28 de abril de 2026

CANTANDO CON MI ABUELA

Durante muchos, muchísimos años, en la casa de campo de Petrel guardamos un magnetofón que no funcionaba.


Estaba en la caseta donde mi madre tiene la máquina de coser, olvidado en un armario abarrotado de carpetas y papeles de esos que se guardan “por si acaso”, y que terminan hundiéndose en la caducidad más profunda.

Cada vez que alguna búsqueda azarosa me llevaba a toparme con él, me quedaba un momento admirando aquella máquina antediluviana y preguntándome si habría algo grabado en su interior. Pero terminaba por cerrar el armario, y el aparato volvía a quedarse allí, sin ver la luz, como sarcófago de faraón.

Eso sí, fueron tantas las veces que comenté a mis padres que tenía mucha curiosidad por saber si en aquel magnetofón habría algo interesante, que el día en que se presentó la oportunidad de que alguien nos pasara la bobina a cinta de casete se lo entregaron sin dudar.

De aquel rescate se volvió a traer al presente una grabación familiar en casa de los abuelos de Elda, en su mayoría caótica y confusa, en la que se oía a mucha gente reír y cantar.

Hace tantos años que la escuché que ahora quiero repasarla de nuevo, porque apenas la recuerdo y porque es posible que Fran —que se acuerda hasta de cuando nací yo— me ayude a reconocer voces de nuestros abuelos y tíos.

Algún detalle escuchado me debió dar la pista del año, pues le puse el rótulo de ELDA. Navidades 1964.

En una de esas grabaciones se oye cantar a mi abuela Paquita, de la que tantas veces he hablado aquí en el blog, ¡y aparece incluso a su madre, mi bisabuela Concha!

Un día se me ocurrió hacer un montaje de audio e intercalar mi voz en esa canción.

El resultado se quedó ahí, para mí solo, pero ahora me apetece mucho compartirlo con vosotros y hacerla revivir una vez más.

Al escucharla resulta curioso pensar que ella grabase aquello dos años antes de nacer yo, y que yo decidiera acompañarla años después de morir ella.



Pero siempre que la escucho siento que se desvanecen las distancias del tiempo y se convierte en un dúo que cantamos muy juntos,  ella y yo, aquí y ahora.





6 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que daría por tener algo así con mi abuela, esto es un tesoro amigo mío

Montse dijo...

Amigo JuanRa, hoy, una vez más, has hecho que se me saltaran las lágrimas escuchándo cantar a los dos ¡hay tanto amor, tanta emoción!.
Muchísimos besos.

Ángeles dijo...

Digo lo mismo que ya han dicho Anónimo y Montse. Y añado que tu abuela tenía una voz preciosa, cristalina, y maravillosamente modulada. Podría haber sido una estrella profesional. Tú tampoco cantas mal del todo, jeje, pero eso ya lo hemos dicho otras veces.
Qué buenas ideas tienes, y qué bien las llevas a efecto.
Te felicito por los tesoros que guardas.

Anónimo dijo...

¡Increíble (también, como tantas cosas que nos traes😂
¡Ostras qué preciosidad y que emoción...
Claro, claro... con estos ancestros por ambas ramas familiares ¡cómo no vas a salir así
Ya lo ha dicho Ángeles: la voz de tu abuela es como la de las artistas del pasado como Raquel Meyer e incluso la textura del sonido es similar a las de las películas de los años treinta...
Y ¿sabes una cosa.... en el año 95, cuando hacía la mili, se puso de moda aquí en España esa técnica que permitía mezclar la voz de los artistas del pasado con actuales de forma que se editaron discos como el que juntaba a tu paisano , el gran Nino Bravo con no sé quién que era famoso en ese momento y la cosa parecía cosa de magia... ¡Igual que vuestra canción que no sé exactamente si es un bolero o a qué género pertenece.
(Por otra parte, es fascinante que estuviera ahí ese "fantasma" esperándote durante tantos años, y tú, cómo en las pelis, haciéndote preguntas y demorando el momento de sacarlo a la luz
carlos

Papacangrejo dijo...

Y aquí estoy yo secándome las lágrimas. Que barbaridad. Siempre digo que alucino con las cosas que conservas, pero esto está a otro nivel.

JuanRa Diablo dijo...

Anónimo reconocido:

¡Gracias! Tu visita también la valoro mucho.

Montse:

Gracias, de verdad, Montse. Me gusta que te haya llegado tanto.
¡Un munt de petons!

Ángeles:

Gracias, Ángeles. Es verdad que tenía algo especial en la voz. E imagino que de joven aún sonaría mucho mejor.

Es que esto de tener un blog tan paradete me fuerza un poco a buscar cosillas para tener entretenidos a ustedes, mis queridos lectores 😊
¡Gracias una vez más!

Carlos:

Creo que has estado muy acertado nombrando a Raquel Meller, paisana tuya, por cierto ¿eh? Sí, además mi abuela era muy teatrera y muy de pintarse y disfrazarse.

Es verdad, me acuerdo lo de las “grabaciones imposibles” que dices. Recuerdo el dúo de Nat King Cole con su hija, por ejemplo, cuando hacía un cuarto de siglo que él había fallecido.

Esta canción —he tenido que investigar— se llama Qué más puedo pedir, y es un bolero clásico mexicano que cantaba Toña la Negra
https://www.youtube.com/watch?v=65Z9YadQZdc

También la grabó Antonio Machín:
https://www.youtube.com/watch?v=Y2igKjCqiRk

Un fuerte abrazo a través del tiempo y del espacio

Papacangrejo:

Anda que si mi Jefe se entera de que voy emocionando a los pecadores que tengo a mi cargo…

¡Si es que me salen los tiros por la cuernata! xD
¡Gracias!