El anciano del sector 12 cumplía ciento cincuenta años al día siguiente.
Su nieto recibió el recordatorio en el retinal y aquella
misma tarde fue a visitarlo.
Encontró a su abuelo jugando al ajedrez con un holograma,
inclinado sobre el tablero, siguiendo con atención el movimiento de las piezas.
La estancia era blanca y diáfana, con las paredes desnudas y semitransparentes
y un par de humidificadores flotando en el aire.
Cuando advirtió la presencia de su visitante, levantó la
cabeza y dejó que el holograma continuara pensando.
—Qué tal, abu. ¿Ilusionado por el aniversario de mañana?
—No creo que más que tú. En realidad… me da bastante igual.
—¡Venga! ¡Que no se cumplen ciento cincuenta años todos los
días!
—Ni ciento cuarenta y nueve tampoco —replicó el anciano con desgana—.
Es sólo uno más.
Su nieto sonrió y se sentó en un extremo de la mesa.
—Bueno, pues dime algo que te haga ilusión que te regale.
El viejo permaneció pensativo unos segundos. De repente se le
iluminó la mirada.
—Mira. Sí hay algo en lo que llevo pensando desde hace mucho
tiempo.
—¿Ah, sí?
—Se lo comenté a tu padre, pero no me hizo mucho caso.
—¿Y qué es?
—¿Me comprarías una lata de carne de mamut?
Su nieto tardó unos segundos en contestar.
—¿De mamut?
—De mamut.
—¿Todavía se vende?
—No. En comercios hace mucho que ya no. Pero me han dicho que
aún se pueden encontrar algunas latas por ahí.
—¿Y para qué quieres una lata de mamut?
—Quiero tener una.
—¿Para comértela?
—No, hombre. Es solo… que quiero recordar.
Con un gesto, señaló la consola de consulta que había junto
al tablero y se levantó para situarse a la espalda de su nieto.
El joven tecleó el producto en el catálogo general. No lo
encontró entre los alimentos. Tuvo que acceder a catálogos más especializados.
Las conservas de mamut habían sido una moda durante los
primeros años de la recuperación de la especie, cuando la humanidad todavía
celebraba con entusiasmo haber conseguido devolver a la Tierra al último gran
animal desaparecido miles de años atrás.
Pero los mamuts no sobrevivieron mucho tiempo a su
resurrección. El hecho de que resultara difícil mantener poblaciones estables,
unido a una serie de enfermedades que se extendieron entre los ejemplares,
acabó provocando su segunda y definitiva extinción.
La carne de mamut había dejado de venderse hacía décadas,
pero todavía quedaban algunas latas sin abrir.
El rastreador mostró tres resultados. El primero estaba
agotado. El segundo procedía de una colección privada.
El tercero estaba disponible.
MAMMOTH — GAMMA
CONSERVA TRADICIONAL
Pierna de mamut lanudo. 400 g.
Elaboración: 2193.
ÚLTIMAS UNIDADES.
Amplió la imagen.
—Aquí hay una.
—¿Pone la fecha?
—Elaboración: 2193.
—¡Esa!
—¿Cómo sabes que es esa?
El anciano sonrió con nostalgia y se incorporó.
—¿Que cómo lo sé? —volvió
cojeando a su silla ante el holograma, que ya había movido su pieza y aguardaba
la respuesta— Pues porque yo estaba allí.
—¿Dónde?
—En Gamma.
—¿Trabajabas allí?
El anciano negó con la cabeza.
—Esperaba.
—¿Esperabas qué?
—Mi turno.
El nieto lo miró inquisitivo.
—Esa es una de las que confeccionaron con nosotros.
—¿«Nosotros»?
—Los mamuts.
Su descendiente permaneció inmóvil, mirándolo.
—Abuelo...
—No te preocupes. Ya no pueden hacerme nada.
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4 comentarios:
¡Claro, claro que me "fricciona" el cerebro...
¡Otro cuento insólito de los tuyos que me deja asombrado
Pero esta vez, más todavía porque no entra en mi lógica lectora.
¿Cómo debo comprender al protagonista ¿Sólo está mal del tarro y desvaría
Supongo que e esa edad es fácil que suceda jejeje
En otra entrega tendrás que profundizar en el invento del "retinal, que no sé si es un "chip implantado en los humanos para el control y las comunicaciones.
carlos
Con este cuento introduzco la Teoría de la Semilla Podrida, que plantea la posibilidad de que algo desaparecido en el pasado se recupere con éxito, vuelva a marcharse en el presente y se recuerde en el futuro con nostalgia y pesar.
Es una teoría extraña y difícil de estudiar, entre otras cosas porque el ensayo se extravió, pero principalmente porque me la estoy inventando mientras te respondo.
Lo del retinal sí que lo veo de verdad. Con esa imaginación con que veía las cosas Verne, que mira que veía cosas chulas don Julio, ¿eh?
(Madre mía, Carlos, menos mal que apenas se asoma nadie por aquí y tú eres de confianza, porque a veces hasta yo mismo dudo de mi lucidez)
¡Qué gran científico habrías sido...
Que no existe un fenómeno físico, pues tú elaboras previamente la teoría en que se ha de fundamentar cuando se dé por primera vez. Pero no como una hipótesis, no; Seguro y sin fallar.
Así que quedo expectante ante la publicación de las explicaciones exhaustivas sobre tal teoría de título tan...digamos poco atrayente que no podrá rivalizar en el favor de los estudiantes con la de otros genios lumbreras como la de la Relatividad. Para alcanzar el éxito debes cambiarle el nombre, sí o sí.
Ya veo, ya... ¿Tr acuerdas cuando el enemigo era Facebook.... Bueno, te puedes consolar viendo lo que le ha pasado a éste entre los jóvenes.
Y te te tengo que preguntar por una persona querida por los dos a la que quise olvidar.
En privado lo haré.
Iban cien tísicos y un científico...
Esto no viene a cuento pero se me ha ocurrido de repronto, como decía Aitana.
Da por hecho que si publico mis teorias (seguramente en revistas especializadas o en algún tebeo de peso) serás el primero en saberlo.
PD. Cuando quieras.
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