añade un ¡Puñeta! muy enfadada.
Yo aprovecho sus estornudos para emular a los Beatles.

MAMÁ: HEELP!
YO: I need somebody!
MAMÁ: HEELP!
YO: Not just anybody
MAMÁ: HEELP!
YO: You know I need someone
MAMÁ: HEELP!... ¡¡PUÑETA!!

Son momentos gloriosos.

►Mi hermano Tomás es mi antítesis en la cocina cuando tenemos hambre. En esos momentos en que ruge el estómago y uno no puede esperar, lo más lógico es pillar lo primero que se encuentra a mano, ¿no? Yo cojo un chusco de pan y un trozo de queso y empiezo a comer.
Él no.
Cuanta más hambre tiene, más se lo curra para elaborar un buen plato. Que si corta tomates y cebollas, que si pone sartén con aceite en el fuego y dora, rebana, trocea, palmea la harina, bate huevos, busca especias....
Yo lo miro masticando mi mendrugo y flipando en colores. Qué dominio de jugos gástricos el suyo, qué control del apetito... Yo no puedo hacer todo eso porque moriría ahogado en mi propia salivación.
Pero aún queda lo más curioso: cuando su plato ya humea sobre el mantel y se sienta a la mesa, tarda menos en devorarlo que lo que tardé yo en cortar el queso. ¡¡No mastica!! ¡¡Sus dientes son de adorno!!

►Mi hermano Fran es un león. No lo digo poque sea Leo, que también; digo que es un león porque actúa como los leones.
Fran puede estar leyendo un libro tranquilamente o viendo la tele en el sofá o repasando swahili muy concentrado, cuando de repente se te queda mirando fijamente. Qué poco imagina uno en esas situaciones que en una décima de segundo ya no eres su hermano, o su madre o su sobrino. De repente has pasado a ser una inocente gacela en la sabana.
Y salta a por tí y te muerde. Así, literalmente. Te arrea un mordisco en brazo, pierna, espalda o dónde buenamente le pille y te deja los dientes marcados en la carne.
Pero no es un bocao rápido y ya está, no, qué va, es un bocao cepo del que te cuesta horrores deshacerte.
Esto, de puertas para adentro lo tenemos bastante asumido en casa. Si se oye a alguien gritar desesperado en el salón o en el aseo o en la cama ya damos por hecho que simple y llanamente el león salió de cacería.
El problema está en que a veces ha mordido a gente ajena a la familia, y esos pobres no están vacunados para semejantes sustos.
Un día le dijo uno : "Como vuelvas a morder a mi novia te parto la cara" Yo le hubiera explicado que era un acto reflejo natural en mi hermano, pero no dije nada y preferí asfixiarme de risa.

►Mi cuñado Iván tiene verdadero pavor hacia las langostas (no a los crustáceos, que de esos sólo asustan sus precios, sino a los saltamontes gordos)
No sabe muy bien a qué es debida esa aversión pues no recuerda ningun episodio de la niñez en el que cientos de langostas saltaran sobre él, pero lo cierto es que le dan escalofríos sólo de verlas.
"Es esa incertidumbre - justifica él - de no saber en qué momento van a saltar, ni hacia dónde lo van a hacer. Las odio. Son algo superior a mis fuerzas."

Yo he de reconocer que esto me parece divertidísimo.

Reuniéndonos en la casa de campo bastante a menudo, no han sido pocas las veces en que nos ha visitado alguna langosta despistada y he podido comprobar su reacción ante ellas.
Estar Iván hablando serenamente conmigo y percibir yo que hay una langosta cerca es algo sublime. Me basta con alzar las cejas y señalar con una rápida mirada hacia el lugar donde se encuentra el insecto saltador. Es inmediato: Iván da un espectacular brinco con la cara desencajada y corre hacia el lugar más apartado posible.
Lo dicho, divertidísimo.

De esta mala relación entre estos bichos y mi cuñado supimos el primerísimo día de conocerle.

Mi hermana le trajo a casa para presentarlo a la familia y entraron por la puerta de la cocina donde quedó él esperando mientras ella iba en busca de mis padres. Cuando Ana volvía con ellos dijo
- Papá, mamá, este es Iván... ¿Iván?... ¿Iván?
Iván no estaba en la cocina pero se oyó su voz desde la despensa en donde se había refugiado.
- Hasta que no saquéis a la calle la langosta que hay en el respaldo de la silla no salgo.
Efectívamente uno de esos amigos de mi cuñado se había colado en la cocina y hubo que despedirle amablemente para que Iván pudiera salir y conocer en condiciones dignas a sus futuros suegros.

Fue otro momento glorioso en la historia de los Cabrerator.

26 comentarios:

peibol dijo...

Bonito mosaico familiar. Me ha encatado conocer estas historias breves, aunque he echando en falta una de tu hermana, que es la única a la que "conozco" un poco más. :)

¡Muy bueno lo de los Beatles! (Me pregunto cuánta gente más habrá reparado en que la chica del dibujo "los estornuda") :p

peibol dijo...

Por cierto, todo hay que decirlo, Help es terapéutica para mí. Es de esas canciones que puedo escuchar varias veces en un día sin cansarme. :)

Gamar dijo...

Y yo que pensaba que mi familia era rara.

Lo de morder se me da a mí también, pero mi mujer me lo tiene prohibido.

Lillu dijo...

Huy, la que te espera cuando tu familia se entere de que andas contando sus intimidades en el blog!! Bueno, siempre puedes decirle que te obligó el Diablo :P

Estas anécdotas familiares siempre son divertidas :D

saluditos!

Anónimo dijo...

Ya no me sorprende nada de los Cabrerator, aparte de vuestra entrañable relación, veo que ésta es de lo mas divertida y variada, aunque eso de tener un león en la familia debe imponer bastante.
Un saludo cariñoso.Remolina.

mochuELIn dijo...

Curiosa familia, pero claro, todos tenemos alguna rareza porque en todas las casas se cuecen habas (por cierto, puajj, no guttan), meritorio la capacidad de cocinar mientras mueres de hambre, sorprendente que tu padre aún se preocupe de tus amistades, con las langostas me he reído y con los estornudos me he quedado tratando de imaginármelo. Abrazo emplumado

molinos dijo...

Ohhh como entiendo lo de las langostas..que asco por Dios, a mi me dan pánico. El año pasado en Almería las princezaz se dedicaron a cazar mantis religiosas y casi muero del miedo y del asco...

Lo del león me ha dejado muerta.

Anónimo dijo...

Aunque a Ivan no lo conozco en persona me siento identificada con él respecto a los saltamontes.
En cuanto a Ana,Tomas,Fran y tu madre que si los conozco como vuelvas a meterte con ellos el diablo te va a parecer un angelote al lado mío!!!!!!!!
Será posible que broder mas indiscreto?
PD Se que de Ana no has dicho nada pero por si acaso........
Advertido quedas, muak

La exorsister dijo...

Tu hermano el león da un poco de miedo, y al cocinillas mándalo para aquí de vez en cuando, que a mí me da una pereza cocinar....

Un saludo.

R.N.T. dijo...

Divertida familia! Es lo que pasa cuando la familia es larga, hay de todo y para todos!

Amig@mi@ dijo...

¡¡¡Qué familiaaaaaaaaaaa!!!
Pero si he de elegir, me quedo con la fobia de tu cuñado. A mí me pasa con las cucarachas, pero yo me pongo a llorar :(
Un abrazote
Por cierto, yo estornudo de dos en dos. No sé estornudar una sola vez.

JuanRa Diablo dijo...

peibol:

Sí, ha faltado algo de anasister, pero no pienso dejar así la cosa. Tengo prevista una entrada dedicada sólo a ella (espero que no lea esto, porque no le he advertido ni pedido las autorizaciones pertinentes :S)

Help me resulta especialmente significativa pues la tuve que cantar con tres más en una fiesta fin de curso en Saltdean (Inglaterra) Lo pasé pipa!
(Esto podría haber servido para un Verdadero o Falso ;)

Los Beatles son terapéuticos, analgésicos y depurativos :D

(y no me extraña nada que reconocieras a los cuatro "virus" del pañuelo ;)

Gamar:

El que tenga una familia normal que tire la primera piedra.
(Ehh, cuidao, sin tirar a dar!!)

Pero Gamar, ¿tú también? Por suerte mi hermano y tú vivís lejos uno del otro. De lo contrario se os vería marcar vuestro territorio como los grandes felinos.

Lillu:

Glups, voy a releerlo de nuevo por si me he propasado... eso si el tipo éste me hace el favor de apartar un poco el tridente de mi cuello... A ver... permisooo...
Saludos ;)

Remolina:

Te puedo asegurar que sé perfectamente cómo mueren las gacelas en garras de los leones. ¡Lo he vivido in situ! XD

Me acabo de acordar de una frase genial de Woody Allen que dice:
"El león y la gacela yacerán juntos, pero la gacela no dormirá muy bien"

mochuELIn:

Qué desperdicio de habas cocidas. ¿Nadie pregunta si nos gustan o no? A mí tampoco me van mucho, prefiero las lentejas.
Las rarezas abundan; hay gente - no te lo vas a creer - que se pone cada calcetín de un color!! Yo alucino!!
Un abrazo ;)

JuanRa Diablo dijo...

molinos

A mí me encanta observar insectos (ya hablaré de esto), pero tocarlos es otro cantar.
La mantis religiosa me parece fascinante y repulsiva al mismo tiempo. Tengo con ellas una relación de amor-asco apasionante, pero me rindo ante esas auténticas caníbales extraterrestres.

Con lo del león yo también intento hacerme el muerto, pero no cuela, te advierto :p

Anónima de Sax:

¿Cómo? ¿Me he metido con ellos? Que mi madre sea una auténtica Lennon de los catarros, que Tomás cate su propio arte culinario y que Fran tenga esos arrebatos cariñosos tan especiales no es meterme con ellos.
Si ni siquiera he vendido nada a los programas de cotilleo. (Y eso que el teléfono no para de sonar...)

La exorsister:

¿Y si te mando a los dos por una temporadilla y así vamos cicatrizando por aquí? :D

RNT:

Y ya ves, luego los famosos son Los Serrano... ¡dónde va a parar!

Amig@mi@:

Ahggh, las cucarachas es que son mu feas las jodías. Les sobran dos palmos de antena y ese descaro de entrar donde no se las llama.

Claro que, a saber lo que deben opinar ellas de nosotros...

Mª Angeles y Jose dijo...

jajajaaja, que bien lo pasais en familia, no teneis tiempo para el aburrimiento.

Tu como siempre un genio con tus escritos.

Besos

Txema Rico dijo...

Qué voy a decir yo de los Cabrera? Simplemente un consejo: una vez al mes, sólo una, please, que Tomás y Juan se cambien los papeles y que a Tomás no le entre ese voraz apetito que todos conocemos, que se tome la misma tranquilidad para devorar las entradas que para cocinar platos suculentos cuando tiene hambre...

rAnita nOe dijo...

en todas partes se cuecen habas.. jajaja

mi abuela y mi hermana también estornudan un montón de veces seguidas :)

y a tu hermano fran alguien podría devolverle le mordisco!! jajaja

besos

Marisol dijo...

Jajajaj....me encanta!!!! Ha sido una caricatura la mar de divertida!

Pd.- a mi tampoco me gustan los "saltamontes" (es lo mismo???) por la misma sensación de no saber cuando o en que parte te pueden atacar.
Y en casa el león humano es leona y es mi madre....tiene una manía más rara de mordernos...pero hace daño la muy mordilona. Yo fuí leoncilla de pequeña, pero el destino me hizo desistir ya que no controlaba mis dientecillos: en la guardería me echaron por defenderme a mordiscos y a los 6 años un pobre compañero de cole se atrevió a quitarme el pan con chocolate de la merienda (quitarme el chocolate a miiiiiiiiiiiii!!!!!) y le dió un mordisco en la mejilla tipo lagarto.....no solté hasta que note el sabor a sangre....puntos y todo le dieron al desgraciado.

Besetes y sigue escribiendo que paso unos ratos geniales.

anasister dijo...

UNA ENTRADA DEDICADA A MIIIII??????
UNA ENTRADA DEDICADA A MIIIII!!!!!!
UNA ENTRADA DEDICADA A MIIII.
AHORA QUE LO SE NO TIENES ESCAPATORIA.....

Nuria dijo...

Que familia tan divertida. Mi madre corroboraría las palabras de tu padre, eso de mentar tanto al diablo no puede ser bueno ;) Lo de los estornudos: insuperable! Coincido con tu cuñado y su pavor por los saltamontes brrrr, y lo de la comida... yo tambien me ahogaría salivando :)
Me falta encontrarle un sentido al león, jaja, seguro que lo hace con todo el cariño: para muestra, las marcas :)

Un saludo tulipán.

JuanRa Diablo dijo...

Mª Angeles y Jose:

Bueno, también nos aburrimos, no creas... y entonces nos echamos un clisico (si el león no tiene hambre, claro, jajaja)
Gracias :)
Un abrazo

Txema Rico:

Ya sé por dónde vas, jaja.
Eso de ir "a galeras" a marchas forzadas porque Tomás viene con hambre de carpanta... eso es demasiado estrés para todos.

rAnita nOe

El record familiar de estornudos continuos y atómicos lo tiene mi padre, heredado de mi abuela. Sería un puntazo hacer un montaje de video de grandes estornudadores del mundo :D

Marisol:

Pero Marisool, ¿a dentelladas tú también?!! Claro que el motivo de tu ataque estaba más que justificado; yo por el chocolate podría matar. XD
Estoy pensando en montar una convocatoria de leones y leonas de España. Y que se junten y se muerdan a placer XD

Gracias, carnívora ;)

anasister:

¿Cómo? ¿Qué dice esta loca? No entiendo nada...

Nuria:

Pues encuéntrale pronto un sentido a lo del león y así ya seremos totalmente normales a tus ojos. Oye, algo es algo...
Claro que tú no te libras de rarezas. Mira que ser hija de Shrek y Fiona... :P

Un abrazo

Anónimo dijo...

No es tan rara tu familia, aqui somos menos y casi tenemos las mismas manías de todos vosotros juntos.
Dos se ponen a estornudar y no paran, yo cuando me empieza el gusanillo a los frutos secos, da igual lo que sea, en 5 minutos cae la bolsa de 250 grs...no sigo.
León no, no tenemos todavía y a mi las langostan me llaman desde siempre, si veo una y no la cojo, no me quedo tranquilo.
Ya ves todos somos ¿raros? eso si, no tenemos el ingenio para contarlo como tú.
No cambieis nunca.
Un abrazo.
Rasanliz

hitlodeo dijo...

A mi me pasa como a Tomás, o parecido, porque engullo sin masticar, pero mientras cocino algo tengo que picar lo que sea, queso, fuet, chorizo,... No tengo su aguante.
Y a mi hijo le aterran las hormigas, aunque ahora lo va dominando, pero aún le ponen nervioso, sobre todo unas grandes con el abdomen rojo, que el siempre ha llamado "hormigas de culo rojo". Es una fijación de la infancia.

anasister dijo...

Me da igual que digas que estoy loca.Yo sé lo que he leído.Por cierto,tengo que decirte que siempre me ha hecho mucha ilusión que poniendo mi nombre en google salga algo sobre mí.A veces lo he hecho y salen un montón de cosas,pero todas de otras ana marías,nada sobre mí....
ponme bien,sácame guapa,nada de mmmm qué rico...ay qué emoción por Dios.

JuanRa Diablo dijo...

Rasanliz:

¿Raros? Lo que nos pasa es que somos de un original que asusta, ¿verdad? Jajaja, cuánto podrías escribir tú, amigo.

hitlodeo:

Ostras, me acabas de recordar que mi hermano cogía una pequeña manguera de las de hinchar bicicletas y jugaba a ser un oso hormiguero. Y aspiraba hormigas y se las comía de verdad!! :S
No se lo cuentes a tu hijo que le da un pasmo... :D
Un abrazo.

anasister:

Jejeje. ¿Estas negociando con tu propio hermano?
Descuida, te pondré como eres, osea guapísima. Eso sí, aún puedo tardar un poco en publicarte. Así te obligo a seguirme... :p

El kioskero del antifaz dijo...

Otia... eso de saltar y de morder como un león y como tu hermano... me pasa a mi también.

Además es algo que no puedo evitar y que cuando estoy con gente de confianza, me gusta hacer.

Eso si... no muerdo a la novia de ningún amigo. Nunca... si el novio está delante, claro... ;-)

Me he reido con la entrada. Me parece muy, muy divertida :-D

Abrazos.

JuanRa Diablo dijo...

Kioskero:

¡No te digo! Otro carnívoro suelto! ¿Será que no todos descendemos del mono y que hay también individuos que venís directamente del león? XD

Gracias por la visita! :)