21 de mayo de 2015

¿CÓMO LO DIRÍA CRUYFF? (SOLUCIONES)

"Cuando el diablo no sabe qué hacer,
mata rabos con la mosca"
Cruyff, tal vez

Ha llegado el momento de saltar al terreno de juego y solventar este galimatías de decir expresiones al estilo Cruyff, es decir, de dar las soluciones al "piensamucho" que propuse la semana pasada.

Vamos primero con esas frases hechas y sus significados (junto con la versión de Cruyff)  y después veremos el ranking de aciertos.

1) AL PIE DE LA LETRA: literalmente, que debe tomarse en la plenitud de su sentido, sin añadir ni quitar nada.

2) LUNA DE MIEL: es un concepto que hace referencia a la noche de bodas y habitualmente también al período posterior a la misma boda,  al viaje o periodo de vacaciones que los recién casados suelen realizar después de la ceremonia.

3) CARNE DE CAÑÓN: significa ser utilizado para lograr un fin en beneficio de alguien más. Tiene su origen en la tropa que era inconsideradamente expuesta a peligro de muerte.

4) CABELLO DE ÁNGELdulce elaborado con las fibras caramelizadas de la pulpa de la calabaza.

5) BUSCARLE LOS TRES PIES AL GATO: significa, según la Real Academia Española, "empeñarse temerariamente en cosas que pueden acarrear daño". De manera coloquial se utiliza para censurar la actitud de quienes buscan problemas o inconvenientes donde no los hay.  

6) NO VER TRES EN UN BURRO: Empleamos coloquialmente esta expresión cuando una persona no ve absolutamente nada o ve muy poco.

7) SER DEL AÑO DE LA PERAalude a hechos ocurridos hace mucho tiempo o a cosas muy antiguas y, en especial, a aquellas que precisamente por esa característica han dejado de tener vigencia o utilidad.

8) DÍA DE PERROS: se emplea cuando se tiene una jornada negativa y muy agobiante.

9) VERLE LAS OREJAS AL LOBO: La frase se puede utilizar cuando tras ver un posible peligro  cambiamos nuestra actitud o forma de actuar.

10) NO DAR UN PALO AL AGUA: Se dice que alguien no da un palo al agua cuando es un vago y no hace nada.

Bien, pues veamos ahora qué tal se os dio este "al revés te lo entiendo para que me digas". 

Papa Cangrejo no llegó a puntuar (¿tan difícil te pareció o es que no te apetecía dar un agua al palo? :p)
Montse y Natty: 2 aciertos
Ana Bohemia: 3
Loque: 5
Carlos: 6
Sese: 6
Hitlodeo y Ther: 7 (Ther, tu anterior premio no ha caducado. Solicítalo por correo :))
Maria José: 8
Peque: 9
Ángeles: 9

Según las normas, en caso de empate la victoria sería para quien contestara primero, por lo tanto...
 ...declaro GANADORA del "CÓMO LO DIRÍA CRUYFF"...  ¡¡a Peque !!

De todas formas hoy estoy que tiro la ventana por la casa y de forma excepcional voy a otorgar un premio a las dos cruyffianas de los 9 aciertos.
¡Enhorabuena a Peque y a Ángeles!

 Y a todos los demás mi aplauso y agradecimiento, no solo por participar en estos juegos que a veces no tienen ni cabezas ni pie, os doy las gracias, sobre todo, por lo bien que me lo hacéis pasar siempre.
¡Hasta otro encuentro!

15 de mayo de 2015

¿CÓMO LO DIRÍA CRUYFF? (UN JUEGO)

El otro día, durante el trayecto a casa, iba oyendo en la radio esa efervescencia propia de los locutores deportivos en el preámbulo de un partido de fútbol trascendental.

"¡¡Hay que ver qué ambientazo!! ¡¡Es impresionante!! —clamaba uno acaloradamente— ¡El estadio, lleno hasta la bandera! ¡¡Aquí no cabe un alfiler!"
"¡En este momento salen los jugadores al campo! —prorrumpió el otro— ¡Rugen de júbilo las aficiones en todo el graderío!"
"¡Esto hay que verlo para creerlo! Se le pone a uno, como diría Cruyff, la gallina de piel"

Y ya dejé de escuchar porque me entró la risa.

Sí, porque volver a recordar al mítico futbolista holandés, con su característico acento al hablar español, cuando le dio la vuelta a la expresión y dijo aquello de "Se me pone la gallina de piel", me hizo mucha gracia.

Y el partido comenzó, sí, pero el viaje ya lo hice pensando en otras cosas, ya que de repente parecía que Johan Cruyff me proponía un juego para los lectores del blog, y casi le escuchaba pronunciar nuevas expresiones a su estilo.

Así, por ejemplo, y aunque le colguemos por esta vez el sambenito de cambiaexpresiones, creo que Cruyff no diría "lágrimas de cocodrilo" sino "cocodrilo de lágrimas" ¿No es verdad?

¿Y cómo diría  Cruyff  "Poner los puntos sobre las íes"? A ver, pensad, pensad... ¡Claro,  "Poner las íes sobre los puntos"!

Así fue, pensando una expresión tras otra, y dándole la tuerta a la vueltilla (perdón,  la vuelta a la tortilla)  como surgió este juego que ahora propongo.

Habrá que mirar la composición de la imagen, que ya he montado pensando en el toque Cruyff, y escribir:
Se dice "Lágrimas de cocodrilo", pero Cruyff diría "Cocodrilo de lágrimas"

Se dice "Poner los puntos sobre las íes", pero Cruyff diría "Poner las íes sobre los puntos"

Bien, ahora vienen las 10 imágenes que hay que mirar con los ojos de Cruyff. 
A ver a quién se le da mejor este  " Al revés te lo entiendo para que me digas"










Daré las soluciones el próximo jueves. No se podrán ver los comentarios hasta entonces. 
¿Cómo? Ah, sí, sí, habrá premio real para el máximo acertante, que  en caso de empate  sería para el que antes contestara. 
¡Venga, a participar todo el mundo!  
¡Y cuidado con hacerse el lío una picha!, que diría Johan.




7 de mayo de 2015

ME DA IGUAL QUE NO ME QUIERAS

Ayer fui objeto de una declaración de desamor.

Suena raro, sí, pero ocurrió. 
Fue en La Pajarera, ese gran espacio rectangular del Centro de Mayores que se utiliza como doble sala de usos múltiples. 

Las más de cien sillas del lugar van desplazándose de un extremo a otro según necesidades. 
Cuando se convierte en zona de baile, fuera sillas. Cuando los pintores van a colorear sus lienzos, dentro sillas. Cuando toca hacer pilates, fuera sillas. Si vienen a ensayar teatro, depende, pero el caso es que siempre hay trasiego de asientos por el lugar.

En esos menesteres me encontraba yo en el momento de los hechos, despejando una de las salas. Había terminado el grupo de gimnasia especial (aquellos mayores que tienen dificultad a la hora de moverse y realizan sus ejercicios sentados en sillas) y cuando yo entré quedaban tres señoras esperando a que llegaran los voluntarios de Cruz Roja, que siempre acuden a  llevarlas con cuidado hasta el minibús que las transporta a sus casas.

Reproduzco a continuación lo que ocurrió cuando me vieron entrar.

Señora 1:  Ah, mira, ya viene este chico a por mí.
Señora 2: No, mujer, que este no viene a recogernos.
Señora 1: ¿No? —dirigiéndose a mí— ¿No vienes a por mí?
Yo: No, solo vengo a llevarme estas sillas.
Señora 1: Pues vaya, qué desilusión, ya pensaba yo que venías a por mí.
Yo:  No, pero no tardarán en venir a recogerlas.
Señora 3: ¿Nos tenemos que levantar?
Yo: No, no, quédense ahí.

Seguí amontonando sillas.

Señora 1: Bueno, pues si no me quieres... ¡peor para ti!
Señora 2: (con tono de reproche a su compañera) ¡Pero mira que te gusta poner en compromiso a la gente!
Señora 3: (apurada al ver que cada vez quedaban menos sillas) ¿Nos levantamos para que te lleves estas?
Yo: No, tranquilas, no se preocupen, que esas no me las llevo.
Señora 1: ¿Sabes lo que te digo? —otra vez mirándome— Que me da igual que no me quieras porque yo tampoco te quiero.
Señora 2: ¡Ay, la virgen!
Señora 1: Que no, ¡que no lo quiero!
Señora 2: Chico, no le hagas caso, que a ésta le gusta mucho decir tonterías.

Yo, sorprendido pero sonriente, seguí con lo mío.

Señora 1: De tonterías nada, que solo digo lo que pienso.
Señora 2: ¡Pues no hay que decir siempre todo lo que se piensa!
Señora 1: Yo sí. Por eso no me casé.
Señora 3: (con inquietud) Ay, el hombre se tiene que llevar nuestras sillas.
Señora 2: ¡Que no se las lleva!  ¡Ay, qué mujer esta! ¿Cómo nos va a dejar esperando de pie?
Yo: Claro, no se preocupen, ya me las llevaré después. No hay ninguna prisa.

Las tres señoras quedaron en silencio unos segundos.

Señora 1: Pues sí, a mi me decían a veces: “¿Y eso que no te casaste? ¿Nadie te quería?” Y yo siempre decía. “Pues no, nadie me quería, ¡pero es que  yo tampoco quería a nadie!”
Señora 2: Uy, menuda serías tú de moza...
Señora 1: Y es verdad que nunca he querido a nadie, ¿eh?

En esos momentos entraron dos voluntarios que se llevaron a las señoras 2 y 3.

—¡Esta sí que es buena! ¡Otros que no me quieren! Me dejan la última, ¿has visto?

Me iba a marchar al terminar de despejar la sala, pero no quise dejar a aquella peculiar mujer a solas. Empezaba a caerme bien.

—Bueno,  ya he terminado  —le dije.
—¿Qué van a hacer aquí ahora?
—Viene el grupo de baile.
—Ah, ¿aquí vienen a bailar también?... A mi eso de bailar nunca me ha gustado. O bueno, no sé, porque  bailé poco. Y ahora aunque quisiera... Es que mi hermano no me dejaba bailar, ¿sabes? Cuando alguno me lo pedía decía él “Cuidao, que ese solo quiere contarte las costillas” … Eso me decía... Mi hermano, al morir mis padres, me protegía mucho...  Luego tuvimos que trabajar duro... Madre mía,  ¡lo que yo he trabajado!...  Así que  eso de bailar... no sé... si fuera joven otra vez... probaría a ver.

Volvió la mirada hacia el ventanal,  sumida por unos segundos en quién sabe qué pensamientos.

Lamenté que entraran de nuevo para recogerla, pues de repente me interesaba todo lo que me decía aquella señora. Me acordé de inmediato de mi querida Josefina, de las muchas historias que de su vida me contó y de aquella forma  tan burlona y divertida con la que me trató siempre. Cuánto me acuerdo de ella, sentada allí entre todas aquellas señoras armadas con bolso, formando la gran mafia binguera.

—Ah, ahora sí, ya me toca. Bueno, chico, como tú no me has querido... me voy con este otro que sí me quiere. ¡Hala, adiós!

Es curioso, solo esas pequeñas pinceladas  sobre su vida me bastaron para recordar a esta mujer toda la tarde.
Se me quedó grabado eso de “si fuera joven otra vez...” como si esa fuera una oportunidad que pudiera volver a surgir. Aunque quién no ha pensado alguna vez en algo parecido.  

Me acordaba del “Cuidao, que ese solo quiere contarte las costillas”. Nunca había oído un equivalente de “meter mano” que fuera más anatómico todavía.

“Nunca he querido a nadie”, dijo. ¿Es esto posible? Me cuesta creer que no se enamorara alguna vez, que no se dejara llevar por los agridulces suspiros del corazón ¿Ha conseguido alguien esquivar al amor?
¿Y con quién vivirá? ¿Se sentirá sola? ¿Se arrepentirá de algo?
Me pregunto  si en el balance de su larga existencia considerará haber sido suficientemente feliz.

Cuando salí de la Pajarera la vi en el elevador del minibús de la Cruz Roja. El voluntario y ella subían cara a cara, cogidos de los antebrazos.
Cuando la sentaron en su asiento correspondiente miró a sus compañeras y dijo:
"Bueno, ya he bailao bastante por hoy"

Me quedo con muchas preguntas, pero en cualquier caso admiro profundamente a  las personas que no pierden nunca el sentido del humor.

Tengo que preguntarle cómo se llama. 
Mira por donde, yo sí he empezado a quererla.

30 de abril de 2015

LUNARES A PARES

—¿Ves estos dos puntos que tengo aquí? —le dije un día a Samuel, señalándome dos pequeños lunares que tengo en la mano derecha— Son las marcas que me dejaron los dientes de  una serpiente.

—¿¿Una serpiente?? —exclamó con aquella carita de asombro que ponía entonces— ¿Que te mordió una serpiente?
—Sí, se la quité del cuello a la mamá. A ella también le mordió. Mira, ¿ves?

Apamen tiene dos lunares muy juntos a un lado del cuello,  y otros dos un poco más abajo. Los señalé para que Samuel los viera.

—La historia fue que la mamá estaba tumbada en la hierba y una serpiente que había por allí se acercó y le mordió. Al verla, la agarré con la mano para quitársela, y conseguí que la serpiente se soltara.  Pero me mordió en la mano y rápidamente volvió a morder el cuello de la mamá. ¿Ves cómo le dejó las señales de los dientes a ella también? Mira,  aquí y aquí.

Samuel empezó a mirarme con recelo y al momento le escuchamos decir.

—Pero... ¿eso pasó de verdad o te lo has inventado?
—¡Pues claro que se lo ha inventado, Samuel! —le dijo Apamen—  ¡Dile que no te tome el pelo!
—Pero ¿a que es una historia chula? Fíjate, fíjate, son como mordiscos de serpiente. Si te lo imaginas parecen de verdad.
—Es verdad, parecen.
—Y anda que no dolió... Era una serpiente pequeña ¡pero mordía  más fuerte...!

 Samuel sonreía aceptando que prosiguiera la fantasía.
—¿Pero era venenosa?
—¡Muchísimo! Estuvieron a punto de cortarme la mano,  ¡y a la mamá el cuello!

Cosas de la vida, pasados unos años tuve ocasión de ampliar la historia. 
A Samuel le aparecieron dos lunares gemelos próximos a la axila izquierda. Surgieron de la nada y cuando los descubrimos le pregunté qué le había mordido.

—No me ha mordido nada, papá,  ¡son lunares!
—Eso es lo que tú te crees, pero yo le veo pinta de que sea un mordisco de la tarantola do Brasil. 
—¿¿La qué?? 
—La tarantola do Brasil. Es una araña muy grande  que vive en el Amazonas y en Yecla. Es muy raro que muerda pero se debió meter en tu cama. Al moverte la aplastarías y por eso te ha clavado los dientes. Te ha dejado la señal ya para siempre.

Pero si Samuel ha consentido siempre mis historias rocambolescas, Aitana no se ha quedado atrás. 

Hace poco descubrimos que también a ella le ha aparecido su par de lunares gemelos, como si también quisiera entrar en la historia de esta familia de “mordidos”. Curiosamente sus ¿lunares?  están casi en el mismo lugar que los de su hermano: por encima del pecho izquierdo en dirección a la axila.

—¡Papá, a mí también me ha mordido algo! —exclamaba contenta.
—¡Esto es increíble! —le decía yo— Tengo que estudiar el caso de este mordisco. A ver, ¿te duele?
—No, nada de nada
—Lógico, los mordiscos del duende azul no duelen.
—¡Anda!, ¿me ha mordido un duende azul?
—Sí, el único que existe. Dicen que duerme dentro de las almohadas y que solo muerde a las niñas más guapas del mundo. ¡Qué mala suerte has tenido! 
—Bueno, me da igual, como no duele... 

Así que ahora ando entre libros sobre mordeduras y sus consecuencias. 
Estoy leyendo uno que se titula “Dicen que son lunares, pero vaya usted a saber”, que me está dando muchas respuestas.

Dice su capítulo III:

"Aparecen siempre a pares en los más variados lugares, 
camuflados como lunares son, muchas veces,  mordiscos singulares. 
Y aunque de ellos nada supura, su cicatriz dura y perdura"

Estudiándolos con más detenimiento descubro hoy que a mi me mordió verdaderamente una serpiente, pero no una serpiente cualquiera sino la Luciferina (Peccatia Paradisae).  Ahí podría estar el origen de mi verdadera naturaleza.

Apamen fue mordida por el  Vampiro enano de Calasparra, (Sorbetorum Persistentis) De ahí quizás  sus años de trasnochar y bailar sin problema ni dolor alguno.

A Samuel la consabida Tarantola do Brasil (Aracnata Goleata) que inocula en la sangre sabiduría y dotes futbolísticas.

La duda la tengo con Aitana porque en este libro no aparece el Duende Azul. Tendré que consultar más tarde  este otro llamado De duendes con dientes, a ver si me aclara algo.

Aunque tal vez alguno de vosotros tenga más libros sobre mordeduras y quiera ampliar conocimientos.
¿Tenéis mordiscos en el cuerpo? ¿Verdad que parecen lunares? ¿Sabéis de dónde provienen?

24 de abril de 2015

Y ENCONTRÉ A CARITA NORDIN

Como ya conté, tenía yo 16 años cuando empecé  una correspondencia postal con una chica sueca cuyas señas me dieron en una  clase de inglés del Instituto.

Guardo de aquella época un muy grato recuerdo, y al mirarlo desde la perspectiva de mi edad actual, me invade una dulce añoranza. 

Es mucho el tiempo que ha pasado, pero aún recuerdo  bien  aquella ilusión  por sentarme a escribir, tratando de hacerlo en el mejor inglés posible, contando cosas de mi vida, de mi familia, de mis aficiones..., y metiendo finalmente en el sobre cualquier detalle de poco peso que pensara pudiera agradar a mi nueva amiga.
Cómo ha desaparecido prácticamente aquello de echar las cartas al buzón  y esperar con  anhelo la respuesta…

Aquella correspondencia solo duro tres años, pero fue bastante fructífera. Hasta singles de vinilo llegamos a intercambiar, además de fotos, postales, cromos, y cosas por el estilo. En el año 1985 la cadencia en nuestra correspondencia se fue espaciando, y un día el cartero me devolvió la última carta que yo le envié, pues al parecer había dejado de vivir en aquella dirección. 
Desde entonces no volví a saber más de ella.

En todos estos años me asaltó en ocasiones una pregunta: ¿Qué sería de aquella chica?

Pues bien, por esta manía mía por escribir historias, hace año y medio me apeteció contar en el blog la de aquella amistad por correspondencia, y comencé a redactar aquellos recuerdos en una entrada que titulé UNA SUECA LLAMADA CARITA NORDIN.  

Reconozco que al hacerlo se me pasó por la cabeza la posibilidad de que ella me encontrara casualmente a través de internet, pero sin llegar a creerlo del todo.

El pasado 31 de enero encontré en mi bandeja un correo electrónico en cuyo asunto tan solo figuraba un nombre: Carita Nordin.
Como imaginaréis, me dio un vuelco el corazón, pues pensé que era ella, que había dado conmigo.
Pero no, eran unas  frases, breves y concisas, como si se tratara de un telegrama,  que me enviaba  un tal Mojca,  y que en inglés me decía

Hola.  Carita Nordin fue también mi amiga por correspondencia.  Ella vive en Alemania ahora. Recibí su última carta en la primavera de 1994. Tal vez sea esta la chica/mujer que ambos buscamos.
Y añadía una dirección de Facebook.

Leí esas líneas infinidad de veces, sorprendido ante algo tan inesperado. Esta persona parecía haber dado con mi entrada sobre Carita y se había molestado en escribirme. Me parecía algo increíble, e  intuí que  podía ser el principio de algo grande, por lo que no dejé de pensar en las cosas tan curiosas que en ocasiones nos acontecen gracias a internet.

Cuando pinché el enlace  que me adjuntaba, encontré la página de Facebook de una tal Carita Grosse. No era su apellido, pero tenía lógica:  lo habría cambiado al casarse.  Apenas había fotos en su cuenta, pero sí encontré un par que, tras observarlas detenidamente,  me convencieron de que se trataba de ella, de aquella penfriend de la adolescencia.

La verdad es que quedé bloqueado durante unos segundos ante tanto acontecimiento imprevisto.
Lo primero que hice fue escribir a ese Mojca para agradecerle la información.
Al hacerlo me percaté de algo curioso, y es que su dirección de correo incluía una cifra: 666. No pude resistirme a comentárselo

“Una última cosa, le dije, ¿por qué en tu dirección de correo aparece el 666? ¿Sabes que a mí me llaman diablo por haber nacido el 6-6-66?”

Su respuesta fue inmediata:

¿Me estás llamando Diablo a mí también? Mira que te di la dirección correcta, y un diablo nunca  haría algo así, ¿o sí? jajaja.

Finalmente resultó que su fecha de nacimiento era muy similar a la mía: 6/3/66, pero que jamás había asociado esa cifra con el diablo.
Me hizo saber que es de Eslovenia pero que actualmente vive en Austria, y me animaba a escribir a Carita sin miedo a equivocarme

“Poco después de escribirte, me dijo, Carita aceptó mi solicitud de amistad en Facebook y ya hemos hablado largo y tendido. Sí, Juan, es ella”

Así que, maravillado por haberla encontrado después de tantos años, también toqué a su puerta de Facebook, esperando respuesta.

Las sorpresas se fueron desencadenando una tras otra.
Mojca pasó de escribirme correos a contactar conmigo a través de esta red social, y descubrí que no era un hombre como yo había dado por hecho, ¡Mojca era una mujer! Y toda una “diablesa” debo añadir.

"¿Sabes que todo este tiempo pensé que eras un hombre?"
"Bueno, es normal, porque Mojca solo es común por aquí. Es un antiquísimo nombre esloveno que literalmente significa My girl (mi chica/mi novia) Es un nombre pagano, así que ninguna mujer puede bautizarse así. Ahora que lo pienso, empiezo a verme más relacionada con ese 666, jajaja"
"¿Lo ves? ¿Te sientes ya más “diabla” desde que te dije lo del 666?"
"¡Nooo, imposible ser más diabla de lo que ya era!"

Me contó entonces las interesantes pesquisas que había llevado a cabo hasta dar con Carita, incluyendo la gran sorpresa de encontrar una foto de su amiga sueca en el blog de un español.

¿Cuánto tiempo duró vuestra correspondencia?, le pregunté.
Pues desde que teníamos 12 o 13 años hasta que nació mi primera hija. Después se marchó al extranjero y le perdí la pista. ¿Y en tu caso?
Tres años, desde 1982 a 1985
¿¿Sólo tres años?? ¿Y con solo tres años le dedicas una entrada en un blog? Si llegan a ser  12 o 13 como yo,  ¿qué habrías hecho? ¿Una telenovela?

(Si esto no es respuesta digna de una auténtica diablesa que baje Dios y lo vea, jajaja)

Los días fueron pasando y yo esperaba impaciente a que Carita me saludara.

No tardará en hacerlo, ya verás – me dijo Mojca en la siguiente ocasión en  que chateamos. Ya le he comentado que  hay alguien como en aquella película, que está “Buscando a Carita desesperadamente” Ya le he contado que has escrito sobre ella en un blog y hasta le traduje algunas cosas. No es que sepa yo español, pero sí hablo italiano,  y entre eso y la ayuda del traductor…

Y sí, el momento llegó, amigos. Primero el aviso de que Carita Grosse había aceptado mi solicitud de amistad (qué formulario tan formal este de Facebook)

Y después sus primeras palabras…

¡Hola Juan! Efectivamente soy yo, y me acuerdo perfectamente de ti. ¡Es increíble, después de tantos años he contactado con mis dos penfriends a la vez!

Ahora sé que tiene 3 hijos, que vuelve a vivir en Suecia y que, casualidades increíbles de la vida, también trabaja en un centro para mayores como yo.

Han pasado 30 años,  y sin embargo os aseguro que por momentos sentí que el tiempo no había transcurrido, y que Carita y yo éramos los mismos chavales que en aquellos años   se contaban cosas de sus vidas, y  con la misma ilusión de entonces.

Prometí a Carita y a Mojca que escribiría esta entrada sobre el reencuentro, y ya me han dicho que la esperan con ganas.  
A “la diablesa” Mojca, además de felicitarla por sus labores como excelente detective,  quiero dejarle este mensaje:

"Infine mi piacerebbe ringraziare Mojca per aiutarmi trovare Carita  in questo infinito mondo dopo tanti anni." 

Siempre hay alguna historia que contar, pero una tan imprevista como esta, en la que puedo poner  un final tan alegre  a un episodio  que había quedado sin cerrar, es, me parece a mí, insuperable.
Y quién me lo iba a decir…
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Foto 1: Año 1982. Yo leyendo una carta de Carita Nordin a unos amigos.
Foto 2: Una de las fotos que me envió Carita cuando nos escribíamos, que sirvió para que Mojca contactara conmigo.
Foto 3: Carita en la actualidad. 

9 de abril de 2015

RETO TERROR

Bien, veo que has llegado hasta aquí y que has empezado a leer. Vale, continúa, no te detengas y sigue leyendo porque quiero proponerte algo.

No te alarmes ante nada de lo que pueda decirte, simplemente déjate llevar. 
Sí, ya sé que estás pensando que el diablo nunca es de fiar, pero te doy mi palabra de que solo pretendo jugar un poco, divertirnos un rato los dos, y si mientras tanto aparece alguien más... mejor.

Que no, que no apartes la vista de la pantalla y continúa leyendo, ¡hazme caso!

Para empezar deja en esa percha tu nombre y apellidos. A partir de ahora tú no eres tú

Sí, más tarde, cuando te marches, podrás volver a ser quién eras, no pongas esa cara de pánico, te repito que solo es un juego.

Desde este mismo instante, y hasta que yo te diga lo contrario,  trabajas en una empresa llamada Moon B. Se trata de una asociación de guionistas americanos con sede en Laredo, Texas, dedicada a escribir y vender guiones para películas de terror de bajo presupuesto. Decide con qué seudónimo te diste a conocer.

No es que te paguen muy bien que digamos, pero compartes apartamento con algunos de tus compañeros y compañeras de empresa, con los que mantienes buena sintonía, te regalan un portátil de lujo y las hamburguesas con beicon que hacen en la esquina son baratas y dejan sin sentido, así que más o menos te sientes satisfecho/a, ¿verdad? (Di: “Sí, estoy satisfecho/a”)

Moon B ha funcionado sin tregua desde el año 1940, y en los 75 años de historia que va a cumplir, se vanagloria de haber creado guiones que dieron origen a clásicos tan memorables como Super espanto, Super espanto II, Clavos en la nuca, Dr Estrangul, Fallecimiento letal, y Déjame esa vena, por citar solo algunos títulos de culto y dejar a un lado los de bulto.

Gran parte del éxito de Moon B se debe a un sonado escándalo.


En 1966, un guionista llamado Dustin Ramírez (seudónimo, obviamente) logró vender a la FOX La estudiante suspendida.

La trama era la siguiente:

Dos compañeras de instituto, Lisa y Roberta,  se reúnen en casa de una de ellas para estudiar. 
 Anochece y aún no se han aprendido las lecciones del próximo examen, por lo que la anfitriona (Roberta) propone a la invitada que se quede a dormir. Después del enésimo café, Lisa pregunta a su amiga cuándo llegarán sus padres, y ésta responde con naturalidad que no volverán porque los mató la semana anterior y subió sus cuerpos al desván. 
Lisa rompe a reír muertecita de miedo pero se le corta la respiración cuando oye decir a su amiga que tal vez la mate también a ella esa noche mientras esté durmiendo. 
Cuando blanca como la pared Lisa empieza a recoger sus cosas para marcharse, suena la carcajada de Roberta, que le echa en cara lo boba que ha sido al creer semejantes estupideces.

A partir de ese momento Lisa no logra memorizar nada de lo que lee, y, además, los minutos pasan y los padres de Roberta siguen sin aparecer.

Agotada por la tensión, Lisa ruega a su amiga que telefonee a sus padres y ella responde: “Llámalos tú si quieres, yo me voy a la cama. Tú duerme donde quieras”

Incapaz de acostarse, Lisa se sienta en el sofá con una manta sobre los hombros y un cuchillo que ha cogido previamente de la cocina.
De repente, un reflejo de luces blancas juega a dar vueltas por el techo, dándole la apariencia de techo irreal (aunque en la película anunciaban que todo era un techo real) 
Lisa supone que esas luces son las almas de los padres de Roberta, que la llaman desde el desván, pero no se atreve a mover ni un pelo y para mitigar su terror recita en voz alta las lecciones, percatándose entre llantos y risas nerviosas que las ha aprendido de memoria.

Lisa despierta de golpe y se encuentra en su clase, sentada en su pupitre, por lo que no sabe si está soñando o el sueño fue la pesadilla vivida en casa de su amiga. Entrega el examen al profesor, que la mira y le pregunta: “¿Sabes por qué no se ha presentado Roberta? “ Ante el silencio de Lisa, añade: “Si la ves, dile que está suspendida”

En las escenas finales de la película, caminando lentamente por la calle, Lisa presiente que su amiga está suspendida, suspendida de una viga del desván de su casa, junto a los cuerpos decapitados de sus padres.
 Pero no vuelve a aquel lugar para comprobarlo. Simplemente lo sabe. Y esconde en los bolsillos las manos, en las que aún quedan restos de sangre.


Pero el escándalo al que hacia yo referencia se debe a la respuesta que dio Dustin Ramírez cuando, tras el apabullante éxito de su guion, que ganó el  Woow Prize, le preguntaron cómo se había inspirado para crear tan apasionante relato.

"No fue del todo mérito mío, respondió, el diablo me lo dictó en una sesión de ouija junto a unos compañeros de Moon B".

Como todo el mundo sabe, en el estado de Texas están terminantemente prohibidas las sesiones de ouija con fines lucrativos, pero lo cierto es que concluidos los problemas con la justicia, aquella declaración aumentó la popularidad y el interés por todo lo que salía de la factoría Moon B.

Por el tema del 75 aniversario que antes mencionaba, Alex Tranjer, presidente de Moon B, convocará en breve a todos sus empleados (ahí estás tú, no lo vayas a olvidar) para invitarles a formar parte de los festejos de celebración.

Bajo el lema “Agárrate, que son 75 años de miedo” , cada guionista, disfrazado de personaje siniestro, leerá ante las cámaras de la TV local una breve sinopsis del guion de terror que más éxito tuvo.  Finalmente se brindará con batido de zarzamora roja.


Por lo tanto, estas son mis instrucciones:

1) ¿Quién eres? Es decir, cuál es tu seudónimo.
2) ¿Cómo se titula el guion que más éxito te proporcionó (o el que más satisfecho te dejó)?
3) Explica brevemente (o expláyate si te da la gana) de qué trataba.
4) ¿Cómo irás disfrazado en la fiesta del 75 aniversario de Moon B?
5) ¿Tienes alguna nota que dejar en el buzón de quejas/ propuestas de tu empresa?

¿Ves como no era tan difícil jugar conmigo? ¡Te has portado de miedo!

Hala, ahora puedes volver a la percha y recoger tu identidad si quieres. Ya puedes ser el anodino personaje de siempre y abandonar este infierno de mentes brillantes.
Que yo nunca retengo a nadie a la fuerza.

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ACTUALIZACIÓN (16/4/15)
Ya pueden leer una crónica de la gran fiesta AQUÍ