18 de noviembre de 2013

DEMUESTRA QUE NO ERES UN ROBOT II


GIRO II

(En el que encontramos a nuestro vigilante de la torre, Gonzalo de Querencia, rastreando entre unos arbustos junto a las faldas del castillo. A no mucha distancia, los dos guardianes de la puerta le observan caminar en círculos, mirando al suelo)

GUARDIÁN 1: ¿Veis a aquel pazguato? ¿Cuánto tiempo lleva allí y qué diantres está haciendo?
GUARDIÁN 2: Eso mismo me preguntaba yo. Ni lo vi salir ni tampoco llegar. Me resulta harto sospechoso.
GUARDIÁN 1: Callad un momento... ¿Oís? Diría que está hablando solo.
GUARDIÁN 2: Sí, habla solo. Estemos alerta, todo apunta a que va a ser un robot.
GUARDIÁN 1: Ah, pues mucho nos jugamos si otro espasmódico de esos entra en la ciudadela. Ya sabéis qué órdenes nos han sido dadas.
GUARDIÁN 2: ¡Por los pucheros de mi abuela! ¡Son como ratas!
GUARDIÁN 1: Y si las ratas portan la peste, Dios sabe qué podrían traer estos robots a nuestras familias. 
GONZALO: (llega su voz desde lejos) ¡Maldita sea mi suerte! ¿¿Dónde está??
GUARDIÁN 1: Averigüemos algo de una vez, ¡preguntadle qué hace!
GUARDIÁN 2: (alzando la voz) Eh, señor, ¿puede saberse qué es lo que hacéis?
GONZALO: ¡Busco mi reina!
GUARDIÁN 2: (en voz baja a su compañero?) ¿Ha dicho que busca a la reina?
GUARDIÁN 1: (gritando) ¿Podéis repetirlo?
GONZALO: ¡¡Busco mi reina!! ¡¡Se me cayó de lo alto de la torre!!
GUARDIÁN 2: (a su compañero) ¿Pero qué dice ese chalado? ¿Qué la reina se ha caído desde la torre?
GUARDIÁN 1: (gritando) ¿De qué reina habláis? ¿De nuestra reina?
GONZALO: ¡No, de mi reina, la de mi juego, la de los pechos de nácar!
GUARDIÁN 2: (a su compañero) Una de dos, o es un amante de la reina o es un loco de atar. O tal vez un amante de la reina, despechado y loco de amor.
GUARDIÁN 1: Jamás digáis en público que la reina tiene amantes.
GUARDIÁN 2: ¡Pero los tiene!
GUARDIÁN 1: Sí, los tiene, pero se supone que nadie lo sabe. Cuidaos de decirlo en voz alta
GUARDIÁN 2: Pues ese lo sabe, y además lo pregona a gritos. Como se entere su majestad que la reina tiene pechos de nácar...
GUARDIÁN 1: ¡No seáis majadero! Y no nos dejemos engañar, esos robots podrían ser cada vez más sofisticados. ¿Y si está haciendo la pantomima de ser un loco?
GUARDIÁN 2: ¡Cuidado, parece que se acerca! 
GUARDIÁN 1: ¿Tenéis preparados los carteles?
GUARDIÁN 2: Aquí mismo están.

 (Un cabizbajo Gonzalo se acerca a las puertas del castillo)

GUARDIÁN 1: ¡Alto a la guardia del castillo! ¡Identificaos!
GONZALO: Soy Gonzalo de Querencia. El vigilante de la torre.
GUARDIÁN 2: El vigilante, ¿eh? ¿Y dónde está la Reina? ¿La tenéis bien vigilada?
(Su compañero le pisa un pie para despertar su prudencia)
GONZALO: Finalmente no la he hallado... Cayó por ahí, pero me rindo, he de volver a mi puesto.
GUARDIÁN 1: ¿Cuál es vuestro puesto?
GONZALO: Ya os lo he dicho: dadme licencia para subir a mi torre.
GUARDIÁN 1: ¿El vigilante decís? Un vigilante jamás abandona su puesto.
GONZALO: ¡Por San Emepetresio!, ¿creéis que no lo sé? ¡¡Pero necesitaba bajar unos minutos para recuperar esa reina!! Figura tan bella, tan delicada... La moldeó mi padre con sus propias manos y un buen día me la entregó para mi uso y disfrute. 
GUARDIÁN 2: (en susurros a su compañero) Está claro que ES un robot. No conoce a la reina. Nuestra reina no es tan apetecible... Ohh, bueno, está bien, no me piséis más.
GUARDIÁN 1: ¿Cómo se llama nuestra Reina?
GONZALO: ¿Eh? ¡Ah! Doña Nicolasa de Tangaza.
GUARDIÁN 1: ¿Y tanto la conocéis?
GONZALO: Ah... pero no, un momento, yo no buscaba a nuestra reina, yo hablaba del ajedrez.
GUARDIÁN 1: En cualquier caso,  no podéis entrar sin demostrar que no sois un robot.
GONZALO: ¿Un robot yo? ¡Pero cómo voy a ser un robot! Me estáis viendo, me estáis escuchando. ¡Soy el vigilante de la torre!
GUARDIÁN 2: Si es así, leed esto:

GONZALO: ¿¡Pero cómo!?… ¡semejante humillación hacia mi persona! … En fin, todo sea por demostraros cuán incompetentes sois. A ver… SAAOPM
GUARDIÁN 2: ¡Ja! ¡Erráis! Dice SAFTOPM. ¡Marchaos, no podéis entrar!
GONZALO: ¡Por San Ifoniano! ¿Y por qué utilizáis  letras borrachas? ¡Mostradme otro cartel!

(Se oye un leve llanto a sus espaldas. Por el camino al castillo se acerca una vieja que anda encorvada. Lleva a un niño pequeño aferrado a su mano y les sigue un perrito de aspecto nervioso)

NIÑO: ¡Buaaa, tengo hambre!
VIEJA: Pacencia, zagalico mío, pacencia, que ya llegamos. Buenas tardes, señores, dejen paso, dejen paso.
GUARDIÁN 1: ¡Alto a la guardia del castillo! Esperad vuestro turno, señora.
VIEJA: ¡Púe! ¡De esperar nada!, ¿no ven que mi niño tiene hambre? Vengo a comprar leche y morcillas.
GUARDIÁN 2: Aguardad un momento. Se han de pasar unas pruebas, y aquí, el caballero, estaba primero. (Levanta ante los ojos de Gonzalo otro cartel) Leed esto.
GONZALO: O-FI-A-MIN
GUARDIÁN 2: Bien, ¿y la cifra?
GONZALO: ¡Santo Shiba! Ni mis ojos, que todo lo ven, son capaces de leer eso. ¿Qué lente utilizáis? Debe tener más mierda que las caballerizas.
NIÑO: (llorando) Tengo hambre
VIEJA: Caballero, llevo mucha prisa. ¡Diga 139 y pasemos todos!
GUARDIÁN 1: Le ruego no atosiguéis, señora.
GONZALO: ¡Hacedle la prueba a ella primero, ese niño me encrespa los nervios!
GUARDIÁN 2: Veamos, señora, decidme qué leéis aquí.
VIEJA: ¡NALIZAS 240!
GUARDIÁN 1: Es correcto, podéis pasar. 
VIEJA: Gracias. Era fácil. ¡Hasta un niño lo entendería!
GUARDIÁN 1: ¿El chucho viene con vos?
VIEJA: Sí, sí. Buenas tardes, caballeros.
GONZALO: ¡Maldita sea mi sombra! ¡No me vais a dejar aquí para siempre! ¡Otro cartel!
GUARDIÁN 2: Este mismo:

GONZALO: ¡Tamaño dislate! ¿Me tomáis el pelo? ¡No es posible leer eso!
GUARDIÁN 2: Los robots tampoco pueden.
GONZALO: (montando en cólera) ¡¡Basta!! ¡¡No soy un robot!! ¿No veis que formo parte de esta ciudad? Soy... ¡¡soy humano!!  ¡Mirad, mirad mis lágrimas! ¿Acaso lloran los robots? ¡Dejadme entrar, os lo ruego!
GUARDIÁN 2: (mirando indeciso a su compañero) ¿Qué hacemos? A mí ya no me parece tan robot.
GUARDIÁN 1: ¡Cómo se nota que sois funcionario fijo! Los interinos aún nos tomamos el trabajo en serio. Lo siento pero nadie pasará sin demostrar no ser un robot.

(Gonzalo se apresura a sacar de su bota una daga con la que hace un corte en la palma de su mano. Empieza a sangrar)

GONZALO: (furioso) ¡Mirad mi sangre, botarates! ¡Ningún robot sangraría como yo! 

(Y empujando a los dos guardianes, entra en el castillo sin que se lo impidan)



GIRO III

(Gonzalo corre por el patio de armas hacia las escaleras de la torre. Sube apresurado los altos escalones. Le duele el corte en la mano, pero aún más la humillación de la puerta) 

GONZALO: (jadeando entre sudores)  ...157, 158, 159, 160...  maldita mi suerte... 162, 163, 164, 165...  maldita mi estampa..., 167, 168, 169, 170... ¡¡malditos todos!!

(En el escalón 180 se topa con el niño de la entrada, que, sentado, está dando trozos de   morcilla al perrito)

GONZALO: ¡¡Aparta, mocoso!! ¡Este no es lugar para un niño!
NIÑO: (sonriéndole y con un extraño brillo en los ojos) Os entiendo, señor, pero my thankfulness for this wonderful site. You can visit my weblog  "Beds for kids"
PERRO: ¡¡GUAU GUAU fuck bạn, thằng ngốc!! Arf, arf...

(El vigilante les esquiva horrorizado, y continúa subiendo sin aliento)

GONZALO: ...198, 199, 200, 201 y...
RECAREDO: ¡¡Dichosos los ojos que os ven, amigo Gonzalo!! Ya empezaba a pensar que  habíais tomado gusto al campo. Ganas tenía de veros aparecer, pues tengo una grata sorpresa que daros ¿Sabéis algo gracioso? He contado las fichas del ajedrez  ¡y están todas! ¡Aquí está la reina blanca también! Lo que vi caer debió ser un frasquito de arnica que llevaba en un bolsillo. Qué cosas ¿eh?... Pero, ¿no decís nada?... Permitidme expresar mi desagrado hacia vos: traéis un aspecto horroroso... ¡y qué veo! ¿sangráis? ¿habéis estado apartando espinos acaso? En verdad os digo que os tomáis las cosas demasiado en serio. Si llego a saber que tardaríais tanto en volver, habría bajado yo mismo... ¡Pero, diantres, por qué me miráis de esa forma!

(...)

GUARDIÁN 2: (a su compañero) Esta misión es harto agotadora. Tantas horas aquí plantado hacen que mis ojos se engañen con  visiones. ¿Sabéis lo que diría haber visto?  Un hombre volando con una larga venda atada a un pie.  

FIN

(Dedicado a Ripley
que detesta tanto las palabras de verificación,
que me hace sospechar que sea un robot)

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Me he quedado con ganas de más...Quería saber qué pasaría con el niño robot... Pero me ha gustado mucho el estilo de escritura identificando a los humanos con la literatura clásica. Los adolescentes de ahora se están volviendo un poco robots con el uso de las redes y sus lenguajes de móvil hiperreducidos y llenos de faltas...¿Dónde quedó para ellos el uso de la "h" la "q", las tildes etc...? FRAN

Adol Gv dijo...

Súbditos todos ya estoy aquí.

No quiero comenzar mi discurso del premio nobel sin dar las gracias por la dedicato, dedicato, dedicato, vamos que estoy muy contento.

Escribís bien para ser extranjero
y mira que a mi me cuesta esmero
juntar letras con sentido estético
que no parezca lo que escribo esperpéntico.

Lleváis razón escribiente detesto las palabras de verificación pero mayormente porque son una pérdida de tiempo y uno que la vista la tiene ya de aquella manera.

En fin muy agradecido yo soy de la escuela de Tip y Coll (carajo esto me hace mayor), y mas recientemente de la de Faemino y Cansado !ay si hubieran sido yanquees como Groucho!

abrazos y póngame a los pieses de su reina, de la de verdad verdadera.
Por lo de los amoríos, digo. ¿donde se saca el ticket? Por cierto que dificil es escribir comiendo polvorones.

Montse dijo...

Es un relato extraordinario, originalísimo y lleno de esas pinceladas de humor que te caracterizan, pero haciéndolo en un humor burlesco muy de esa época. Te felicito!! siempre nos sorprendes.
¡Me ha encantao!
Muchos besos.

hitlodeo dijo...

Muy buena la historia. Se me han saltado las lágrimas con la imagen del niño robot dando de comer morcilla al perro robot. Tiene un cierto aire a Blade Runner.

Es lo que tiene la morcilla, que convierte en humano al robot más cibernético.

Anónimo dijo...

¡Pero esta obra esta cañón! Llevas camino de ser el Valle Inclán de este siglo Juan Ra.
Es que, que con el pretexto de las palabras identificatorias hayas hecho todo esto...la verdad, ¡es para descubrirse y no volverse a poner la boina, macho!
Teatro y Ciencia Ficción españoles. Que yo recuerde, sólo estáis Buero Vallejo con El Tragaluz y tú con esta tragedia. Pero tu obra es mucho más divertida.
Hala, pues, que me quedo esperando con qué nos sorprendes el próximo día.

carlos

mochuELIn dijo...

me he divertido mucho, realmente graciosa, amena y bien escrita, ¡diantes, es algo difícil conseguir una empresa así, porque ya es harto difícil encontrar cosas que aunen la calidad con la amenidad!!

Muchas gracias y un abrazo.

Lo de la lente llena de mierda lo corroboro, es una expresión que yo también digo.

Ripley dijo...

por cierto señorita, puedo probar con total certeza que no soy un robot.

¿cuando y donde has visto uno con sombrero a lo Jack Lemon y pelos en las orejas? bueno esto ultimo poco que uno es muy cuidadoso y meticuloso. Como esos virus informaticos de ahora.

Lillu dijo...

Jajajaja, me parto!! Y he de decir que en ocasiones tengo alma de robot, porque no pillo ni la mitad y hasta tres intentos he necesitado a veces para poner las cifras y letras correctas :P

Me ha encantado esta historia! :D

saluditos!

Anónimo dijo...

Oye una cosa androide, que me han gustado mucho las rimas que escribiste en la anterior entrada y estoy pensando que, dada tu facilidad versificadora, a ver si sigues por ese camino y nos deleitas en alguna ocasión con algún romance, cuarteta o soneto, amoroso, cómico o de terror, como quieras, pero que tenga su ritmo y su rima.

carlos

Amig@mi@ dijo...

Eres único. Será que tienes algo de androide?? Yo también detesto las palabras de verificiación. Son una pérdida de tiempo y de vista, que las hay que no se entienden ni con gafas de aumentos. Estoy contigo, Ripley!
Genial la historia.

JuanRa Diablo dijo...

FRAN:

Oye, pues yo también me quedo con las ganas de saber más de ese niño robot ¿Y no te intriga qué ocurriría con la vieja? ¿Era una contrabandista de robots?
¿Y por qué estaban el niño y el perro en las escaleras y ella no? Jo, ¡ahora me muero de curiosidad!

Mira que con esto del wassap se acostumbra uno a escribir rápido, pero por más que quiera no me nace abreviar con un , "Ola", ni "ke tal?" ni "bss" ¡No puedo, no puedo con algo tan horrible! Yo no me privo ni de una letra, que todas son guapas y necesarias.

Adol/Ripley:

Me alegran dos quintales y medio que quedéis contento, Mr Ripley (con R de Robot) que aquí el extranjero os aprecia (lo que significa que os pone mucho precio, pero no os entusiasméis demasiado, que tampoco más de 1000 laurines, jeje)

Recuerdo que me hiciste saber tu admiración por Faemino y Cansado en aquella entrada en que bajé a los infiernos en un ascensor que descendía a toda velocidad y en la que me relajaba viendo un documental de pastores de cabras en Soria, que, efectivamente es tan absurdo que aún me rio al recordarlo.

Lo difícil de verdad es escribir tocando la armónica a dos manos ( y a tres ni te cuento)

¡Un abrazo!

PD. ¿Me quieres hacer creer que los robots no sabeis adoptar el estilo de Jack Lemmon? No cuela, Ripley, no cuela xDD

Montse:

Gracias de nuevo, Montse. ¡Siempre tan amable tú! :)

Creéte que tan en la época me he metido estos días, que hasta me sorprendo a mi mismo pensando en castellano antiguo, con esas florituras rimbombantes y esa educación.
¡Creo que ahora necesito un exorcismo!
¡¡Sacadme de aquí, bellacos, dejaos da tanta lírica!!

hitlodeo:

Ya sabía yo que con una buena morcilla de por medio te iba a emocionar hasta las lágrimas.
Pues has de saber que además era de Burgos, de esas prietas y bien condimentadas, y que el aroma se dejaba sentir desde extramuros.

Hombre, con decirte que ese perro cibernético mutó a perro de verdad tras probarlas, te lo digo todo, ¿no?

carlos:

¡¡Por los pergaminos del Mar Muerto!! A ti voy a hacerte un contrato vitalíceo, Carlos. Quiero que seas mi biógrafo, o mi abogado, o mi representante, o mi querido amigo Watson... ¡o todos a la vez! jajaja

Ya te adelanto que las almas de Valle Inclán y de Buero Vallejo me han dicho que solo me dejarán entrar en su club el día que me llame Valle Diablo :p

¿Sabes que cuando ví la película de Cyrano de Bergerac me entraron muchas ganas de escribir alguna historia en verso? Pero no creas que tengo tanta facilidad como puede parecer, ni mucho menos. De todas formas te agradezco la propuesta y no la rechazo, que me parece cosa divertida. Me animaría mucho con propuestas y colaboraciones, ¿te apuntas?

mochuELIn:

Ah, qué bueno saber que te ha gustado tanto, Eli. Me alegro un montón.
Es que el día que leí eso de "Demuestra que no eres un robot" me quedé tan flipado que supe que tenía que sacar partido de esa "absurdez". Hasta que hace unos días me puse de parto :p

Más mierda que el palo de un gallinero (y otras aves) ;)

Besos.

Lillu:

Te creo, ¡ya lo creo que te creo!
Esas letras estrujadas con palitos y rabos de más... Y esa retorcida idea de poner fotos de placas de calles, con números tan altos ¿Dónde se han ido a hacer esas fotos? ¿Alguien vive en el número 486 de una calle? Ni siquiera en el 211. ¡Ni las avenidas más largas!

Ahí hay muy mala baba y muchas ganas de guasa.

Gracias, Li-LLU BxZjs

Ángeles dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ángeles dijo...


JuanRa, nosotros somos contingentes, pero tú eres necesario!

De verdad.
Besos.

JuanRa Diablo dijo...

Amig@mi@:

No sé por qué piensas que pueda yo tener algo de androide. No lo dirás por este enchufe que tengo en la nuca, ¿no? :p

Gracias, Montse

Ángeles:

Jajaja, me haces sentir cual alcalde de un lugar en el los hombres nacieran de la tierra (que no es poco) ;)

Valentina dijo...

Me extraña araña que siendo mosca no me conozcas! Esas fotos tan enrevesadas que parecen diseño del jefe de Diabolo, son parte de un projecto para digitalizar viejos diarios, libros y hasta programas de radio. No todos, por supuesto. :D

Para que los curiosos lean mejor explicado: http://www.google.com/recaptcha/learnmore

JuanRa Diablo dijo...

¡RecontraCaptchas! Información sumamente novedosa me ofrecéis, Señora Valentina, pero tan obtusas son mis mientes que todo ello paréceme fruto de proyectos diabólicos de los que he de mantenerme al márgen para no hacerme competencia a mí mismo.

Mis respetos a vos, Vlntn